En los últimos días, las cosas no han estado nada bien para Reese (Eléa Rochera): algunas situaciones a su alrededor han puesto su vida en peligro.
Debido a eso, su padre Bruce (Enrique Arce) aprovecha que requiere conseguirle un trabajo a Eros (Alberto Olmo), su joven beneficiario desde hace varios años, quien no puede presumir de buen comportamiento, y lo emplea como guardaespaldas de su hija, a la que no le gusta la idea. Para su suerte, Eros se limita a seguir instrucciones de su jefe, con la única estricta condición de no acercarse de más a Reese. Sin embargo, por su trato de, prácticamente, 24 horas al día, no le será nada fácil.
Uno de los aspectos a considerar de las listas de las 10 películas más populares en las plataformas es que no necesariamente se trata de las mejores realizadas. Justo, ese es el caso de Mala influencia (España/2025), el primer largometraje de la española norteamericana Chloé Wallace, directora de las miniseries Un cuento perfecto (2023) y Aitana: Metamorfosis (2025).
La cinta que recién se estrenó en Netflix es (o ha llegado a ser) la número uno del top ten de las más vistas en México. Por fortuna, no aparece en el de las de mayor calidad, porque no atina ni en el desempeño del elenco, de quienes ninguno hace un trabajo rescatable, mucho menos sobresale en otros rubros propios de la realización cinematográfica.
El filme escrito por la propia realizadora, de entrada, es el típico cuento del joven de escasos recursos económicos que se enamora de la chica millonaria (a veces sucede a la inversa). Ya con eso es suficiente para asegurar de qué viene el resto de la historia, porque está de más decir que se trata de una trama muy predecible –exactamente, a los 7 minutos con 6 segundos de haber iniciado el metraje, en el momento que Eros dice “hola” a Reese y a su amiga Lily (Sara Ariño), cuando están desayunando en la cocina de una lujosa residencia, queda claro lo que pasará, al menos, entre los personajes principales, pero, desde luego, también con el resto.
Aunado a eso, la película es realmente absurda con algunas situaciones, que nada aportan a la trama. Por ejemplo, los supuestos ataques/amenazas a Reese no son tan impactantes como para que requiera de un guardaespaldas; se supone que Eros se inscribe en la escuela de la chica para estar al pendiente de ella, pero no hace nada como alumno; el porqué del conflicto en la historia,
obviamente, está “sacado de la manga”, así como la resolución del mismo: no había necesidad de llegar a las balas.
Ni hablar de los personajes que van y vienen: si no se incluyera al ex (pésimo Farid Bechara) de Reese, no pasa nada, y al hacerlo, vuelve inverosímil cada escena en la que aparece; al principio todo indica que Lily es primordial en el asunto, incluso, parece algo más que amiga de Reese, pero después no figura en nada.
Indiscutiblemente, la calidad en la producción de Mala influencia no es lo que la tiene entre las más vistas en Netflix.
Lo que sí pudiera ser la razón de su buena recepción ahí es que su guion se basa en la reconocida webnovela juvenil de la plataforma Wattpad, de la escritora española Teenspirit.
Ya sabe cómo son las cosas ahora. Véala… bajo su propia responsabilidad como siempre.






