julio 26, 2021 1:34 AM

Cine: ‘Los lobos’

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Mientras su madre Lucía (Martha Lorena Reyes) trabaja en dos lugares, Max (Maximiliano Nájar Márquez) y Leo (Leonardo Nájar Márquez) escuchan lo que deben y no hacer en un reproductor de cassettes y juegan en ese sucio y desamueblado departamento en el que se instalan en su reciente llegada a Estados Unidos en busca de esa mejor vida que no puede ofrecerles México. La indicación principal de la mamá es no salir por ningún motivo de la casa, pero el aburrimiento, el coraje y las ganas de convivir no tardan en aparecer y poner a los niños ante la desobediencia.

Los lobos (México/2019), dirigida por Samuel Kishi, que tuvo un breve paso por la cartelera, se asemeja a esos cuentos de Raymond Carver en los que no hay mucha información explícita y, en apariencia, no sucede nada. En la película poco se sabe del pasado (el esposo/padre los dejó por su adicción al “foco”; vivían con el abuelo), del presente (ella solo tiene tiempo para trabajar y, de paso, coquetear con algún compañero; ellos nada más quieren ir a Disneylandia) y del futuro (con varias posibilidades, pero finalmente incierto).

Muy al estilo de Somos Mari Pepa (2013), primer largometraje de Kishi, el filme es un interesante drama en el que se combina la ficción con el documental en una historia ambientada en Alburquerque. Se trata de un pasaje, un momento, una breve muestra de lo difícil que es llegar a un país diferente con el objetivo de conseguir mejores condiciones de vida, y de ese complicado proceso del reacomodo, de los primeros días o meses en los que el agua todavía revuelta no permite ver con claridad lo que se experimenta y lleva a cuestionar si se hizo o no lo correcto al emprender el viaje, dejar la tierra de origen y buscar otros sitios, con gente de costumbres distintas.

Un aspecto relevante de esta segunda producción (que ya consiguió el Gran Premio de la sección Generation Kplus en el Festival de Berlín, en 2019), que quizás sea la razón para un resultado tan honesto y congruente, es que el director se apoya en el mismo equipo de su primera película. De nuevo, Kishi escribe el guion junto a Sofía Gómez-Córdova, aunque ahora los acompaña Luis Briones; la música otra vez está cargo de su hermano Kenji Kishi; la fotografía la hace una vez más a Octavio Arauz; y en la edición repiten el culichi Carlos Espinoza, Yordi Capó y el propio realizador. En ese sentido, es notorio el entendimiento entre los involucrados para transmitir su mensaje con estilo propio.

En Los lobos (los que son fuertes y no lloran; muerden, aúllan y cuidan de su casa), destaca la naturalidad, espontaneidad y gracia de los hermanos Nájar Márquez (la madurez y la astucia de Max; la inocencia y la simpatía de Leo) para interpretar (¿o solo ser ellos mismos?) a esos niños para quienes Estados Unidos y Disneylandia se limitan a un decadente departamento, pero en donde también tienen la posibilidad de experimentar bondad y la hospitalidad de quien menos esperan. Martha Lorena Reyes no se queda atrás para dar vida de manera convincente a esa madre que, a pesar del cansancio y la falta de dinero, se las arregla para dar a sus hijos de comer y de momentos de felicidad. No se la pierda… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Artículo publicado el 20 de junio de 2021 en la edición 960 del semanario Ríodoce.

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