diciembre 7, 2019 2:16 pm

Inicia síndica procuradora de Ahome dos casos de presunta negligencia

Eleazar denuncia
ELEAZAR RUBIO. Contra negligencia.

Civiles estudian demandas contra Comuna

Eleazar Rubio, un carpintero, ha iniciado un peregrinar por oficinas municipales y Juzgados buscando justicia para su hijo, Jesús Alexis López Romero, quien murió en un accidente de motocicleta que considera fue provocado por la negligencia del Ayuntamiento de Ahome, al no abanderar debidamente un montículo de tierra que impedía la circulación en una calle a medio pavimentar.

Eleazar busca demandar civilmente a la Comuna y llevar a juicio penal por homicidio a funcionarios municipales.

Y su primer paso fue denunciar el caso ante la síndica procuradora, Angelina Valenzuela Benites, quien de inmediato tomó el caso en sus manos y enderezó sus investigaciones hacia la Dirección de Tránsito, la Dirección de Obras Públicas e Imagen Urbana, la Comisión de Desarrollo de Centros Poblados (Comun), constructoras locales y al Director Responsable de Obra.

La pesquisa es bajo la hipótesis de que éstas fueron omisas en señalizar debidamente con mecheros y cintas de advertencia, que la calle Pedro Anaya estaba cerrada a la circulación desde la América hasta dos cuadras hacia el poniente en el fraccionamiento Los Girasoles.

En lugar de ello, a bocajarro se vació una “dompada” de tierra provocando una loma ficticia.

Fue en esa loma en la que Jesús Alexis López Romero, un estudiante de la carrera de Derecho y Ciencias Políticas, que trabajaba en la central de abastos de esa ciudad para financiar sus estudios y poder casarse con su novia de años, se estampó en su motocicleta Itálika, voló no menos de 10 metros para caer sobre el baño de liga de la base del pavimento.

Pocos minutos antes de las 4:30 horas de ese domingo 9 de diciembre, el motociclista moría sin que nadie le prestara ayuda. El certificado de defunción señala como la causa de muerte asfixia por broncoaspiración debido a fractura de tráquea.

Eleazar López explica que su hijo se ahogó con su propia sangre.

SÍNDICA. En el lugar cerrado.

Esa madrugada, recuerda al punto de llanto y con un dolor indescriptible, su hijo se levantó como lo hacía desde los últimos ocho meses para irse a trabajar. Poco antes de salir recibió la llamada de un amigo y compañero de labores que le pedía de favor recogerlo, pues su auto no encendió. Jesús Alexis accedió, montó en la motocicleta y partió. Nunca llegó a recoger a nadie ni tampoco a su trabajo. Había muerto estrellándose en la loma de tierra sin señalización.

“Es una negligencia. Mi hijo tenía una vida por delante, y se la arrebató esa negligencia de los funcionarios novatos. Deben pagar por esa muerte. No sé cómo, ni cuándo, pero buscaré justicia”, se prometió.

Dos horas después del accidente, un empleado funerario llegó a su casa y le avisó que su hijo estaba muerto, y que debía reclamar el cadáver. Llegó veloz a la funeraria y reconoció a su muchacho. Estalló en tristeza, rabia e impotencia.

Pasadas las horas se calmó. Lo veló. Justo en la capilla ardiente contigua vio a su amigo Felipe López, un vendedor de cambaceo.

Pensó que estaba allí para compartir el duelo, que le daría el pésame, pero al igual que él también estaba velando a su hijo Jorge, de 9 años, que había muerto ahogado al caer a un drenaje colapsado en el boulevar Zacatecas esquina con Puebla, el mismo domingo 9 de diciembre, pero en la tarde.

Ambos padres levantaron a sus hijos simultáneamente, formaron cortejos fúnebres distintos, se encaminaron hacia exequias separadas y los sepultaron en el mismo panteón Centenario.

Al igual que Jesús Alexis, Jorge, a quien en su barrio conocían como Tito, murió en una obra dañada, sin señalización.

“No sé si Felipe va a demandar al Ayuntamiento, pero yo sí. No sé nada de esto, pero siento una impotencia porque mi hijo no debió haber muerto. Si hubiera estado una cinta, un bote encendido, mi hijo estaría vivo. No hubo nada, y él falleció”.

Yessy Jocelin, una madre de familia que vive justo frente a donde ocurrió el accidente de motocicleta, aseguró que el tramo de calle Pedro Anaya estaba inconcluso y sin señalamientos desde la administración de Arturo Duarte, prosiguió con Álvaro Ruelas y continuó con Manuel Urquijo. La obra la había iniciado Comun, pero un contratista la retomó, y luego un segundo constructor la retomó. Nadie, nunca, la señalizó, pese a que ya se habían accidentado motociclistas.

Tras escuchar el caso, la síndica procuradora inició las investigaciones.

Asegura que ya son dos investigaciones por supuesta negligencia en curso: la primera en contra de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Ahome (Japama) por la muerte del niño Jorge, y la segunda en contra de las Direcciones de Tránsito, de Obras Públicas e Imagen Urbana, la Comisión de Desarrollo de Centros Poblados, constructoras locales y el Director Responsable de Obra, por el fallecimiento de Jesús Alexis.

Artículo publicado el 16 de diciembre de 2018 en la edición 829 del semanario Ríodoce.

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