La regidora y presidenta del PRI Mazatlán, Maribel Chollet Morán, condena el acto de intimidación cometido en contra de la diputada local Paola Gárate, a quien fue colocada una corona fúnebre afuera de su domicilio en Culiacán.
“Este hecho no puede normalizarse ni minimizarse. Es un mensaje de amenaza que atenta no solo contra una persona, sino contra la vida democrática del Estado y contra todas y todos los representantes populares que ejercemos la función pública”, señala en un comunicado.
“En Sinaloa la seguridad está rebasada y las autoridades tienen una responsabilidad directa de garantizar condiciones mínimas para el ejercicio libre de la política y para la integridad de cualquier ciudadano, sin importar su afiliación partidista”, dice.
Pide a las autoridades estatales y federales que investiguen de inmediato, den con los responsables y actúen con consecuencias claras.
Menciona que la seguridad no puede seguir siendo un discurso; tiene que ser una obligación cumplida. Y hoy, nuevamente, está fallando.






