Servicio de recolección de basura colapsado y sin estrategias en Culiacán

Una mezcla de agua y cloro se riega en la acera. Armida aprovecha que el sol va cayendo y se afana para eliminar la peste que dejó la basura que se ha acumulado con los días. Se queja, dice que no han pasado a recogerla en más de 10 días.

“Ve nomás el cochinero que se hace”, dice la mujer. Es vecina de Cedros desde hace 6 años y explica que en su colonia siempre suceden cosas: robos, inseguridad, inundaciones y ahora la basura. Y la queja se vuelve reniego.

“Luego los perros rompen las bolsas, y si uno las cuelga del árbol, los gatos las tumban o le hacen hoyo y por eso gotea”, refunfuña Armida mientras da de escobazos al cemento de la acera mojada con cloro y agua.

Lo que busca eliminar Armida son los líquidos generados por la basura. Conocidos como lixiviados, es el líquido resultante de un proceso de una filtración o paso lento de un fluido a través de un sólido, conocido como percolación.

Cedros es una de las colonias que en las últimas semanas han tenido problemas con la recolección de basura. El problema lo comparten colonias del mismo sector como Villas del Río, Valle Alto y la Conquista.

Este problema se reproduce en zonas de Barrancos y de los fraccionamientos los Ángeles y Alturas del Sur, que en conjunto forman los sectores que generan mayor cantidad de basura al municipio, según cifras de la Gerencia Municipal de Obras y Servicios (GEMUN) de Culiacán.

Desde inicio de la administración del alcalde Jesús Estrada Ferreiro, el sistema de recolección de basura colapsó, y con seis meses al frente de la comuna, los problemas persisten no sólo en la recolección sino en la disposición de los denominados “Residuos Sólidos Urbanos”(RSU).

Al respecto, el subdirector de la gerencia, Rodolfo Audelo Avilés, señaló que continúan en trabajos para tratar de proveer el servicio de manera adecuada, sobre todo en dichos sectores, en donde trabajan en una estrategia de concientización.

 

La basura, destino y origen

A nivel nacional, los problemas causados por la basura no sólo son cuestión de contaminación, insalubridad y mala imagen, sino del manejo y disposición de los residuos que una ciudad genera, no solamente los de casas habitación sino aquellos que requieren un manejo especial.

El especialista en temas ambientales, Xicoténcatl Vega Picos, explica que el problema de la basura tiene su origen en la generación de la misma y no únicamente en la disposición de los denominados RSU.

“Esa basura se genera al momento en que nosotros la mezclamos, ya en automático la convertimos en basura. Si nosotros separamos esa basura, el metal, el cartón, si nosotros separamos lo orgánico, no es basura; el problema empieza cuando nosotros mezclamos todos esos residuos”, señala.

Con una maestría en manejo de recursos naturales, maestría en planeación ecológica y doctorado en gestión ambiental, Vega Picos fungió como subsecretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno del Estado, y con experiencia de 25 años trabajando en dichos temas, explica a detalle el problema que poco a poco se ha venido saliendo de control.

“Generamos un problema cuando mezclamos esa basura y es lo que cotidianamente estamos haciendo, a tal grado que en la ciudad de Culiacán nosotros tenemos un promedio de generación diaria de entre 900 y mil toneladas por día. En apariencia eso no debería ser un problema, sin embargo se vuelve un problema al no tener un destino seguro”, añade.

XICOTÉNCATL VEGA. Riegos de contaminación.

Tan sólo durante la semana santa, la GEMUN rindió cuentas de 63 toneladas de basura generadas únicamente en los centros turísticos como playa Ponce y El Vigía, y durante el operativo implementado por Aseo y Limpia participaron 10 mil 70 vehículos y poco más de 62 mil personas entre empleados de la comuna y voluntarios que limpiaron 100 toneladas de basura.

Lea: Ayuntamiento mantendrá renta de camiones recolectores de basura https://bit.ly/2Cz8Hfo

Pero toda esa basura necesita un destino, el cual supone el relleno sanitario, pero el mismo no cuenta con la certificación de la norma oficial mexicana 083 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), emitida en 2003.

Esta norma dicta las especificaciones sobre la selección del sitio, diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias para el sitio de disposición final de RSU y manejo especial para mayor protección ambiental.

Sin embargo, es letra muerta. Y no solamente en Culiacán —donde el relleno sanitario municipal ubicado al norte y el que se renta en un predio al sur, se limitan a fungir como “basurones”—, sino todos los espacios que existen en Sinaloa para la disposición de basura, ya que ninguno cumple con dicha norma, según opina Vega Picos.

“En el caso de Culiacán, el relleno (municipal) en sus inicios no cumplía con su norma, posteriormente se empezó a tener un manejo más o menos adecuado de la basura pero me atrevo a decir que el manejo no es el adecuado porque no está en el marco de lo que establece esta normatividad”, señala.

El problema de la basura inicia desde el momento en que ésta es sacada a la calle en una bolsa, según añade el especialista, “porque para muchos de nosotros el problema ya lo resolvimos, ya me preocupé de que el camión recolector haya pasado y se fue, pero en ese traslado nosotros vamos acumulando una serie de pasivos ambientales muy fuertes porque el destino final que en este caso debería ser un relleno sanitario, pues no lo es”.

Como la basura no es compactada de una manera adecuada, los gases acumulados como el metano y el relleno de tierra entre 20 y 30 centímetros a veces no es suficiente para evitar que dichos gases emanen de la zona, generando no solamente contaminación ambiental sino exponiendo a la sociedad a otro tipo de riesgos como la generación de fauna nociva que puede propagar enfermedades y vectores.

La otra es la contaminación de los mantos freáticos que pueden ocurrir con los lixiviados, y la zona donde está ubicado el basurón en las inmediaciones de la colonia Lombardo Toledano, tiene en sus cercanías al menos 10 cuencas y arroyos que desembocan en el río Humaya.

La estrategia estéril

Para una adecuada recolección de basura, la comuna requeriría entre 65 y 70 camiones recolectores, sin embargo, para llevar a cabo esta tarea se utilizan poco más de 50 vehículos, de los cuales 40 de ellos son arrendados.

Lea: El gran negocio de recolectar basura en Culiacán https://bit.ly/2Ts73m0

Además, los gastos alternos al servicio como lo son nómina, combustible, seguro de vehículos y otro tipo de erogaciones de la GEMUN a través de la dirección de Aseo y Limpia con programas que según Rodolfo Audelo Avilés, debieron comenzar hace más de 20 años —como la separación de basura y el reciclaje—, no han sido atendidos de manera adecuada.

“Pero nosotros aquí tenemos por ejemplo gastos de combustibles, de nómina, seguros de vehículos y la verdad que sí tenemos muy claro lo que representa el servicio de recolección, es por eso que hacemos mucho hincapié que tanto las organizaciones como ciudadanos nos involucremos en esto, estamos cada vez más generando más basura y con menos cultura de la separación, cada vez con menos recursos como municipio”.

Según el padrón del Ayuntamiento, la comuna da cuenta de 85 vehículos destinados a la recolección de basura según su tipo, sin embargo el 75 por ciento de ellos no funcionan, y además, la mayoría de ellos se encuentran en estado chatarra.

El gasto de manutención de estos vehículos oscila entre los 40 millones de pesos anuales según cifras de la GEMUN, y pesar de que habilitan vehículos para el servicio, la demanda los termina por rebasar, por lo que el problema no culmina únicamente en inyectar recursos al servicio, sino eficientarlo.

Apenas el 22 de marzo se lograron habilitar tres camiones recolectores para tratar de brindar el servicio de manera adecuada. Sin embargo el problema persistió. No solamente la falta de camiones y recursos económicos afecta, sino las mil toneladas diarias de basura que el municipio genera.

Para ello, se logró bajar a 5 mil litros de combustible para los vehículos en el reordenamiento de rutas para el servicio de recolección y habilitar a brigadas de limpieza, pero la basura continúa siendo un problema.

“Aquí es fundamental la participación de la gente… porque la basura no es problema únicamente del municipio y de la dirección, es un problema social que nos afecta a todos, la falta de cultura del tratamiento de la basura, del transporte y de la disposición final, es un trabajo que nos toca a todos y que debemos sacar adelante”, añade Rodolfo Audelo.

Y es el tratamiento donde el problema se vuelve severo. En el manejo de residuos en el municipio se omiten aspectos potenciales del manejo de estos como lo es la misma reutilización y el reciclaje. Apenas el 5 por ciento de la basura que llega al relleno de la Lombardo Toledano es material de reciclaje. Lo demás es simple y llana basura.

Ciudades como Guadalajara llevan a cabo el proceso conocido como “curva de recolección”, el cual consiste en el trazado de rutas que recolectan únicamente determinado tipo de residuo durante ciertos días de la semana, promoviendo la cultura de la separación de basura para su adecuada disposición.

Sin embargo, tanto Culiacán como todo el estado están lejos de esas estrategias. Gasolina, camiones, personal y subir bolsas de basura al camión y tirarlas en el basurón. Esa es la estrategia.

Como comparativo, playas de Cabo San Lucas reportaron 25 toneladas de basura en el período vacacional de Semana Santa, mientras que en el puerto de Mazatlán se generaron 700 toneladas, cuyo destino final son muchas veces también tiraderos clandestinos.

“Y este no es problema únicamente de los ayuntamientos, o sea, el ayuntamiento tiene la responsabilidad de recoger esta basura pero al final del día recae también en el ciudadano, porque si nosotros generamos esta basura, también en cierta medida somos copartícipes de esta problemática”, opina Xicoténcatl Vega.

Y mientras ciudadanos continúan en la batalla contra comuna por la recolección de basura, esta no deja de generarse. Sólidos, líquidos, metales, cartón, cáscaras, todo en el mismo empaque, en la misma bolsa, al mismo camión, pero a veces, en uno de los más de 50 tiraderos clandestinos de basura en la ciudad.

Artículo publicado el 28 de abril de 2019 en la edición 848 del semanario Ríodoce.

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