Einstein y la tercera guerra mundial

Einstein y la tercera guerra mundial

“No sé con qué armas se peleará la Tercera Guerra Mundial, pero la cuarta será con palos y piedras”, Albert Einstein.

Al final de la Primera Guerra Mundial (1917) los tres imperios perdedores desaparecieron: El Otomano, el Austro-Húngaro y el Zarista (Rusia).

El Medio Oriente (Imperio Otomano) se lo dividieron Inglaterra y Francia. Siempre ha sido así, el que pierde la guerra, pierde territorio, recursos naturales y soberanía. La rapiña entra en acción, y no estoy hablando solo de México (1848) y Venezuela (2026). Así son las guerras.

Una tarde del mes de marzo de 1921, nos dice Eduardo Galeano en su libro Espejos, una historia casi universal. “El ministro de Colonias Winston Churchill y sus cuarenta asesores inventaron un nuevo mapa de medio oriente, crearon dos países, los bautizaron, designaron a sus monarcas y dibujaron sus fronteras con un dedo en la arena. Y fue llamada Irak la tierra abrazada por los ríos Tigris y Éufrates, el barro de los primeros libros, y se llamó Jordania al nuevo país amputado de Palestina”.

Era urgente que las colonias cambiaran de nombre y fueran, o parecieran, reinos árabes. Y era urgente, también dividir esas colonias, romperlas: la memoria imperial lo había enseñado así.

“Mientras Francia inventaba el Líbano, Churchill otorgó a Fáysal, el príncipe errante, la corona de Irak; y un plebiscito lo ratificó, sospechoso entusiasmo, con un noventa y seis por ciento de aprobación. Su hermano, el príncipe Abdullah, fue rey de Jordania. Ambos monarcas pertenecían a una familia incorporada al presupuesto británico, por recomendación de Lawrence de Arabia”.

Los fabricantes de países firmaron las partidas de nacimiento de Irak y de Jordania en el hotel Semiramis, en El Cairo, y se marcharon a dar un paseo a las pirámides. Caminaron entre Keops, Kefrén y Micerino.

El gordo de Churchill se cayó del camello y se lastimó una mano. Afortunadamente, la herida fue leve: el artista que Churchill más admiraba pudo seguir pintando paisajes.

Así fue como Persia, el territorio gobernado por Ciro el Grande, Darío, y conquistado por Alejandro Magno, fue fragmentado.

Fue en Persia, en ese oscuro lugar del mundo, como lo llamó el presidente George W. Bush, donde nació la escritura cuneiforme en pequeñas tablillas de arcilla, el álgebra y la agricultura.

El 15 de marzo de 1951, el gobierno de Irán con Mohammad Mosaddegh se atrevió a nacionalizar el petróleo Iraní, lo que en México hizo Lázaro Cárdenas del Río, el 18 de marzo de 1938. La reacción del gobierno de Inglaterra y de la CIA no se hizo esperar, y en 1953 los ingleses y la CIA, organizaron un Golpe de Estado, derrocando al gobierno de Mohammad Mosaddegh. Desde entonces, hasta la fecha, las agresiones sobre Irán no han parado.

El mundo está enfrentando un momento difícil, deseamos que la guerra que se está librando en el Medio Oriente termine lo más pronto posible, que sea la política y la diplomacia la que se ponga al mando. Que el Parlamento del Mundo (ONU) recupere el papel para lo cual fue creado. Que lo creado por el Proyecto Manhattan, en Álamo, Nuevo México, no vuelva a usarse nunca. Porque como dijo Albert Einstein: la cuarta guerra mundial será con palos y piedras.

[email protected]

 Artículo publicado el 08 de marzo de 2026 en la edición 1206 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.