A Magdalena Robles la ginecóloga le reveló en el ultrasonido que esperaba trillizas, pero en el Hospital de la Mujer, en Culiacán, le dijeron que solo habían nacido dos
Magdalena Robles Parra llegó al Hospital de la Mujer el 11 de junio para una consulta de control. Su embarazo había sido catalogado como de alto riesgo por tratarse de un embarazo múltiple y acudía a revisiones periódicas. Tenía 33 semanas de gestación. No acudió por un dolor o por alguna emergencia, dice que se sentía bien.
Unas horas después fue sometida a una cesárea de emergencia. Salió del quirófano con dos hijas recién nacidas. Ella esperaba tres.
En su relato, Magdalena se refiere a sus hijas recién nacidas por el nombre que durante meses pensó para ellas, al enterarse que tendría trillizas: Regina, Rebeca y Renata.
El diagnóstico
La mujer sostiene su versión con estudios de ultrasonido realizados durante el embarazo, además del diagnóstico firmado por la ginecóloga Nivardy Guadalupe Valenzuela Payán, quién la atendió en una única ocasión en el municipio de Badiraguato, de donde es originaria.
El documento describe tres fetos femeninos con actividad cardiaca independiente: el primero con 144 latidos por minuto y un peso estimado de 302 gramos; el segundo con 143 latidos y 288 gramos; el tercero con 144 latidos y un peso aproximado de 308 gramos. Todos normales para la edad gestacional.
El diagnóstico escrito por la médica señala textualmente: “Embarazo de alto orden fetal/triple/mismo sexo”. También establece como fecha probable de parto el 8 de agosto de 2026. Al tratarse de un embarazo múltiple, la ginecóloga lo catalogó como de alto riesgo y canalizó el caso al Hospital de la Mujer de Culiacán.
La doctora Valenzuela Payán, fue buscada por Ríodoce para conocer su postura, sin embargo, declinó realizar declaraciones y señaló que cualquier información debía ser proporcionada por el director de la institución, el doctor José Arturo Figueroa Camacho.
Una intervención inesperada
Magdalena no iba preparada para quedarse, pues aún faltaban casi dos meses para la fecha esperada del parto. Lo que parecía una revisión de rutina, se convirtió en el inicio de una pesadilla.
“Yo llegué aquí el día 11 de junio. Tenía cita médica para llevar el control, porque aquí llevaba mi embarazo en el Hospital de la Mujer. Al momento de atenderme resulta que dicen que eran dos nada más, y yo esperaba tres. Aquí traigo los ultrasonidos.”
Relata que llegó con 33 semanas de embarazo y que la cesárea la tomó completamente por sorpresa.
“Venía al chequeo de rutina. Me dijeron que la presión me había salido muy alta. Como que ya tenían ganas de rajarme, no sé.”
El argumento del médico, según recuerda, es que debía ser operada de inmediato por su alta presión arterial, y fue trasladada a urgencias. Madre de cinco hijos, antes de este embarazo, Magdalena conoce su cuerpo.
“Yo no me sentía mal. No me sentía mareada ni nada. Yo me sentía súper bien. Le dije al doctor: ‘¿Cómo?, si yo me siento súper bien’. Pero él me dijo que tenía que hacerlo”, relata.

Anestesiada de la cintura hacia abajo permaneció consciente durante la cirugía.
“Nomás escuché a una niña llorar tantito, pero fue muy poquito. Ni me la enseñaron. No me dijeron ‘ya nació’. No me dijeron nada, absolutamente nada.”
Lo siguiente que recuerda es una disculpa.
“La sorpresa que me llevé fue que solamente me dijeron: ‘Oiga, una disculpa… nomás son dos’.”
“Ninguna explicación me dieron. Nomás me dijeron que eran dos. Pero yo esperaba tres. Ahora sale la versión de que era una bolsa de agua. ¿Cómo va a ser una bolsa de agua, si yo escuché los tres corazoncitos antes de que me metieran al quirófano?”
“Ahí también tengo los estudios de la doctora Nivardy. Y ahora resulta que esa doctora también trabaja aquí, en el hospital de la mujer”, añadió
Ríodoce pudo corroborar que la doctora Nivardy Valenzuela Payán efectivamente aparece como empleada del sistema de salud del estado de Sinaloa, adscrita al Hospital de la Mujer, con fecha de ingreso el 16 de abril de 2012. El documento no ofrece más datos.
Una denuncia formal y la exigencia de una explicación
Junto a su esposo, Magdalena presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, en donde pide que se investigue lo ocurrido.
“Me gustaría que se hiciera una investigación completa y que me den una respuesta. Que me expliquen por qué salieron dos niñas, cuando yo esperaba tres. Quiero que se aclare todo esto.”
—¿Qué es lo que cree que pasó?
—La verdad, yo pienso que sí eran tres niñas y que me quitaron una.
—¿Que se la quitaron?
—Sí.
—¿Que se la robaron?
—Sí, que me la robaron. Porque ¿cómo pueden decir que no había tres, sino dos, si yo tengo los estudios?
Una de sus hijas permaneció hospitalizada tras el nacimiento prematuro. La otra ya fue dada de alta.
“Apenas ayer me dieron a una niña. A la otra la seguimos esperando porque nació un poquito delicada por falta de maduración. Pero ahorita me estaba emocionando porque ya me la pasaron a cuneros. Ya casi va a salir.”
Un video mutilado
Magdalena asegura que el hospital le mostró una videograbación del parto, pero para ella el material estaba incompleto.
“Quiero que me muestren pruebas del hospital. Aquí me enseñaron un video, pero ya estaba empezado y además está cortado. Es un pedacito nada más donde se mira que nace una bebé. No se miran dos.”
También confirma que sostuvieron una conversación con el director del hospital, el doctor José Arturo Figueroa Camacho.
“Nomás nos dijo que habían sido dos niñas y que ahí no había criminales, ni rateros, ni nada. Pero a mí esa explicación no me hizo ningún sentido. La verdad no me convenció.”
Relató que incluso le mostró al director los ultrasonidos.
“Le enseñé mis estudios y él me dijo: ‘No, son dos niñas’.”
La versión oficial
El director del Hospital de la Mujer no atendió la solicitud de entrevista, argumentando que se encontraba fuera de la ciudad, y la programó para el lunes 6 de julio.
El secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, por su parte, se negó a declarar sobre el caso, argumentando que la persona indicada para hablar sobre el tema por tener la información precisa y de primera mano es el propio director del Hospital de la Mujer, sin embargo, aseguró que confía en la institución.
“No conozco a fondo la situación, por eso es mejor que el doctor Figueroa dé las explicaciones, pero lo que entiendo es que a la paciente ya se le había informado previamente que no eran tres bebés, sino dos. Lo que te puedo decir es que es una institución con mucha ética, y que hay muchos ojos siempre observando”, comentó brevemente el funcionario.

Quien sí estaba en su oficina, fue la subdirectora del hospital, la doctora Zuleyca Moreno, quien con muchas reservas y respuestas cortantes, confirmó que la institución conoce el caso, y que cualquier postura oficial corresponde al director.
“Sí, claro que estamos enterados. Conocemos el caso y se habló con la familia, tanto con la paciente como con su esposo. Para más información puede verlo con el doctor Figueroa directamente el lunes. No se quede con la idea de que no se ha hablado, se ha hablado y se ha atendido”, aseguró.
—¿Se sabe qué fue lo que pasó, la denuncia es cierta?
—No, no es cierta
—Ella asegura que esperaba tres niñas y que le entregaron dos.
—Más información con el doctor.
—¿No tiene usted claridad doctora, sobre el tema?
—Conozco el caso, claro que sí, fueron gemelos.
—¿Nunca hubo trillizas entonces?
—Eran gemelas y fueron gemelas.
Artículo publicado el 05 de julio de 2026 en la edición 1223 del semanario Ríodoce.







