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  • Dias de Impunidad

Los olvidados

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Cuatro policías han sido asesinados en Sinaloa en lo que va de 2021. Entre ellos un alto mando, Joel Ernesto Soto, acribillado hace tres meses en la carretera Guamúchil-Culiacán. El crimen pega doble, porque Soto no solo era el Director de la Policía Estatal Preventiva, sino oficial del ejército con grado de Teniente Coronel de caballería. Igual como con los otros tres policías –dos elementos de la Guardia Nacional y un municipal de Culiacán- nada se sabe de la investigación. Crímenes impunes, el Estado no actúa ni cuando los tocan a ellos.

En el país todos los días asesinan al menos a un policía, en promedio, lo años siempre tienen más policías muertos que días. En este van 224 días y 254 policías han sido asesinados. Cinco entidades del país concentran casi la mitad de los elementos activos asesinados: Guanajuato (37), Estado de México (31), Chihuahua (22), Veracruz (18), Zacatecas (18).

Sinaloa en 2021 está muy lejos de las entidades con una altísima letalidad contra policías, se contabilizan 4. En 2020 (8), 2019 (13), 2018 (9). Todos estos datos con base a recopilaciones periodísticas a las que da un seguimiento la organización Causa Común.

Pero si se toma una serie más larga, como el reporte recién publicado por el INEGI: Policías abatidos, el riesgo de servir a la seguridad pública en México 2013-2018, aquí Sinaloa sí está entre las 10 entidades que concentran el mayor número de policías asesinados. En total en el país, en ese periodo, han asesinado a 802 agentes en activo.


Hay algunas constantes en los asesinatos: la gran mayoría son hombres (también porque las corporaciones se integran mayoritariamente por hombres). Son jóvenes entre 30-39 años. Tienen un nivel educativo de medio superior entre 2013-2016, pero de nivel medio a profesional entre 2017-2018. Un 86.3 por ciento son asesinados con armas de fuego. Un 81 por ciento ocurre el crimen en la vía pública.

Margen de error

(Tasa) La tabla anterior es con los números absolutos de ocurrencia de asesinatos. Pero si se toma en cuenta la población de cada entidad, la situación de Sinaloa empeora en estos últimos seis años, que abarca los últimos cuatro años de la administración de Mario López Valdez y los dos primeros de Quirino Ordaz Coppel. Sinaloa pasa al cuarto lugar en abatimientos de policías, entre 1.07 y 1.89 policías asesinados por cada 100 mil habitantes. De hecho solo siete estados del país pasan de una tasa de 1 policía abatido por cada 100 mil habitantes, entre ellos el nuestro: Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Sinaloa, Tabasco, Zacatecas y Colima. El resto es menor a un dígito.

Si nos vamos por municipio, Culiacán concentra el mayor número de asesinatos de policías en ese periodo, 2013-2018, entre 7 y 11. Pero están también todos los del norte y del sur entre 1 y 6 policías asesinados en el periodo: Ahome, El Fuerte, Choix, Guasave, Mazatlán, San Ignacio y Escuinapa.

Mirilla

(Deudas) Las viudas de policías traen un peregrinar desde hace años, algunas de ellas incluso desde hace una década, reclamando el pago de las pensiones por los agentes muertos en el cumplimiento del deber. Se les escatiman en vida prestaciones, sueldos, equipamientos, seguridad social, o acceso a vivienda; y muertos es como si carecieran de derechos, no pueden garantizar la seguridad de sus familias.

El peregrinar de las familias por las pensiones es emblemático: municipios y el estado responden: No tenemos dinero para pagar retroactivos. La situación es dispareja por completo, hay municipios que sí han cumplido, como Mazatlán, y otros donde el rezago es casi imposible de ponerlo al día, en esa lista están casi todos, incluyendo los compromisos del gobierno estatal.

Los policías le quedan a deber a la sociedad, sin duda, pero es verdad también al revés, que nosotros como sociedad le quedamos a deber a los policías.

Deatrasalante

(Los años previos) El estudio del INEGI abarca los años menos duros de la violencia contra policías, justamente los cinco años previos al estudio: 2008-2012. Pero entonces no se obligaba en los documentos de defunción anotar la profesión u ocupación de la persona que fallecía, entonces no es posible todavía hacer una serie más larga.

Pero esos años son cuando más policías se atacaron y asesinaron en Sinaloa. Mientras los cárteles peleaban a muerte: Guzmán vs los Beltrán Leyva, en esos mismos años los policías eran asesinados. Un capítulo en Sinaloa casi nada explorado: ¿Por qué los policías eran asesinados al ritmo que se asesinaban las fuerzas de protección de unos y otros? ¿Cuál era la relación? ¿Hasta dónde las complicidades? (PUNTO)

Columna publicada el 15 de agosto de 2021 en la edición 968 del semanario Ríodoce.

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