julio 31, 2021 6:52 PM

Violencia sin freno: Mujeres sinaloenses en la indefensión legal

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Ana Cecilia fue golpeada, desnudada, amarrada, amenazada con cortarle sus partes íntimas con unas tijeras, encadenada afuera de su hogar, arrastrada desde una camioneta y exhibida en las calles por su propio esposo, un hombre con el que había compartido 25 años de su vida.

En Sinaloa, lo que le ocurrió a Ana Cecilia no es un delito grave. Luis, el esposo de Ana, pagó una fianza de tres mil pesos y salió libre.

Antes de Ana, 2 mil 037 mujeres sinaloenses habían denunciado ante el Ministerio Público el delito de violencia intrafamiliar.

Sin embargo, de acuerdo con indicadores del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), estas dos mil mujeres sólo representan un 10 por ciento de la cifra real de mujeres violentadas en Sinaloa.

Después de Ana, en lo que va de 2015, el Centro para la Prevención y la Atención de la Violencia Intrafamiliar (Cepavi) ha recibido las llamadas de mil 884 mujeres que piden auxilio tras ser agredidas por su pareja masculina, su ex pareja masculina o sus hijos varones.

Tan sólo en Culiacán y zonas cercanas, cada día el CEPAVI atiende un promedio de 21 llamadas de mujeres que en su mayoría denuncian golpes, amenazas de muerte o destrozos en su hogar, por hombres que consumen alcohol, drogas, las celan o las agreden verbalmente.

Lo que le ocurrió a Ana, en Navolato a finales de enero, indignó a varios sectores de la sociedad sinaloense que de inmediato alzaron la voz, pero más allá de la indignación, la salvaje agresión desnudó las fallas en el Código Penal del Estado.

El delito de violencia familiar no es un delito grave y sólo se persigue de oficio cuando la víctima es menor de edad o está embarazada. Las penas son mínimas.

Reforma urgente, sin prisa

A tres meses de que un hombre arrastrara a su esposa por las calles de Navolato, al Congreso del Estado de Sinaloa han llegado dos iniciativas para modificar el Código Penal del Estado de Sinaloa y el Código de Procedimientos Penales.

Ambas se encuentran aún en la Oficialía de Partes del Poder Legislativo. Es decir, sólo han sido recibidas.

La presidenta la Comisión de Equidad y Género en el Congreso de Sinaloa, Yudith del Rincón Castro se justifica. “El tortuguismo, lo lento y todo lo que pasa aquí (Congreso) también me afecta”, enfatiza la legisladora.

Rincón Castro señala que tan sólo ella ha presentado seis iniciativas de ley en temas relacionados con la equidad de género y la violencia contra la mujer, una de esas está en comisiones desde hace un año, ninguna se ha convertido en ley.

“Con todos los hechos lamentables, degradantes y aberrantes que ha habido con las mujeres, no es posible que no alerte a las autoridades. (Las iniciativas) deben ser prioritarias, no puede ser que haya tanta falta de sensibilidad, tanta indolencia, tanto valemadrismo con el tema de las mujeres”, criticó la legisladora.

El 11 de marzo, el Centro de Políticas de Género para la Equidad entre Mujeres y Hombres, de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), entregó al Congreso del Estado una iniciativa de reforma para adicionar diversos párrafos al Código Penal del Estado de Sinaloa y el Código de Procedimientos Penales.

Beatriz Eugenia Rodríguez Pérez, directora de este organismo universitario, considera que se requiere actuar de inmediato en las modificaciones al marco legal para evitar que conductas como la del agresor de Navolato se normalicen, se repitan y evadan las sanciones.

La iniciativa propone la reforma al artículo 241 BIS y 241 BIS C del Código Penal de Sinaloa y el artículo 117 del Código de Procedimientos Penales de Sinaloa.

La propuesta de las académicas es incluir entre las sanciones la pérdida de la patria potestad y el acceso a herencias familiares.

Además, la iniciativa de reforma busca que el delito se persiga de oficio cuando la víctima sea denigrada o exhibida públicamente con la intensión de causar un daño moral.

También se perseguiría de oficio cuando a la víctima se le inflijan lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones.

La clasificación de la violencia familiar como un delito grave es otra de las reformas que plantea la iniciativa en una modificación al artículo 117 del Código de Procedimientos Penales de Sinaloa.

“Nunca se había dado el caso de una persona que exhibiera como animal en el circo a una mujer, ahora se presenta. Cuando se dan casos que nuestra mente no alcanza a pensar que puede suceder, entonces hay que contemplar inmediatamente para que otro no tenga oportunidad a evadir la aplicación de la ley”, enfatizó Rodríguez Pérez.

Aún sin considerarse un delito grave, la violencia intrafamiliar se ha disparado en los últimos 10 años y se ubica como el segundo delito con mayor incidencia, sólo por debajo del robo de autos y por encima del homicidio.

De acuerdo con las cifras de incidencia delictiva de la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa, el delito de violencia intrafamiliar registró 405 denuncias en 2005 y 10 años después, al cierre de 2014, alcanzó dos mil 37 denuncias.

En el primer mes de 2015, ya se habían presentado 153 denuncias de mujeres que acusaban violencia. 

CONSUELO GUTIÉRREZ. Mensaje fuerte y directo, para evitar violencia a mujeres.
CONSUELO GUTIÉRREZ. Mensaje fuerte y directo, para evitar violencia a mujeres.

Gobierno indolente

Si la autoridad no manda un mensaje fuerte y directo, la violencia continuará y sus niveles seguirán incrementándose, advirtió la secretaria ejecutiva del Cepavi, Consuelo Gutiérrez Gutiérrez.

Y es que con base en el protocolo para medir el grado de riesgo en el que se encuentra una mujer, el Cepavi ha detectado que cada vez el nivel de violencia es más elevado.

Al recibir una llamada de auxilio, el Cepavi realiza una serie de preguntas para clasificar el tipo de ayuda que se brindará. Los niveles van desde bajo, medio y alto.

De mil 884 llamadas recibidas de enero a marzo de 2015, 404 se clasificaron en nivel bajo, 237 alcanzaron un nivel medio y mil 234 entraron en la categoría de alto riesgo.

De las mil mujeres en alto riesgo, 527 reportaron que su agresor consume alcohol o drogas, 244 mujeres admitieron tener golpes y heridas al momento de realizar la llamada, a 145 mujeres las habían amenazado de muerte, y 137 pidieron ayuda telefónica mientras su agresor aún estaba en el domicilio. Sólo 10 mujeres mostraron voluntad de salir de su domicilio.

“El mensaje que se supone manda desde el Estado a los gobernados es de que si incurren en algún hecho van a tener una consecuencia. Pero la violencia familiar, el abuso sexual, todos esos delitos no son graves, por lo tanto alcanzan fianza, es decir, si la persona lleva el dinero en la mano alcanza fianza”, critica Gutiérrez Gutiérrez.

“¿Cómo es que no estamos viendo como grave esto que está ocurriendo?, ocurre algo así y salen las voces que dicen ‘qué grave, qué feo, que lamentable’, pero no vemos acciones concretas, aquí sería un trabajo de los legisladores y las legisladoras, cuando se presenta un fenómeno de esta naturaleza y que ya es muy recurrente, donde se está viendo una violencia tan extrema, es cuando hay que tomar medidas inmediatas”, enfatiza la titular del Cepavi.

Entre los retos y las debilidades de la política pública, Gutiérrez Gutiérrez admite la falta de más y mejor infraestructura, fortalecer la atención en los municipios y que la prevención comience a dar resultados.

Uno de los programas federales, trazados desde la ONU, es la construcción de Centros de Justicia para las Mujeres, un lugar donde se diseñen estrategias integrales de prevención y se brinde ayuda a las víctimas, Gutiérrez Gutiérrez dice tener la esperanza de que el edificio se concrete aunque señala desconocer para cuándo se destinarán los recursos.

A finales de 2014, Ríodoce documentó que el Centro de Justicia para las Mujeres fue creado en 2013 sólo por decreto. Hasta el momento no se ha destinado el recurso para su construcción.

“Todo esto es parte de una cadena del sistema de justicia para las mujeres, el acceso de justicia viene en una ruta en la que creo que en Sinaloa apenas se están generando los cimientos para que las mujeres tengan el acceso a la justicia, no soy pesimista porque sería decir que no hemos hecho nada, ni hemos conseguido nada, sí hemos conseguido que las mujeres hablen, que no se queden calladas”, señala. 

OTRA INICIATIVA. Como seis más, en espera de convertirse en ley.
OTRA INICIATIVA. Como seis más, en espera de convertirse en ley.

“El héroe de Navolato”

Mientras Ana Cecilia era arrastrada por las calles de Navolato, algunas personas a su alrededor tomaban video con su teléfono celular. Cuando el caso se dio a conocer en los medios de comunicación, las redes sociales se inundaron de comentarios aplaudiendo el castigo a la mujer que supuestamente había engañado a su esposo.

Para la directora del Centro de Políticas de Genero de la UAS, Rodríguez Pérez, las debilidades del código penal, la apatía gubernamental, la falta de estrategias integrales, sólo forman parte del problema pero no son lo más grave. La sociedad permisiva, sí lo es.

“Aquí no sólo tenemos autoridades indolentes y a veces hasta cómplices, sino que tenemos sociedades permisivas, que quieren observar solamente pero no actuar, lo que queremos es una ciudadanía que participe, que reclame, que critique, que juzgue y que no permita que estos hechos se den”, enfatiza Rodríguez Pérez.

Modificar el esquema social, los comportamientos arraigados tanto en hombres como en mujeres, es el reto más grande y en el que hasta el momento poco se ha conseguido, asegura la especialista.

“Este es un fenómeno social, por eso tenemos que tomar medidas sociales, hacer un plan integral que pueda impactar, no podemos sólo por el aspecto de las leyes. Sino nos coordinamos todos y todas para incidir en los demás, vamos a durar más tiempo en transformar la mentalidad y la cultura”, señala.

“Sí se está avanzando, tenemos muchos años pero yo creo que apenas estamos gateando, de pronto pasan cosas que dices ‘yo pensé que ya se había avanzado más”.

 CIFRAS 

Denuncias por violencia familiar en Sinaloa 

AÑO   NÚMERO DE DENUNCIAS en los últimos 10 años

2005    405

2006    616

2007    1,062

2008    1,063

2009    1,243

2010    1,240

2011    1,386

2012    1,632

2013    1,834

2014    2,037

2015    153 (enero)

Mujeres asesinadas y violadas en los últimos 10 años

AÑO   ASESINATOS          VIOLACIÓN

2005    44                                134

2006    34                                118

2007    47                                123

2008    51                                114

2009    70                                136

2010    110                              116

2011    110                              136

2012    79                                154

2013    68                                146

2014    83                                169

2015    3                                  5          (enero)

Llamadas de auxilio en Cepavi, enero a marzo 2015 

1, 884 llamadas en tres meses, un promedio de 21 llamadas al día.

625 casos el agresor es su pareja masculina

264 casos el agresor es su ex pareja masculina

166 casos el agresor es su hijo varón.

 

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