
Mayos-yoremes y yoris se unen contra ecocidio en Ohuira
Aquí las lonas comenzaron a deshilacharse, el viento las rasgó. Aquí no hay muros, tampoco puertas ni ventanas. Aquí la luz de la luna y los rayos solares caen como en un descampado. Aquí el viento quema, el sol enceguece como la nieve más blanca. Los cachetes se tornan rojizos y la piel se curte. Los zapatos parecen sartenes hirvientes.








