Filtro burbuja: empobreciendo la capacidad crítica

Filtro burbuja: empobreciendo la capacidad crítica

Más de alguno ha pensado o discutido que ‘el algoritmo escucha’, porque apenas se habla de un tema, a la siguiente búsqueda en internet nos encontramos con publicidad relacionada, como si nos ofrecieran aquello de lo que hablamos hace unos minutos.

Hay quienes afirman que, en efecto, los dispositivos nos escuchan, pero esto no es oficial. Son solo opiniones rondando por internet. Y aunque al contar los dispositivos con micrófono, la teoría de escucharnos en todo momento parece posible, no parece necesario.

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Nosotros al usar teléfonos, tablets o computadoras, les entregamos toda la información que necesitan de nosotros. Les damos nuestros datos: sexo, edad, dirección, cuentas de débito, crédito, IP; y les compartimos nuestros gustos e intereses con las primeras búsquedas, todo para que perfilen nuestro usuario y nos bombardeen con publicidad, información y contenido a modo.

Filtro burbuja, centralizando el contenido

Las redes sociales usan programaciones destinadas a mostrarnos el contenido de nuestro mayor interés, y aunque en esencia esto parece práctico, en realidad nos encierra en ‘burbujas de contenido’, sin que nos demos cuenta.

El filtro burbuja, término acuñado por Eli Pariser es definido por él mismo como “una selección personalizada de la información que recibe cada individuo que le introduce en una burbuja adaptada a él para que se encuentre cómodo, pero que está aislada de las de los demás”.

El filtro burbuja es en código informático que pondera nuestra interacción en distintas aplicaciones, entre más veamos cierto contenido, más sugerencias sobre el mismo se nos hacen, sobrecargando nuestra atención en pocos temas.

Es esta la razón de que al ingresar a nuestras redes nos encontremos con contenidos similares todos los días. Por ejemplo, si usted ve maquilladoras en internet, se le mostrarán mayormente publicaciones y publicidades en torno al maquillaje y la belleza; si ve videoblogs de gente comiendo, ese será uno de los temas centrales del contenido que se le muestre; si ve boxeo, el algoritmo le enviará sugerencias de gente hablando pestes del Canelo, y así dependiendo de sus intereses.

Sesgo de confirmación, abandonando el pensamiento crítico

Así como en los ejemplos banales, lo mismo ocurre con algo más importante: el sentido crítico de nuestro pensamiento. Una selección algorítmica de los contenidos hace que no tengamos disponibilidad sobre distintos puntos de vista, sino que se nos muestren solo los que ha registrado que nos interesan, generando aislamiento intelectual, político o cultural.

La doctora Jenny Teresita Guerra, investigadora del Instituto de Investigaciones Bibliotecnológicas y de la Información de la UNAM, señala que de nada sirve se oferte mucha información, mucho contenido educativo valioso si las plataformas muestran, sin esforzarnos, contenido repetitivo, que puede empobrecer el pensamiento y la capacidad crítica. Si antes eran objeto de preocupación los oligopolios de información, en televisión y otros medios, ahora los problemas del ciberespacio son más complejos.

Artículo publicado el 09 de junio de 2024 en la edición 1115 del semanario Ríodoce.

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