domingo, octubre 24, 2021
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  • Dias de Impunidad

México sube y sube, Sinaloa baja

muerto

Mirsha Herrera era casi inalcanzable cuando corría en la cancha de futbol, pero no tanto como una motocicleta. La mañana de julio en que lo asesinaron logró separarse 13 cuadras sin que lo alcanzaran a pleno mediodía, hasta cuando su agresor le cerró el paso en una motocicleta, en el piso lo apuñaló. La fuerza de atleta fue insuficiente para salvarlo. Murió en el trayecto al hospital.

El asesinato del joven Mirsha Francisco Herrera, de apenas 20 años, es la muestra del nivel de violencia y los asesinatos en este país. Mientras los crímenes se disparan en México, en el estado de Sinaloa disminuyen. No lo suficiente para que dejen de presentarse casos como el del joven futbolista. Y el del repartidor en motocicleta, y el anciano en su casa, y…

En los últimos cuatro años el número de homicidios en México no ha hecho otra cosa que aumentar. De 2015 a 2018 el seguimiento a los datos revela un incremento anual que parece no detenerse nunca. 2017 rompió los récords, solo para mantenerse un año porque 2018 volvió a subir.

El INEGI consolidó esta semana los registros de homicidios para 2018, medio año después de concluir el año: 35 mil 964 asesinatos. 98.5 por día, en promedio. Cada vez se vuelve más complejo comparar los datos para volver comprensible el tamaño de la violencia en México. El número se convirtió desde hace mucho en inabarcable.

Hace apenas unas semana, el mismo INEGI publicó el documento Patrones y tendencias de los homicidios en México, un concentrado de las estadísticas de homicidios en el país en un periodo de 28 años, de 1990 a 2017. Ahí quedaba demostrado que los homicidios en México se concentran en regiones específicas a lo largo del tiempo, y entre ellas está Sinaloa infaltablemente. Y dijimos también en su momento que sobresalía el municipio de Choix como el “que más tiempo ha permanecido como región caliente de homicidios ininterrumpidamente desde 1991, con una tasa promedio de 46.5 homicidios por cada 100 mil habitantes”.

Aun así, Sinaloa lleva dos años consecutivos con una reducción en su indicador final de asesinatos: 2017 y 2018. Cierto es que en 2017 subió con respecto al año anterior, 2016, registrándose 1 mil 640 asesinatos. El estado se ubicó en el lugar ocho a nivel nacional. Pero en el dato más reciente, liberado por INEGI esta semana, Sinaloa ya no está en los top ten de México por los crímenes registrados, se ubicó en el lugar once (algo es algo).

No es suficiente, pero Sinaloa en este momento va en sentido contrario a la tendencia nacional. En México los homicidios suben y suben, en Sinaloa están reduciéndose.

 

Margen de error

(Sinaloa y Yucatán) Tampoco Sinaloa es Yucatán, la entidad pacífica del país, con niveles de ciudades europeas. La reducción en el número de homicidios en el estado, que lo llevaron del lugar 8 en 2017 al once en 2018, no impide que Sinaloa esté en el grupo de entidades en México que concentra más de la mitad de los homicidios. Y es que el grupo de regiones del país que concentran los casos son unas cuantas y son —casi— siempre las mismas.

Chihuahua, Guerrero y Sinaloa, durante muchos años no dejaban de ser las tres primeras, disputándose el primer lugar, pero siempre los mismos estados entre los primeros tres. Luego están el Estado de México, Veracruz, Michoacán y Jalisco. Después un grupo que entra y sale, pero que al final están siempre presentes: Guanajuato, Baja California, Puebla.

 

Mirilla

(Más en menos) La variante detectable es que en 2017 únicamente cinco estados registraron más de 2 mil asesinatos en el año —y solo uno más de 3 mil. Pero en 2018 los estados con más de 2 mil fueron siete, y dos de ellos con más de 3 mil, Guanajuato y el Estado de México.

Dado ese incremento en el grupo inicial, se da que pocos estados concentran más asesinatos en 2018 con respecto al año anterior. El año pasado siete estados —los que tuvieron más de 2 mil homicidios— concentran el 55 por ciento de todos los crímenes de México (19 mil 804 para ser exactos). En 2017 los siete primeros rozaban la mitad de los asesinatos, 49.8 por ciento.

 

Primera cita

(Y todo para qué) Cada vez son más rigurosos los seguimientos a los delitos en México. Como nunca es posible conocer al detalle una serie de conclusiones que a lo largo de las últimas tres décadas son una constante en la historia criminal. Aun así, no se vislumbra por ningún lado la salida al laberinto violento.

La reducción en Sinaloa es de notarse, es importante, pero de ningún modo con la suficiente fuerza para convertirse en un ejemplo. El estado no puede exportar sus estrategias para ayudar a la reducción generalizada en el país.

Y tan simple porque no existe.

En el mismo sentido, Andrés Manuel López Obrador no cuenta con una estrategia sólida, con acompañamiento ciudadano e institucional, y que logre mantenerse a lo largo del tiempo e independientemente de las autoridades locales y estatales. Esa tampoco existe.

Con esas conclusiones el futuro es rojo. Seguiremos lamentando casos como el de Mirsha Francisco. Llorándolos (PUNTO)

Columna publicada el 28 de julio de 2019 en la edición 861 del semanario Ríodoce.

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