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Red de complicidades con el Cártel de Sinaloa

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Con el testimonio de Reyes Arzate, Estados Unidos cierra la pinza contra Genaro García Luna

El gobierno de Estados Unidos parece haber acorralado al ex Secretario de Seguridad Pública en México, Genaro García Luna, luego que el principal puente de su administración para intercambiar información con la DEA, Iván Reyes Arzate, se declarara culpable de tráfico y distribución de drogas en una corte federal de Nueva York.

La aceptación de culpa de Reyes Arzate no sería un caso aislado, sino que forma parte de una negociación que el ex comandante de la Policía Federal hizo con fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos (USDOJ) y, llegado el momento, cooperar a cambio de una sentencia similar a la que tuvo en Chicago, en 2018, cuando un juez lo sentenció a 40 meses de prisión por cargos relacionados con conspiración contra el gobierno de ese país.

De acuerdo a información de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), Reyes Arzate debía de salir libre durante el primer trimestre de 2022, pero la fiscalía estadounidense le presentó nuevos cargos por tráfico de droga en una corte federal del Distrito Este de Nueva York, el mismo que procesa a García Luna, y para ello debió apresurar las audiencias y de este modo hacer que Reyes Arzate negocie su libertad antes de iniciarse el juicio contra el ex zar de la droga en México.

“Llevar a García Arzate a Nueva York fue una jugada de la fiscalía para que Genaro García Luna se declare culpable, pero si decide irse a juicio, también les saldría bien porque son elementos que impresionan a los miembros del jurado”, dijo la periodista Peniley Ramírez, autora del libro Los millonarios de la guerra, que expone los expedientes de García Luna y sus socios.

La estrategia de Estados Unidos, explicaron fuentes extraoficiales, es hacer que Reyes Arzate se careé con García Luna respecto a las negociaciones que mantuvo con el cártel de Sinaloa, particularmente con Ismael el Mayo Zambada y Arturo Beltrán Leyva, así como las cantidades de dinero que recibió por revelar operativos que la DEA preparaba en su contra.

FELIPE CALDERÓN. Omisiones peligrosas. Foto: Victoria Razo /Cuartoscuro.com.

Según se explica en los expedientes 19-cr-00030 y 19-cr-000576, las investigaciones de la fiscalía estadounidense revelan que entre 2003 y 2016, Reyes Arzate se prestó a servir a los cárteles de la droga, aunque su verdadero auge ocurrió durante la administración del ex presidente Felipe Calderón, cuando sirvió como intermediario entre Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García con el entonces secretario de seguridad Genaro García Luna, quien aparentemente hacía acuerdos con líderes del Cártel de Sinaloa para evitar que les decomisaran droga pero, más importante aún, que los alertaran cuando la DEA iba tras ellos.

Como recompensa, Reyes Arzate recibió sobornos por al menos 290 mil dólares, para no sólo alertar al Mayo Zambada y Arturo Beltrán Leyva, sino también ayudar al cártel “El Seguimiento 39”, a transportar cocaína desde México a Estados Unidos. La organización criminal El Seguimiento 39, fue en un momento un grupo asociado al Cártel de Sinaloa, a la Organización Beltrán Leyva y otros cárteles con sede en México, según se lee en el expediente.

“Al aceptar miles de dólares en sobornos a cambio de información sobre la investigación policial, Arzate forjó una alianza con los narcotraficantes y traicionó no solo al pueblo de México que juró proteger, sino también a quienes estaban encargados de hacer cumplir la ley”, declaró en un comunicado Breon Peace, Fiscal de Distrito Este de Nueva York.

Esto pondría contra la pared a la defensa de García Luna, encabezada por Cesar De Castro, quien ha negado las acusaciones sobre el involucramiento del ex funcionario con los cárteles de la droga, y ha buscado por todos los medios para lograr su libertad, y al mismo tiempo evitar su extradición a México, que tiene meses pidiéndolo a Estados Unidos.

Mientras tanto, los fiscales estadunidenses siguen recabando pruebas en contra de García Luna, que incluyen grabaciones telefónicas que han sido presentadas al Juez Brian Cogan, además de los testimonios de algunos de los integrantes del Cártel de Sinaloa que han acordado colaborar con las autoridades estadunidenses, incluyendo Reynaldo Rey Zambada.

“Esta Oficina y sus socios encargados de hacer cumplir la ley siguen comprometidos con erradicar la corrupción y evitar que los cárteles de la droga envíen cantidades masivas de drogas ilegales a los Estados Unidos”, expresó Peace en un comunicado.

Los próximos objetivos de la fiscalía estadounidense son Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, ambos actualmente presos en cárceles mexicanas y en espera de ser extraditados a Estados Unidos, y quienes serían la cereza del pastel, pues ambos fueron piezas clave en cuanto a la relación que García Luna mantuvo con los cárteles mexicanos.

“Tenerlos a todos ellos servirá a Estados Unidos para construir la corrupción interna generalizada que hubo durante el sexenio de Calderón en México”, observó Peniley Ramírez.

En una entrevista concedida a Ríodoce en octubre de 2018, el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa defendió su estrategia de entrarle de frente a los cárteles de la droga, como también la confianza dada al hombre que estuvo al frente de cada operativo: Genaro García Luna.

REY ZAMBADA. Testigo clave contra García luna.

“¡Malo hubiera sido que no enfrentara a los cárteles! Los enfrentamos con la estrategia y con las personas indicadas para acabar con un problema que estaba dañando a nuestro país”, dijo entonces el ex presidente, entrevistado en sus oficinas de Ciudad de México.

El que Estados Unidos tenga a los otros dos funcionarios, Cárdenas Palomino y Pequeño García, daría esa visión sobre el grado de corrupción que había en el país y que, según explicaron expertos y ex policías de la AFI que formaron parte del primer circulo de seguridad de García Luna, pudo alcanzar al propio presidente Calderón, siendo ese el principal motivo por el cual nunca realizó ningún cambio en la secretaría de seguridad.

Un ex agente de la desaparecida AFI dijo a Ríodoce que el nivel de corrupción que existió con García Luna alcanzó niveles insólitos, pues todos los jefes fueron designados por el García Luna, y quien no estaba de acuerdo, lo eliminaban, inclusive, hubo ocasiones en que les fabricaron evidencia para meterlos a la cárcel acusados de estar involucrados con el narco.

“García Luna estaba al frente, y comandantes como Pequeño García, Facundo Rosas, Rafael Avilés, Edgar Millán, y el general Salvador Camacho Aguirre, sólo seguían sus órdenes”, revela el ex policía, quien accedió a hablar a cambio que no se revelara su identidad.

Agregó: “Todos ellos, no se reunían en restaurantes de la Ciudad de México como otros políticos, sino que se iban a una hacienda que tenían en el bosque del Desierto de los Leones, y allá hablaban de lo que harían, a quien iban a proteger, y siempre surgía el nombre de Arturo Beltrán Leyva y del Mayo, incluso se hablaba de dinero, de cuánto tocaba a cada quien y hasta se mencionaba a Calderón…”.

Aún cuando el nombre de un ex presidente salga a la luz, expertos en seguridad consideran difícil que Estados Unidos vaya por Calderón, debido a las recientes fricciones que existen entre el gobierno de Joe Biden y el de Andrés Manuel López Obrador, que no sólo ha cuestionado la integridad de la DEA, sino que logró que liberaran al general Salvador Cienfuegos Zepeda. Por ello es posible que sólo se vayan con todo el peso de la ley contra García Luna, y por ello son muy importantes personajes como Cárdenas Palomino, Pequeño García, y Reyes Arzate.

“Reyes-Arzate se hizo la vista gorda para permitir que las organizaciones criminales operaran con impunidad, mientras se desempeñaba como comandante en la Policía Federal mientras la DEA trabajaba incansablemente para identificar esta mala semilla, y por eso es que estos funcionarios corruptos hay que llevarlos ante la justicia”, declaró Ray Donovan, el agente de la DEA que estuvo a cargo de esta investigación.

Y mientras Estados Unidos trata de cercar a García Luna de manera que no tenga escapatoria, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tiene meses tratando de recuperar al menos 30 empresas y fideicomisos que están en poder de socios y familiares del ex secretario de seguridad que habrían sido adquiridas con recursos de procedencia ilícita.

Por lo pronto, fiscales estadounidenses solicitarán durante la próxima audiencia preliminar que el juicio contra García Luna inicie hasta el otoño de 2022, a menos que en los próximos meses el ex funcionario cambie su declaración y se declare culpable de todos los cargos que le están haciendo.

Artículo publicado el 24 de octubre de 2021 en la edición 978 del semanario Ríodoce.

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