Clúster Ganadero, impulso a la economía sinaloense

 
codesin 2
 
Los clústers son una herramienta de competitividad basada en la cooperación de sus miembros, en la que la relación da resultados ganar—ganar a raíz de la comunicación entre sus socios.
El clúster se define como una agrupación de empresas e instituciones relacionadas entre sí, pertenecientes a un mismo sector o segmento de mercado, que se encuentran próximas geográficamente y que colaboran para ser más competitivos, según Michael Porter, catedrático de la Escuela de Negocios de Harvard.
A principios de la década de los 90, surgió el sistema de trabajo por cooperación denominada clúster, que ya ha sido consolidado alrededor del mundo por su diversificación en diferentes industrias como la manufacturera, logística, automotriz, tecnologías de la información y agrícola.
En Sinaloa existen clústers como el naval, en el sur del estado; el de tecnologías de la información, o el reciente clúster ganadero.
La región centro-norte del estado, tiene una vocación agropecuaria que ha sido explotada por sus habitantes por generaciones, sin embargo, con la exigencia de hoy en día en los mercados nacionales e internacionales, es necesario ir a la vanguardia con las técnicas y tecnologías que los consumidores demandan.
“Guasave es el corazón agrícola de México y sigue siendo primario, entonces la oportunidad está en que el productor primario se desarrolle y que tenga plataforma para que empiece la industrialización”, explicó Sergio Rubio Ayala, socio del Clúster Ganadero del Estado de Sinaloa A.C. que ha sido creado por iniciativa de un grupo de criadores, engordadores y agricultores, entre otros socios de la industria ganadera, con el apoyo del Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN).
La finalidad del Clúster Ganadero del Estado de Sinaloa A.C y el CODESIN, es apostar a la vocación agropecuaria de la zona centro-norte del estado, pero no solamente limitarse a la producción, sino también industrializarla para poder darle un valor agregado a los productos.
La zona del Évora en Sinaloa no aporta ni siquiera el 20 por ciento del producto interno bruto (PIB) del estado, pero con el potencial agropecuario con el que cuenta la región, y sabiendo explotarlo de la manera adecuada, podría llegar a aportar alrededor del 25 por ciento, explicó Florencio Angulo Gálvez, también miembro del clúster.
“La idea de formar un clúster es precisamente la de tener más fortaleza, si ellos se reúnen, se agrupan, detona mucho más rápido la economía”, agregó Adriana Orozco Meyer, directora general del CODESIN en la zona centro-norte.
El CODESIN forma parte de este proyecto vinculando al clúster con otros productores en la industria ganadera, además de colaborar bajando recursos municipales, estatales o federales para poder contribuir al desarrollo del proyecto ganadero.
Las actividades que se desarrollan en el clúster no solamente se limitan a incluir a los 200 socios, sino que también benefician a los asociados, es decir, que ellos también tienen acceso a la capacitación para poder desarrollar mejores procesos que otorguen calidad a los productos de la región.
Además de las capacitaciones, como la de biotecnología, se trabaja en sistematizar los procesos de operación en los ranchos con los productores, que cada uno tenga un procedimiento estandarizado, de sanidad, de alimentación, tanto en la parte lechera como en la parte de carne. Si se estandarizan esas tecnologías pueden certificarse y dar valor agregado a la producción, aunque sea primaria.
Otra de las actividades que se realizan con los pequeños y grandes productores, es en tecnología de mejoramiento genético. Se va a ingresar en el tema de inseminación artificial y transferencia de embriones con material genético con la que no se cuenta en la región y que van a agregar calidad a la carne para un mercado específico. Eso da la oportunidad de trabajar con productores tan pequeños que no son sujetos de financiamiento.
“Nos hace falta empezar a trabajar con los productores chicos, los criadores, los que tienen a las vaquillas y que van a estar pariendo, pero ocupamos cierta calidad”, agregó Orozco Meyer.
Los clústers están formados por la cadena productiva, el gobierno, la academia y la sociedad, por lo que sus actividades no se limitan solamente al área de producción. Además, están diseñados para incrementar la rentabilidad y sustentabilidad mediante la comunicación y retroalimentación en el sector agropecuario, académico, gubernamental y social, haciendo que fluya el trabajo colaborativo entre ellos y permitiendo que la industrialización se quede a nivel local, en lugar de exportar materia prima e importar productos ya industrializados.
El crecimiento de la industria agropecuaria de la zona centro-norte del estado, está ligada también a la innovación tecnológica e investigación, lo que es aplicable en las asistencias técnicas de campo, el mejoramiento genético de las razas y aprovechamiento de los ejemplares vacunos desde becerro hasta el rastro.
“Es otra parte de la ciencia y la tecnología que nos va a ayudar para esa genética que queremos con los productores. Si por ejemplo un productor primario, si sabe que va a tener genética, una genética de una raza que estamos necesitando, él va a aspirar a poder vender su becerro diez o equis cantidad de pesos más por kilo porque ya va a tener una ganadería por contrato, tú te vas a llevar esta inseminación por esta sangre, de esta raza y yo te voy a decir, este becerro yo te lo voy a comprar a tanto el precio, ya va a tener un valor extra”, explicó Felizardo Báez Meza, presidente del clúster ganadero.
Una parte de las actividades desarrolladas por el CODESIN y el Clúster Ganadero del Estado de Sinaloa A.C, es el rastro.
La construcción del rastro TIF  inició el 1 de enero de 2012, en el municipio de Guasave, Sinaloa y fue hasta el 18 de agosto de 2015 que inició sus operaciones.
El rastro TIF tiene la certificación que le da nombre (Tipo de Inspección Federal) y fue otorgada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. Esta certificación permite que toda la carne que sea producida en el rastro TIF pueda ser distribuida directamente a restaurantes y tiendas de autoservicio no solo de Sinaloa, sino de cualquier estado del país.
“Lo que queremos es incrementar la rentabilidad. Ahorita el rastro lo estamos tomando como un ancla para detonar esta economía en esta zona”, explicó Adriana Orozco.
En el rastro TIF se cuenta con el proceso desde el matadero hasta el empacado al alto vacío.
Al ingresar la vaca al rastro, el primer paso es noquearla, lo que significa que se le da una muerte instantánea con un balazo de salva en la cabeza, con precisión, para evitar hacer sufrir al animal.
Posteriormente comienza el proceso en el que se le da tratamiento separado a cada tipo de carne que se extrae de ella. En un salón ingresan las vísceras verdes, como el menudo; en otro salón son ingresadas las vísceras rojas, como el hígado.
Actualmente el rastro cuenta con dos salas de conservación de la carne y una sala de cortes, donde se encuentran trabajando alrededor de 30 personas que se encargan de cortar la carne y dividir los cortes entre cortes finos, por ejemplo el New York, o cortes más económicos.
Además de la sala de corte, se tiene equipo para el empacado al alto vacío, lo que deja el producto listo para ser repartido directamente a restaurantes o tiendas de autoservicio, y así deja de lado el trato con intermediarios.
La estructuración del rastro TIF cuenta con las especificaciones que requiere la certificación, entre ellas que no haya esquinas en la unión de las paredes, para que no haya acumulación de contaminantes que puedan comprometer la inocuidad de la carne.
Además, desde que entra la vaca al área de noqueo hasta que está en la sala de corte, no toca el suelo, ya que en todo momento es transportada colgada en bandas para ser inspeccionada, y solo es manipulada para ingresarla a las áreas correspondientes a cada tipo de carne.
“Este rastro está diseñado para cumplir con las normas japonesas, rusas, norteamericanas y del mercado que se ponga”, comentó Enrique Maytorena García, director general del CODESIN.
En el rastro no solo pueden tener acceso los socios del clúster, sino también los asociados y los pequeños productores, ya que éste otorga valor agregado y asegura la inocuidad de los alimentos ahí procesados.
Hace 13 años el clúster comenzó como una  idea del desarrollo de proveedores en la industria agropecuaria. Posteriormente CODESIN contribuyó con la figura que le dio forma al hoy Clúster Ganadero del Estado de Sinaloa A.C. que opera en la zona centro-norte del estado, que pretende consolidar la industria ganadera y reforzar la vocación de Guasave y la región del Évora, que en un proyecto a 20 años, promete que esta región sinaloense se convierta en la de mayor desarrollo y crecimiento industrial.
 
 

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
  • 00
  • Dias de Impunidad
RÍODOCE EDICIÓN 1101
GALERÍA
inician las campañas electorales rumbo a los comicios del 2 de junio en México.
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.