El “merequetengue” de las Viviendas del Bienestar

El “merequetengue” de las Viviendas del Bienestar

El Ayuntamiento de Culiacán proyectaba construir en áreas verdes; vecinos paran el programa

 

Con el programa federal de Viviendas del Bienestar el hacer caravana con sombrero ajeno no le resultó al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.

Su magnanimidad al ofrecer el bien ajeno para la construcción de vivienda a bajo costo, se hizo añicos por el repudio de los habitantes de seis fraccionamientos a los que pretendían despojar de sus áreas verdes y donarlas al Infonavit.

Con la oposición vecinal, el municipio se queda sin predios que cumplan los requisitos para el desarrollo habitacional del programa, que debió haber comenzado en abril con al menos mil viviendas en Culiacán.

El 7 de abril el Cabildo aprobó el cambio de uso de suelo de seis terrenos ubicados en los fraccionamientos Jardines del Pedregal, Enrique Félix Castro, Prados de Occidente, Montesierra, Lomas de San Isidro y Hacienda del Valle, hoy el Ayuntamiento pretende componer con malabares lo que a mano alzada descompusieron sus regidores.

El miércoles 23 de abril una comisión de vecinos de los fraccionamientos Jardines del Pedregal, Prados de Occidente y Enrique Félix Castro encaró al alcalde en el salón de Cabildo con un reclamo perentorio: o revoca el cambio de uso de suelo aprobado antes de que termine abril o trasladarán a la Ciudad de México sus quejas con amparos y denuncias en contra del Ayuntamiento.

La defensa

Eladio Gaxiola Camacho, vocero del grupo de vecinos, asegura que las áreas verdes de estos fraccionamientos están clasificadas como zonas “altamente densificadas”, de ahí que se justifique este movimiento social urbano.

“Una acción de esta naturaleza de ir a invadir áreas verdes para uso habitacional, nos parece muy desproporcionado y desatinado de las autoridades”, subraya.

Viviendas del Bienestar es un programa noble, expresa, lo criticable es que la autoridad tenga información técnica y profesional y actúe de manera incorrecta.

“Si es una zona altamente densificada, ¿qué va a pasar si meten en los 5 mil 600 metros cuadrados viviendas de 40 metros cuadrados?”, se pregunta.

Un área de esas dimensiones, ejemplifica, solo alcanzaría para construir unas 100 viviendas, a menos que se edifiquen edificios para lograr la meta de las mil casas contempladas en la fase inicial para Culiacán.

Con la construcción de esas viviendas, continúa, se estaría incrementando el número de habitantes y afectando la movilidad y los servicios públicos.

Al fraccionamiento Prados de Occidente, asegura, ellos le introdujeron desde el área verde, hasta los servicios de agua, drenaje y energía eléctrica.

“Y se nos hace muy alevoso que las autoridades ahora digan no solo te vamos a quitar el área verde, sino que te vamos a meter mil viviendas”, enfatiza.

Marcha atrás

El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, ante la exigencia perentoria del grupo de vecinos el miércoles 23 de abril en la sala de Cabildos, se comprometió a revocar el acuerdo de aprobación del cambio de uso de suelo aprobado el 7 de abril para antes que concluya el mes.

“Antes de que termine el mes, que tengan esa certeza, certidumbre… no va a pasar”, expresa.

El presidente municipal asegura que ya están explorando otras alternativas para la construcción de las viviendas del Bienestar.

“Estamos revisando todos los predios que se pudieran considerar que tienen una factibilidad y una vocación”, manifiesta.

En esa tarea, agrega, se está revisando el inventario de predios de los gobiernos estatal y federal que puedan donar, así como con el sector privado que ha manifestado su interés de participar en este programa.

“Mientras no haya un acuerdo o si existiera una inconformidad por parte del lugar donde se van a desarrollar, pues nosotros no estamos en la idea de hacer cosas arbitrarias. Al contrario, estamos dándole cabida o salida a una situación tan necesaria”, puntualiza.

Gámez Mendívil niega que el programa Viviendas del Bienestar vaya a tener un retraso, aun cuando este se pretendía comenzar en abril.

“Estamos listos, simplemente (en) los que haya complicaciones, simplemente les vamos a sacar la vuelta y seguiremos explorando más alternativas”, manifiesta.

La incertidumbre

Roberto Valle, director del Instituto Municipal de la Vivienda (Inmuvi), dice que después de la inconformidad por parte de los habitantes de los seis fraccionamientos donde se pretendían construir las viviendas, desconoce cuándo y dónde se dará inicio al programa.

“Nosotros carecemos de información en este momento debido a la problemática que se ha venido dando. Se pensaba que la construcción a partir de abril se iba a dar en los predios, pero a estas alturas no sabemos por la inconformidad que se ha venido dando”, expresa.

El funcionario municipal aclara que de las 30 mil viviendas contempladas para Sinaloa, 6 mil serán para Culiacán. Pero… serán departamentos.

El director del Inmuvi afirma que el municipio cuenta con “mucha extensión de tierra” en caso de presentarse una problemática como la de los habitantes de seis fraccionamientos.

El programa

Antonio Castañeda Verduzco, titular de la Comisión de Vivienda del estado de Sinaloa (Cvive), da a conocer que de las 29 mil viviendas programadas para este sexenio federal, 15 mil serán construidas por la Comisión Nacional de Vivienda para personas no derechohabientes del Infonavit o Fovissste, y las restantes 14 mil, para los acreditados del Infonavit.

Las viviendas serán de dos o tres recámaras, explica, con precios que oscilarán entre los 550 mil y 650 mil pesos, financiadas a 20 años.

Artículo publicado el 27 de abril de 2025 en la edición 1161 del semanario Ríodoce.

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