Cuando buscamos alternativas para mejorar nuestra salud a través de la alimentación, podemos entrar en el campo minado de la mercadotecnia. La oferta de productos para un fin u otro es enorme.
hay jugos verdes embotellados listos para beber, para aquellos que estén tratando de desintoxicarse; albóndigas de “carne” vegetal —no entiendo a aquellos que evitan la carne pero se engullen cualquier imitación que se le parezca; o huevos de gallina libre, desestresada, que afirman pone un mejor producto y participa en el ciclo de sanidad del suelo.
Dentro de todo esto, por lo general, hay buenas intenciones del cliente y algunas exageraciones del proveedor, sobre todo por las afirmaciones que exhiben en sus productos y campañas publicitarias y que difícilmente serán comprobadas científicamente.
Que una bebida contenga una parte de algún superalimento no la convierte en una superbebida. Este es el caso de Silk con su versión sabor almendra, aunque también es el de muchas otras bebidas vegetales que juegan a ser fuentes de alimentos densamente nutritivos.
Las en algún momento mal llamadas “leches vegetales” han tenido una gran demanda en el mercado mundial, allende su vinculación con estos superalimentos, la creciente intolerancia a la lactosa ayudó a posicionarlas como una opción para sustituir la leche de vaca y evitar sus malestares. ¿Serán así de buenas o son solo una de tantas modas en el mercado de alimentos?
ENVASE
El líquido almendrado viene dentro de una botella de Tetrapak de 946 mililitros. El diseño del envase es limpio: en la parte superior de la cara frontal se muestra una banda azul sobre la que destacan tres sellos de la Secretaría de Salud: exceso de calorías, exceso de azúcares y exceso de sodio. Un poco más abajo aparece el nombre de la marca y bajo este la versión “sabor Almendra”, que flota sobre la ilustración de una bebida blanca en la que aparentan caer algunas almendras y un par de hojas de albahaca.
Una de las caras laterales muestra la tabla nutrimental y el listado de ingredientes; las otras dos, una serie de “propiedades” del producto que detallaremos adelante.

INGREDIENTES
La bebida Silk sabor almendra está elaborada con 15 ingredientes. La lista la componen la base de almendra (agua y almendra), azúcares añadidos (azúcar y fructosa), carbonato de calcio, sal yodatada, goma xantana, lecitina, goma gellana, vitaminas E, B2, A, B12 y D, y gluconato de calcio.
Como primer ingrediente aparece la “Base de almendra”, un compuesto de agua y el fruto. Haciendo los cálculos del contenido real de almendra, y tomando como referencia el 1.9 por ciento que dice contener en la cara frontal, encontramos que el envase completo de 946 mililitros tiene unos 18 gramos del fruto, mientras que de azúcares añadidos alcanza casi los 23 gramos por envase. ¿Habrá más almendra que azúcar o fructosa? No nos queda claro, ya que no se desglosa la cantidad de cada uno de los edulcorantes.
Sobre esta comparativa se puede concluir que no hay mucha azúcar en este producto. Siendo sincero, 23 gramos en casi un litro de contenido no es para alarmarse, pero a su vez la cantidad de almendras es un chiste: 18 gramos equivalen a 15 almendras peladas, y para una bebida con un precio que ronda los 50 pesos, no parece un trato justo.
BEBIDAS SIN ALMA, ¿QUÉ NOS VENDEN?
Las ventas de bebidas vegetales no han dejado de crecer. Datos de la analista Euromonitor, indican que el mercado de bebidas alternativas como leche de soya, almendras, coco, avena, arroz, valía unos 30 mil millones de dólares en 2022 y esperan se duplique para 2027.
La creciente demanda ha hecho que Danone, Coca-Cola, Nestlé, y las lecheras como Grupo Lala y Alpura hayan entrado tan fuerte al mercado.
Y es que en primera instancia nos venden nutrición con ilustraciones acompañadas de frases como que es “fuente de calcio”, “con vitaminas A, (…)”, “con antioxidante”, y que está hecha “con ingredientes naturales”. Hay que aclarar que las vitaminas y minerales aquí son adicionadas ya que no están presentes de manera natural en el producto y por lo tanto su biodisponibilidad es precaria.
Por otra parte, no puede faltar el greenwashing o lavado verde no solo en este producto, sino en cualquiera de esta naturaleza sea de la marca que sea: “Es bueno para mí, bueno para mi familia y bueno para el planeta”, afirman, y a la vez señalan que el empaque es reciclable y que usted acaba de descubrir que puede llenarse de beneficios con el poder del origen vegetal… ¿con 15 almendras por litro? Lo dudo.
No por nada Profeco calificó a esta y otras bebidas vegetales como “un lujo innecesario”, tal cual. Mucha agua y pocas almendras.
Artículo publicado el 23 de febrero de 2025 en la edición 85 del suplemento Gula.







