martes, septiembre 28, 2021
  • 00
  • Dias de Impunidad

Qué come usted: Panqué con nuez Bimbo

gula-panque con nuez bimbo

El pan es uno de los alimentos más antiguos de la gastronomía, de ahí que acuñe tanto en nuestras vidas, en nuestra historia.

Nuestro país es amplio productor de pan elaborado artesanal y artificialmente, así como amplio consumidor también en ambos frentes.

En México se consume un promedio de 33 kilos y medio de pan por persona cada año. De este, entre el 70 y 75 por ciento corresponden a pan blanco y el resto a pan dulce, galletas y pasteles. En el 37 por ciento de los hogares mexicanos se consume pan por lo menos una vez a la semana, en especial los martes, con un promedio de tres veces por semana. Cuando se consume pan, por lo menos dos tipos distintos están presentes en la mesa. Las variedades más consumidas son bolillo, concha, dona, pan de caja y cuerno.

Al consumir pan, este regularmente se acompaña con un vaso de leche o café y las tres razones principales de su consumo son antojo, sabor y costumbre, según datos de Kantar Worldpanel.

Si bien es evidente que somos de consumir pan, no somos quienes más lo consumen. Países como España y Francia lideran el consumo, con 45 y 54 kilos per cápita anuales, eso sí, con un contexto alimenticio mucho mejor que el nuestro: la dieta mediterránea.

 

Empaque

La bolsa del panqué con nuez Bimbo presenta un diseño sencillo, con el color rojo a los extremos y un gran tramo de transparencia al centro que deja ver al producto tal y como es. A raíz de la salida de los personajes de los empaques en comida chatarra el osito Bimbo no aparece más en este producto, por lo que ahora solo es adornado con tres grandes sellos de la Secretaría de Salud: exceso de calorías; exceso de azúcares; y exceso de grasas saturadas.

 

Ingredientes

Un total de 19 ingredientes dan forma a este panqué. El ingrediente principal es harina de trigo, seguido por azúcar y jarabe de maíz, huevo, grasa y aceite vegetal y un cuatro por ciento de nuez. Lo complementan gomas, almidones, saborizantes y aditivos de conservación.

En esencia, los ingredientes son correctos, pues son la base de cualquier bollo, a diferencia de que este panqué necesita una vida prolongada de anaquel y se le agregan casi diez aditivos.

Al ser un producto del trigo, este contiene gluten, proteína altamente alergénica que afecta mediante una serie de trastornos que se le relacionan tales como alergia al trigo, enfermedad celiaca, dermatitis herpetiforme, ataxia y sensibilidad al gluten no celiaca.

 

Tres sellos, incontables riesgos

¿Cómo puede ser básico un alimento y tener tres sellos de advertencia al mismo tiempo? Existe un enorme vacío entre lo que se propone como alimento básico y lo que aterriza en nuestros platos. Para el gobierno, el pan es un producto de canasta básica, pero para ellos no hay distingos cuando de pan se trata: puede ser un bolillo o una concha, pan es pan. No, en realidad, hay de panes a panes.

La combinación de harina de trigo y azúcares es una bomba para el organismo. Esta crea un ambiente alto de azúcar en sangre y promueve la acumulación de grasa, principalmente en el abdomen.

Uno de los riesgos principales de la combinación de harinas y azúcares es el de sufrir diabetes mellitus. Al ser carbohidratos simples altamente refinados, su rápida absorción produce picos de azúcar en sangre, que pueden derivar en una disfunción de la regulación de los niveles de los mismos.

La organización Arthritis Foundation, con sede en Atlanta, recomienda evitar el consumo de harinas. Según un informe publicado por dicha fundación su consumo habitual puede desencadenar respuestas inflamatorias por parte del sistema inmunitario.

Esto se atribuye a los desequilibrios que produce en la glucosa de la sangre, misma que interfiere en las funciones que transforman las proteínas en fuentes de energía para el cuerpo. Al acumularse genera una reacción llamada glicación, lo que produce un proceso inflamatorio en los tejidos sanos.

Por otra parte, el consumo excesivo de productos altos en harinas, azúcares y grasas, promueve el aumento de peso. Si el consumo de pan se complementa con otras fuentes altas en azúcares como leche, café azucarado o refresco, el riesgo aumenta, al igual que todas las enfermedades que la obesidad atrae.

Artículo publicado el 18 de abril de 2021 en la edición 951 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 974
26 de SEPTIEMBRE del 2021
GALERÍA
Lava de volcán de la Palma incendia varias casas y vehículos
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.