Una reflexión desde el contexto de Culiacán, Sinaloa
Por Kevin Guillermo Rivera Sauceda
A través de una investigación propia iniciada alrededor del 2023, se denotan diversos aspectos importantes del estado en que se encuentra la danza contemporánea en el contexto de la ciudad de Culiacán, Sinaloa, planteando un espacio para el diálogo y la meditación profunda de dichos aspectos.
Culiacán, es la cuna de grandes artistas y danzantes, como lo fue el legendario José Limón, uno de los grandes precursores de la danza moderna a nivel internacional. En esta ciudad habita actualmente una de las escasas licenciaturas en Danza Contemporánea del país, lo que la posiciona incluso como un referente nacional. Es por ello que estudiantes y egresados de esta licenciatura fungen como sujetos del objeto de estudio, quienes comparten a través de entrevistas sus vivencias, visiones y reflexiones. Arrojando de este modo diferentes resultados que necesitan ser visibilizados, analizados y, sobre todo, reflexionados.
Dentro de los resultados, se pueden localizar problemáticas como lo son la permanencia de los roles de género para la danza contemporánea, la desvalorización de las bailarinas, el prejuicio de homosexualidad atribuida a los bailarines desde una connotación negativa, la hipermasculinización del bailarín en oposición al estigma, la discriminación de género, la ponderación de la figura del bailarín por encima de la bailarina (disparidad de género), así como la discriminación por el peso, principalmente hacia las bailarinas.
Todas estas problemáticas comparten un eje en común, y es que parten como una consecuencia del paradigma machista en el que se habita. Si bien la danza contemporánea ha presentado cambios a lo largo del tiempo en temáticas de género y representa inclusive un espacio que busca una libre expresión, aún persisten estos rasgos que delimitan y definen el quehacer de cada intérprete de acuerdo con su género, desembocando la serie de problemáticas anteriormente referidas. Es así como surge la necesidad de generar espacios para la discusión reflexiva acerca de los cuerpos, el género y sus contextos sociales; porque el reconocimiento de una problemática es siempre el primer paso hacia su solución.

DANZA CONTEMPORÁNEA. Paradigmas machistas.
Los sujetos del género femenino indicaron sentirse remplazables, desvalorizadas y silenciadas. Narraban acerca de lo desalentador que era para ellas experimentar la misma violencia que vivían día a día en las calles de su ciudad, dentro de un salón de danza o de un escenario; un espacio que para ellas debería haber representado un lugar seguro. Algunas indicaron incluso que, ante la constante violencia hacia sus cuerpos no había otra alternativa más que aceptar ser violentadas para poder conservar su espacio en la danza.
Los sujetos del género masculino reconocieron poseer un lugar privilegiado en la danza por el simple hecho de ser hombres, afirmaron ser conscientes sobre la violencia que viven constantemente sus compañeras bailarinas, mencionando también haber recibido mejor trato y remuneración por su labor en comparación con ellas, resaltando la permisividad que tienen como hombres que hacen danza dentro este ámbito.
Sin embargo, aun con la identificación de estas problemáticas, se localiza también que la danza contemporánea funge como una herramienta para la resistencia de estos cuerpos danzantes, como un lugar de lucha y manifestación; porque si bien se halla la permanencia de problemáticas relacionadas al machismo, también se las cuestiona y se busca deformarlas hasta desaparecer las líneas que dividen y determinan a los cuerpos. Porque del mismo modo es primordial reconocer cómo y de qué manera es que surge la danza contemporánea y los contextos sociales y culturales que le precedieron. Debido a que a corto plazo se encuentra complicado percibir un cambio notable; a largo plazo este es muy evidente, incluso cuando existe todavía mucho camino por recorrer.
Es de este modo que se produce la necesidad de cuestionar y replantearnos la forma en que interactuamos como seres sensibles y danzantes, porque la danza es solo posible a través del cuerpo, la mente y la colectividad, y el bienestar de estos. Por lo que resulta vital construir comunidades de paz, generar espacios de libertad y relacionarnos desde el afecto, el respeto y la empatía, entendiéndonos como cuerpos reflexivos.
*Kevin Guillermo Rivera Sauceda es egresado de la Lic. En Danza Contemporánea, en la Escuela Superior de Danza de Sinaloa, por el ISIC y de la Lic. En Educación artística, por la UAS. Cuenta con un Diplomado en Gestión Cultural. Fue galardonado con el Premio al Mérito Juvenil 2023 en el ámbito Artístico por el Congreso del Estado de Sinaloa, y el Premio Culiacán de Coreografía con su unipersonal “Te veo”. Fue beneficiario del PECDAS en 2024 como Joven creador y participó en las eliminatorias del Premio Nacional de Danza “Guillermo Arriaga” INBAL-UAM 2023, como parte del elenco de la coreografía de Aida Edylin Zatarain Esquer.
Artículo publicado el 13 de abril de 2025 en la edición 11 del suplemento cultural Barco de Papel.






