Una iniciativa que se discutirá en el Senado pretende un aumento de 213 % de impuestos de derecho migratorio
La luna de miel que duró 40 años entre México y las empresas navieras está por llegar a su fin si el Senado aprueba el incremento del 213 por ciento de impuestos de derecho migratorio.
Al clima de incertidumbre que mantiene en vilo a las navieras, por la pugna entre Mayos y Chapos desde el 9 de septiembre, se le suma la medida recaudatoria del gobierno federal al turismo de cruceros.
La iniciativa de la presidencia de la República ya obtuvo el visto bueno de la Cámara de Diputados y esta semana estará en la cancha del Senado la aprobación de cobrar 42 dólares a los pasajeros de cruceros que arriben a México.
Esta medida ocurre sin que ningún diputado federal ni senadores se pronuncien a favor de la población de Mazatlán que depende directa e indirectamente de la actividad turística.
Ni la alcaldesa Estrella Palacios, exsecretaria de Turismo estatal, hoy sumergida en sus actividades del gobierno municipal con la tan cacareada promesa de “generar bienestar para todos”.
Mas caro que Europa
Arturo Musi, presidente de la Asociación Mexicana para la Atención de Cruceros Turísticos (AMEPACT), calificó de desafortunada esta decisión.
Con la iniciativa federal, viajar a la Riviera Mexicana será más caro que Europa “¿Quién lo va a comprar?”, cuestiona.
El impuesto fue aprobado por los diputados y pasa a los senadores, dijo, “están por autorizarlo con la línea de que casi no se mueva ni una coma y que se autorice como va (…), va a ser un cobro excesivo a los pasajeros de cruceros que significará casi tres veces más de lo que les cuesta llegar a un puerto; por decirte a Mazatlán un barco de 3 mil pasajeros le costaba como 700 mil pesos la llegada, ahora le va a costar 3 millones 700 mil, entonces, es un dineral que va a hacer que a los navieros no les convenga y se vayan”, lamentó.
Se prevé que los barcos busquen otros destinos donde sea más redituable y comercial, “y pues (el impuesto) nos saca del mercado, no podemos competir así con los demás puertos del mundo, con este impuesto que está ya a horas de autorizarse, ocasionará que seamos los puertos más caros del mundo”.

El decrecimiento que viene
—¿Cómo afectará a la Riviera mexicana?
—Pues es a largo plazo, al principio, las escalas que puedan quitar las van a quitar (…), los barcos que estaban planeados, que estábamos creciendo para reubicarlos aquí en la Riviera Mexicana, los van a reubicar en otro lado y pues vamos a decrecer ¿Y a quién va a afectar? Básicamente a los puertos, a los artesanos, a los restauranteros, a los bares, a los taxistas, en fin, a toda esta derrama (que generan) y que ya lo vimos, más que nada en Mazatlán, cuando por seguridad, se fueron los barcos y después en la pandemia, vimos el problema tan serio que hay cuando no hay turismo.
“Con esto, le estamos pegando a la gallina de los huevos de oro, México era de los países número uno en recepción de cruceros turísticos y con esto vamos a retroceder, es una malísima decisión, ojalá lo hubieran consensuado (…), pero fue casi en secreto y lo metieron unos días antes (…). La Asociación Mundial de Cruceros está molestísima, es la que representa la industria, nosotros que representamos a los que se benefician de los cruceros en México, vemos muy triste la situación y un futuro muy incierto, porque no te puedes pelear con tus socios comerciales, y más, que hemos tenido una luna de miel de 40 años, íbamos creciendo, íbamos muy bien”, mencionó.
—¿Este impuesto se va a aplicar a partir del 2025 a quienes ya compraron boleto?
—No, eso es lo malo, que la naviera no se los puede cobrar, (…) lo tiene que absorber la naviera, entonces esto hasta los próximos boletos que venda lo integrará, pero cuando en Caribe, un crucero sale en 300 dólares, y la Riviera Mexicana, uno similar cuesta 600, ¿cuál vas a comprar?
Cuando los barcos no vendan lo suficiente para llenar sus cabinas, se van a ir a otro lado, sentenció.
“Le pega durísimo sus proyecciones, y recordemos que las navieras todavía se están recuperando de la pandemia, tenían proyectado entre cinco y ocho años para la recuperación y con esto van a buscar otro lugar, porque si aquí no les sale económicamente, se van a otro”, explicó.
“Es para mejorar”, Sectur Federal
El 25 de noviembre, la secretaria de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora, encabezó un encuentro con 40 empresarios del sector turístico de la entidad, ante quienes dijo que en el 2025 no se aplicará el aumento al impuesto.
“Porque ya estaban comprados todos esos viajes y ni modo que le digan ahora que va a subir (…), ella, la secretaria de Turismo con la Secretaría de Hacienda, dijo están viendo de qué manera lo van a arreglar o si en 2025 no lo empiezan a cobrar”, dijo el director de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Mazatlán, Mariel Aquileo Ancona Infanzón, al término de la reunión.
La secretaria aceptó que los recursos de la Sectur Federal “se han debilitado”.
Ante los medios negó que el impuesto vaya provocar una baja de cruceristas.
Artículo publicado el 1 de diciembre de 2024 en la edición 1140 del semanario Ríodoce.





