La regidora del PRI en Culiacán, Erika Sánchez Martínez, exigió que se otorguen medidas de seguridad a la diputada local Paola Gárate Valenzuela, luego de que la legisladora recibiera un arreglo fúnebre en su domicilio la tarde del miércoles.
La edil señaló que Gárate Valenzuela tiene meses solicitando protección sin obtener respuesta de las autoridades, por lo que demandó acciones inmediatas para salvaguardar su integridad.
Durante su intervención, Sánchez Martínez cuestionó las condiciones de inseguridad que prevalecen en Sinaloa y lamentó que se presenten hechos como el ocurrido contra la diputada priista.
“Lo que sucedió es un acto a todas luces de intimidación, una amenaza, es una señal sumamente alarmante; no se trata solo de una agresión dirigida hacia una persona, es un ataque hacia las instituciones democráticas”.
La regidora sostuvo que este tipo de hechos representan una agresión contra la libertad de expresión y contra el derecho de la sociedad a vivir en un estado donde las diferencias se resuelvan mediante el diálogo y la palabra.
“¿Desde cuándo defender a Sinaloa nos pone en riesgo a los representantes populares?”, cuestionó.
Sánchez Martínez afirmó que desearía que se tratara de un hecho aislado; sin embargo, consideró que forma parte de una serie de actos preocupantes registrados en la entidad.
Como ejemplo, recordó el ataque sufrido por diputados de Movimiento Ciudadano en Culiacán, así como otros incidentes dirigidos contra funcionarios de oposición.
Advirtió que cuando el miedo sustituye la participación ciudadana y limita el debate público, toda la sociedad resulta afectada.
La regidora condenó cualquier acto de intimidación contra representantes populares y llamó a las autoridades municipales a abandonar la indiferencia ante la crisis de seguridad que enfrenta Sinaloa.







