PAGO DE APOYOS AL CAMPO. La caja tiene que sonar. Foto: Cuartoscuro.
Según la última publicación del INEGI, la inflación ha repuntado en los últimos meses impulsada principalmente por el sector de los alimentos, cuyos precios están creciendo a tasas de entre 16 y 20 por ciento anuales. Sin embargo, según los datos de las exportaciones por entidades federativas, las agropecuarias al cierre del 2025 cayeron en 22.2 por ciento en un año. Mientras que sí hubo un incremento en producción del sector en 7.8 por ciento anual, por lo que, en teoría, hay más alimentos en el territorio, derivado de la mayor producción y el menor envío de exportaciones. No obstante, los precios siguen subiendo, mientras que, contradictoriamente, los productores del campo siguen en crisis, en especial los de granos, que ya planean una gran manifestación este 6 de abril. Pero no solo eso, los ganaderos padecen el problema de no poder exportar su ganado ante la emergencia sanitaria del sector, mientras que la carne de res sigue subiendo muy por encima de la inflación.
Destaca, además que, según los datos publicados por la PROFECO, dependiendo del bien que se revise, el margen de comercialización para los productores es más pequeño que para los mayoristas, a veces es un poco menor, pero en otras el margen es apenas un 20 por ciento del margen que obtienen los mayoristas. Además, las variaciones son también muy altas entre las 24 ciudades que se encuestan, por lo que se observan situaciones muy diversas en cuanto a los precios.
Por otra parte, el sector exportador agroalimentario se encuentra en verdaderos aprietos ya que, a pesar de que nuestras exportaciones son mayores que las importaciones, el tipo de cambio a la baja, con una inflación en costos al productor, la obtención de rentabilidad es mucho más difícil. Y es que tan solo en un año los precios de las gasolinas, básicos para el transporte y producción de alimentos por el uso de maquinaria y equipo, han incrementado en más de dos pesos, y 8 por ciento, en promedio.
Financiamiento
Al mismo tiempo, el financiamiento al sector continúa incierto, ya que no se ha reemplazado otro banco como Financiera Nacional de Desarrollo (FND). Si bien el Banco de México, sigue colocando certificados bursátiles para financiamiento al campo a través del Fondo Especial para Financiamientos Agropecuarios, las colocaciones no son similares a los créditos que otorgaba en su momento FND, ya que no ofrece similares condiciones operativas que lleguen a los millones de productores atendidos en todo el país.
Soporte Institucional y no bomberos
El campo requiere que una red de soporte institucional que ayude a resolver las fallas de mercado, pues a todas luces las cuentas para los productores y los consumidores no están saliendo. Y sí, son fallas de mercado, porque los productores no pueden vender al precio que quieren, ni tampoco esperar para vender, y mucho menos saber qué será en el futuro; se requiere mucho más planeación y análisis de datos, no solo por temas de agua, sino por los mercados.
En suma, tenemos alimentos más costosos, productores en quiebra y un sector exportador con resultados diversos. Las soluciones de bomberos han generado muchísima incertidumbre entre los productores, lo que empuje aún más la posibilidad de incremento en precios y márgenes de rentabilidad para los mayoristas. Y, finalmente, si no es mucho pedir, para que los bomberazos funcionen, es decir, los acuerdos que intentan apagar fuegos con el tema de precios, pues hay que pagar los apoyos, no solo anunciarlos: la caja tiene que sonar.
Artículo publicado el 05 de abril de 2026 en la edición 1210 del semanario Ríodoce.






