
Escuinapa tocado por la violencia
En Escuinapa todos lo sabían. Allá —y en otros lados— no hubo sorpresa. Oficialmente se dijo lo contrario, pero dentro de la corporación estaba claro. Bajito y alto, se decía hace meses, que el policía Hilario Javier Martínez Gómez se “cambió de bando”. El pueblo es chico, los dichos van de boca en boca, son difíciles de ocultar las relaciones








