Fingir que persiguen el delito

Fingir que persiguen el delito

En Coahuila sucedieron 131 asesinatos en 2024. Para continuar la investigación de estos y otros delitos y detener a los probables responsables, la fiscalía de ese estado contará con mil 331 millones de pesos, en 2025.

En Sinaloa sucedieron 1 mil 022 asesinatos en 2024, 881 más que en Coahuila. Para continuar la investigación de estos y otros delitos y detener a los presuntos responsables, la fiscalía de nuestro estado contará con mil 140 millones, en 2025, 191 millones menos que en Coahuila.

La fiscalía de Sinaloa tiene 780 por ciento más trabajo y 14 por ciento menos presupuesto tomando como indicador del tamaño de la tarea a los homicidios dolosos y feminicidios que reporta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, (SESNSP).

El resultado de dividir el presupuesto entre el número de asesinatos nos indica que la fiscalía de Coahuila cuenta con 10 veces más recursos que la de Sinaloa para evitar la impunidad en ese ilícito.

La población coahuilense, 3 millones 146 mil según el censo 2020, es muy similar a la sinaloense, 3 millones 026 mil. La geografía de aquel estado es muy proclive a la existencia de narcotráfico, tiene 531 km. de frontera con USA.

En 2024 el gobierno de Sinaloa presupuestó 210 millones menos para la fiscalía de aquí que lo que el gobierno de Coahuila invirtió en la fiscalía de allá. En 2023, presupuestó 198 millones menos que allá y en 2022, 180 millones menos.

Ante un problema mayor aquí se le dedica un presupuesto menor.

En lo que va de esta administración, el gobierno y congreso morenistas han dado a la fiscalía de Sinaloa 779 millones de pesos menos que lo que recibió la fiscalía de Coahuila.

La tasa anual de asesinatos por cada 100 mil habitantes de aquí fue de 32.28, mientras que la de allá fue de 3.90.

En enero de 2025 aquí asesinaron a 147 personas y allá a ocho, según la información oficial del SESNSP presentada por la presidenta Sheinbaum en su conferencia.

El gobierno del estado presentó el dato de las muertes de enero entre albricias, como una buena noticia, poniendo mala cara a quienes cuestionamos y como parte de la narrativa del “podemos vivir perfectamente bien” que sostiene desde hace cinco meses.

Seguirán sucediendo asesinatos, levantones, balaceras, robos de autos y demás delitos mientras siga habiendo impunidad, mientras, entre otras debilidades, la investigación del delito y la aprehensión de los probables responsables se haga sin los recursos necesarios.

No tendremos paz mientras los delitos puedan cometerse impunemente.

Es imprescindible una fiscalía con una cantidad adecuada de policías de investigación y de agentes de ministerio público; no cooptados por el crimen organizado; capacitados y equipados al más alto nivel; con salarios que les permitan tanto una muy buena calidad de vida como asegurar su futuro y el de sus familias; con el respaldo de los servicios de apoyo de peritaje y, con la autonomía e independencia respecto a cualquier otro poder para que antepongan la captura de quienes cometen un delito por sobre cualquier otra consideración.

No puede haber paz si hay personas que pueden cometer delitos porque quienes son responsables de investigarlos y capturarlos o son muy pocos o están en contubernio o no saben hacer su trabajo o no tienen con qué hacerlo o tiene un salario bajo o no tienen servicios de apoyo a su labor o les dictan de “arriba” el resultado de su investigación o todo eso junto.

No hay paz donde priva la impunidad.

No hay paz sin fiscalías fuertes y capaces.

Para tener fiscalías fuertes y capaces son necesarios tres ingredientes insustituibles: presupuestos suficientes, conducción profesional y contrapesos, espacios institucionales para la exigencia ciudadana real.

El tamaño del problema de la inseguridad creció drásticamente en esta crisis. Los homicidios dolosos se elevaron 356 por ciento entre agosto y diciembre pasados. Sin embargo, el presupuesto para la fiscalía solo se elevó 16 por ciento. Ese es el tamaño de la respuesta presupuestal que dieron el gobierno y el congreso morenista.

En consecuencia, el mes de enero que vivimos siguió siendo de impunidad e inseguridad.

El gobierno del estado informó que desde que empezó este megaculiacanazo han sido “levantadas” mil 119 personas. De ellas, 393 aparecieron con vida, no liberadas por la autoridad sino por quienes las habían privado de su libertad. A la vez, 726 siguen desaparecidas. Solo hay un detenido por cometer este delito. Mil 119 delitos, un detenido.

El número de policías ministeriales debe elevarse 70 por ciento si queremos estar al nivel del estado con mejor tasa de policías por habitante.

El número de peritos debe aumentarse en 150 por ciento para estar al nivel del estado con mejor tasa de peritos por habitante.

El número de agentes del ministerio público debe aumentarse en 150 por ciento para estar al nivel del estado con mejor tasa de ministerios públicos por habitante.

El número de agencias del ministerio público debe aumentarse en 300 por ciento para estar al nivel del estado con mejor tasa de agencias del ministerio público.

El presupuesto de la fiscalía debe aumentar 972 por ciento para estar al nivel del estado con mayor presupuesto per cápita del país.

Deben dejar de fingir.

Artículo publicado el 16 de febrero de 2025 en la edición 1151 del semanario Ríodoce.

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