mayo 27, 2020 5:52 am

¿Quiénes son los responsables de la obesidad infantil en México?

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En Latinoamérica, México ocupa el primer lugar en obesidad infantil y el cuarto lugar en el mundo. ¿Hay responsables? Por supuesto que sí.

Los responsables de la crianza y alimentación de los niños son sus padres. No es el Estado, ni las compañías refresqueras, mucho menos la comida chatarra, son las manos que alimentan la boca del niño los responsables del crecimiento y desarrollo, sobre todo, del aprendizaje en materia de alimentación.

Mientras prevalezca la idea paternalista de que “Papá Gobierno”  s el culpable de las desgracias humanas, jamás se harán responsables los ciudadanos de cumplir con su responsabilidad o su rol en este caso de padre o madre.

Los niños desde su concepción, hasta los 9e años de edad, principalmente en los dos primeros años de su vida, dependen cien por ciento de los padres en el cuidado y alimentación, es decir, el niño no tiene opciones, no puede decidir qué sí o qué no comer, solo experimenta hambre, llora, y un adulto le resuelve la inmediatez de su hambre, de recién nacido al seno materno, después de los seis meses con una alimentación mixta y después del año, con una alimentación propia de los niños.

El asunto no es realmente la alimentación como tal, el asunto de fondo es el aporte calórico, la cantidad de calorías que recibe el niño en relación a la cantidad de calorías que consume.

En este balance positivo o metabolismo anabólico, poco a poco se van acumulando los excedentes convertidos en grasa y aparece primero el sobrepeso y después la obesidad.

Es la ignorancia la que hace que los padres o los adultos encargados de la crianza y alimentación de los niños, les provean de amor a través de la alimentación, son los padres los que creen que es a través de la alimentación la mejor muestra de cariño con el hijo.

Los resultados son escalofriantes cuando vemos el deshonroso primer lugar de México en obesidad infantil. Urge que los padres aprendan que una cosa es el amor, otra la alimentación, y otra la regulación en la ingesta calórica de sus hijos.

Culpar a la industria refresquera de la obesidad infantil, es como culpar a las agencias de carros de los accidentes automovilísticos, o culpar a las fábricas de pistolas de los homicidios. No es el alimento lo que causa la obesidad en sí, es la administración excesiva secundaria a la ignorancia de quien alimenta en este caso al niño.

A veces a los padres les resulta más fácil comprar bebidas enlatadas y frituras conocidas como comida chatarra, pero esta finalmente no es la causa de la obesidad infantil, la causa es el exceso de calorías y por supuesto el desequilibrio en el uso de proteínas, carbohidratos y grasas.

Tema aparte es la culpa que experimentan los padres por el abandono temprano de los recién nacidos que termina con una muestra de afecto a través de la carga excesiva de calorías.

En Chiapas cada individuo consume 821 litros de Coca-Cola: Conacyt

Estudios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) revelaron que en Chiapas cada individuo promedio consume más de 800 litros del famoso refresco por año.

A este patrón de consumo, según informan, se atribuye la prevalencia de diabetes mellitus, la cual es hoy por hoy la principal causa de muerte en el estado.

Según la información presentada, el aumento del consume en la última década es debido a la pobre legislación, el uso de campañas publicitarias en lenguas indígenas y el deficiente acceso al agua potable de calidad.

En el estado, las familias destinan casi 40 por ciento del gasto en la adquisición de refrescos, que en términos alimentarios representa la mayor fuente calórica en su alimentación.

Con estos niveles de consumo, un chiapaneco ingiere diariamente el 500 por ciento de lo requerido, que traducido a peso representa unos 250 gramos de azúcar cada día.

Una alternativa para contrarrestar el mal actual es asegurar agua de buena calidad para todas las comunidades.

Otras de las alternativas que sugieren diversas organizaciones son aumentar el gravamen a las bebidas azucaradas, regulación a las campañas de comercialización y un etiquetado adecuado.

Artículo publicado el 20 de octubre de 2019 en la edición 873 del semanario Ríodoce.

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One Response

  1. hola david, tienes razón en cuanto a tu articulo, pero a medias, si bien es cierto que es responsabilidad de los padres, encargarse de la alimentación de sus hijos, es un a realizad que la comida chatarra es mas barata que la comida de calidad, lo puedes constatar tu mismo comparando el precio de un hot dog vs el de una ensalada, te aseguro que esta costara por lo menos 8 veces mas que aquel, ademas, el azucar es altamente adictivo y lo que les sobra a las bebidas azucaradas es precisamente eso, asi que no te será dificil concluir, como les resulta mas mas facil llenar la panza a las familias de escasos recursos, crees que las refresqueras acepten algun dia, agregar 6 gramos de azucar por 100 ml de refresco en vez de los 17 que agregan actualmente?
    en cuanto a los fabricantes de vehiculos, si es responsabilidad de ellos que haya tantos accidentes, si el limite de velocidad en mexico es de 110 km por hora, porque se fabrican autos que corren a 260 o 280 km por hora?

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