Luis Ángel López Valdez, reportero de Vanguardia en Poza Rica, Veracruz, cubrió sus últimas informaciones para el diario digital la madrugada del 11 de junio.
Antes de que le dieran muerte, cubrió varios eventos informativos en la zona conurbada de Poza Rica, uno de ellos en la colonia Santa Emilia y avenida Ruiz Cortínez, era cerca de la una de la mañana cuando regresaba en su vehículo sobre la avenida 20 de Noviembre, cuando un grupo armado lo interceptó y le disparó en varias ocasiones. Luis Ángel intentó escapar pero sus asesinos le persiguieron y le dispararon varias veces, según revela un video de seguridad que captó las imágenes en el lugar.
De acuerdo a información de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas en Veracruz (CEAPP), López Valdez había sido incorporado al mecanismo estatal de protección después del asesinato de su colega Carlos Leonardo Ramírez Castro en enero pasado, por lo que contaba con medidas sociales y de vigilancia. Cualquier cosa que esto signifique, los cierto es que las medidas fueron insuficientes, ineficientes o inexistentes para el periodista.
Varias organizaciones como Artículo19, el Comité para la Protección de Periodistas y Reporteros Sin Fronteras condenaron los hechos este mismo día y exigieron una investigación a fondo del caso.
“En el momento en que comienza la Copa Mundial de fútbol y millones de personas tienen la mirada puesta en México, uno de los países anfitriones, un periodista es asesinado”, dijo la organización internacional RSF en un comunicado publicado este día, el segundo asesinato en este año.
A “este crimen, se suma al asesinato de otro periodista en la misma ciudad de Poza Rica a principios de año y al reciente secuestro de la periodista Roxana Guzmán, en Nanchital, y recuerda que México sigue siendo el país más peligroso de América Latina para la prensa. Las autoridades deben actuar con la máxima urgencia para poner fin al ciclo de impunidad. Exigimos que el asesinato de Luis Ángel López Valdez sea investigado priorizando la línea relacionada con su actividad periodística, que se refuerce la protección de los periodistas que cubren temas de seguridad en Veracruz y que se garantice la seguridad de sus familiares”, dijo Artur Romeu, director de RSF, la organización para América Latina.
La organización exigió al Estado mexicano, “la apertura inmediata de una investigación que priorice la línea relacionada con su labor periodística, así como la adopción de medidas urgentes para proteger a la prensa en uno de los estados más peligrosos del país para el ejercicio del periodismo”. Con este crimen, recordó, asciende a dos el número de periodistas asesinados en Poza Rica en lo que va de 2026, después del homicidio de Carlos Leonardo Ramírez Castro, ocurrido en enero.
El asesinato de López Valdez, ocurre apenas nueve días de la desaparición de la periodista y directora del medio Pulso Informativo del Sureste, Roxana Berenice Guzmán Ramírez, en Nanchital, en el estado Veracruz, quien hasta la fecha sigue sin ser localizada y ni siquiera su familia conoce cuáles son las acciones que en concreto ha realizado la Fiscalía de Veracruz para su localización.
Poza Rica, ubicado al norte del estado de Veracruz, forma parte de los 212 municipios del estado y tiene una población de más de 189 mil habitantes. Desde hace más de 20 años esta zona se ha convertido en un foco rojo para la prensa. De los 34 periodistas asesinados en aquel estado, cinco han ocurrido en este municipio y dos se encuentran desaparecidos. Un lugar donde operan una serie de grupos criminales entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación y el temible “Grupo Sombra”, también conocido como “Mafia Veracruzana”, brazo armado del Cártel del Golfo, además de diversas células que azotan ese municipio, entre ellas “Pura Gente Nueva”, “Vieja Escuela” y “35Z”, que se desprendieron del temible grupo de “Los Zetas”, que surgió en Veracruz en 2007.
Es momento que el gobierno federal y la gobernadora del estado de Veracruz Rocío Nahle tomen en serio la vida de los periodistas en Veracruz y hagan todo lo posible por garantizar el ejercicio de su labor periodística e investigar el asesinato del periodista Luis Ángel López y brindar la seguridad necesaria a su familia. Así como redoblar esfuerzos para la localización de la periodista Roxana Guzmán en Nanchital, desaparecida desde el 2 de junio.







