Ex diputada Lucero Sánchez compraba droga para el ‘Chapo’

lucero sanchez

Lucero Guadalupe Sánchez López tiene el cabello castaño largo y lacio, con las puntas teñidas de rubio. Lo lleva acomodado sobre su hombro izquierdo hasta la cintura. La mujer de 29 años, de 1.52 metros de alto, nacida en “México, en un pueblo que se llama Cosalá en Sinaloa”, entró vestida con el uniforme de prisionera: un traje azul marino con una playera blanca de manga larga debajo.

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“Hasta el día de hoy estaba confundida porque creía que era una relación amorosa”, dijo Sánchez López cuando el fiscal Anthony Nardozi le pidió que explicara su relación con el acusado. En su testimonio, la testigo narró su participación en el narcotráfico, cómo escapó por un túnel con el Chapo en 2014 y las amenazas que éste le hizo.

Se conocieron en 2010, pero su relación romántica empezó formalmente hasta febrero de 2011, cuando Guzmán Loera le hizo llegar un teléfono a través de uno de sus trabajadores. A las dos horas recibió la primera llamada del acusado.

Ella tenía 21 años –él, alrededor de 53– cuando aceptó que le mandaran un celular encriptado para poder mandarse mensajes con el Chapo. Le entregaron una BlackBerry, que le cambiaban cada 15 días, por donde se mensajeaban. Sus nombres de usuario eran “Hermosura” y “M”.

Lo veía entre una y tres veces al mes cuando él la mandaba llamar, explicó la primera testigo mujer que colabora con la fiscalía a cambio de una recomendación por la reducción de su sentencia. Los trabajadores del Chapo, principalmente Nariz, la llevaban a la casa donde él se estuviera quedando después de vendarle los ojos.

Ocho meses después de formalizar su relación amorosa, en octubre de 2011, Sánchez Gómez empezó a traficar mariguana para Guzmán Loera. Su tarea era recolectar la droga en la sierra de Durango y Sinaloa para mandarle al Chapo. No cobraba nada. Viajaba con el piloto Cachimba, negociaba con los productores, y mandaba aviones con cargas de hasta 400 kilogramos de mariguana en paquetes de 10 kilos, “porque así lo pedía Joaquín”.

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Uno de los lugares donde compraba la mariguana era Galancita, en Tamazula, Durango. El precio que le daban era 750 por kilo; Guzmán Loera le solicitaba comprarla a 650 y Sánchez Gómez a veces se sentía mal por los productores.

En una ocasión, compró la mariguana a un sujeto apodado Callo, a pesar de ser de mala calidad: tenía semilla “y eso se las mermaba”, según explicó. “Pero se la compré porque me dio lástima… era gente muy humilde y trabajaban mucho”, añadió Sánchez López. A veces incluso “le mandaba mariguana con semilla para que se enojara y mandara por mí”, dijo, pero no funcionaba.

Los paquetes los marcaba con “M4♡”: M por ella, 4 por el cumpleaños del acusado (4 de abril) y el corazón porque “estaba agradecida con Dios por haberlo conocido”. Se comunicaba todos los días a todas horas con Guzmán Loera. “Tenía que subir todos los días a un cerro para mandarle los pormenores de lo que estaba pasando”.

Después de traficar mariguana, Sánchez López ayudó al acusado a abrir fachadas de negocios para lavar dinero del narcotráfico. En junio de 2012 estuvo a cargo de capacitar a “Pancho” para abrir una empresa de importación y exportación de jugos en la Ciudad de México. La empresa operó tres meses, durante los cuales lavaron 5 millones de dólares; nunca produjeron jugo.

Guzmán Loera había seleccionado a “Pancho” para ser el prestanombres porque “era una persona de bajos recursos que se podía manipular”, explicó la testigo. Después emplearía a Callo, el productor de mariguana, para abrir una fachada de empresa de harina de pescado en Ecuador y a Angie una empresa más en Los Ángeles.

De esto se enteraba porque entre 2011 y 2013, Sánchez López “vivía con él, lo atendía como mujer de casa, hacía compras para él de cuidado personal: su ropa, sus cremas, todo lo de cuidado personal”. Le compraba pantalones talla 32 y zapatos Nike negros talla 7, las mismas medidas que encontraron en la redada de Los Cabos en febrero de 2012.

En su casa, donde vivía con el Chapo, se enteraba de los negocios que tenía en las reuniones con sus socios. En ocasiones incluso le mandaban recados a Guzmán Loera a través de ella. “Que le dijera yo a mi esposo… o sea, a Joaquín…”, detalló la testigo en la sala donde el Chapo no la volteaba a ver, porque buscaba –en cambio– la mirada de Emma Coronel Aispuro.

Después de dos años de visitar y vivir con el acusado en temporadas intermitentes, empezaron a tener problemas. En 2013, su relación amorosa con el acusado terminó, al menos por un tiempo. Después del descanso diario de media tarde, Sánchez López regresó a la sala de la corte, se sentó en el estrado, volteó a ver a Guzmán Loera y empezó a llorar, sollozando. Tuvo que salir de la sala hasta calmarse y poder regresar. “Yo terminaba mi relación con él, pero parecía que nunca terminaba”, dijo después.

Sánchez López incluso llegó a recibir amenazas del Chapo. “Estaba en la mesa con él, lo recuerdo claro ese día porque estábamos comiendo cuando llegó el secretario a darle un mensaje”, narró la testigo. Era Cóndor y le venía a informar a Guzmán Loera que Virgo, su primo y trabajador, estaba muerto. “Se quedó serio y luego me volteó a ver y dijo unas palabras que no me gustaron”, recordó Sánchez Gómez.

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El Chapo dijo que de ahí en adelante todo el que lo traicionara iba a morir, sin importar si eran familia o mujeres. “Pensé que, al principio, se murió de una enfermedad, pero cuando reaccionó así pensé: pues lo mandó matar”. Sánchez López continuó ayudando al Chapo en el negocio para mostrar lealtad y para que éste no involucrara a sus hermanos.

La ex diputada local por el Distrito 16 de Sinaloa habló brevemente de su carrera política. “Fui candidata para el Congreso de mi pueblo, Cosalá, distrito 16. Gané con muchos votos”, dijo. Pero tres años después, su carrera política terminaría cuando fue destituida por su relación con Guzmán Loera.

Al final de su testimonio habló del 16 de febrero de 2014, cuando huyó por un túnel bajo la tina del baño en una de las casas –en la colonia Guadalupe de Culiacán– donde estaba con el Chapo. Se estaba quedando dormida a las 3 de la madrugada, cuando empezó a oír golpes en la puerta. En las pantallas de las cámaras de vigilancia podía ver “gente que traía casco, gente de gobierno, oía que gritaban, estaban uniformados y encapuchados”.

Horas antes, en la misma sala 8D de la corte federal, testificó Victor Vasquez, el agente de la DEA que estuvo presente en la captura de Guzmán Loera el 24 de febrero de 2014 en el Hotel Miramar, en Mazatlán Sinaloa. Según el testimonio de Vasquez, esa operación inició días antes, el 16 de febrero, en Culiacán. Esa noche, la Marina mexicana y el agente de la DEA llegaron a la casa donde persiguieron a un hombre, que creían era el Chapo, por un túnel al que se entraba por una compuerta bajo la tina del baño, narró el testigo.

“Se levantó la tapa de una bañera que tenía ahí y dije ‘¿voy a entrar ahí?’. Estaba muy asustada y estaba oscuro”, recordó Sánchez López,. El Chapo entró primero, seguido de Cóndor, la testigo y Chaparra, la empleada doméstica. Después de caminar por el túnel húmedo de concreto con el agua hasta las rodillas, salieron corriendo. El primero en salir fue Guzmán Loera, que iba desnudo, explicó la testigo, “y nos dejó ahí”. Cuando Sánchez López logró salir después de una hora que descubrió como “suficiente para traumarme”, se dio cuenta que estaba en el Río Humaya, “donde está la Conagua en Culiacán”.

La mujer oriunda de Cosalá lleva un año y medio en una cárcel de Estados Unidos desde que la detuvieron en San Diego en 2017 cuando intentó ingresar para pedir asilo político y fue acusada de conspiración de tráfico de cocaína. Enfrenta una sentencia de entre 10 años y cadena perpetua, con la posibilidad de que le reduzcan su sentencia por cooperar con el gobierno estadounidense.

Sánchez López fue señalada de haber visitado al Chapo utilizando una credencial falsa en el penal de El Altiplano en 2014, pero ella siempre lo negó. El día de mañana, enero 18 de 2019, continúa su testimonio.

 

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One Response

  1. Donde está la moral de los perversos panistas fue diputada por el pan a sabiendas que colaboraba con el chapo Guzmán, porquería de partidos PRI, PAN y PRD

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23 de JUNIO del 2019
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