Las personas mayores de 12 años ya realizan viajes en el tiempo en el 2932. Arco aún no tiene esa edad, pero no puede esperar más para ir a la época de los dinosaurios: le roba el traje espacial a su hermana y se traslada como un arcoíris millones de años atrás. Contrario a su deseo, llega a la tierra en el 2075, donde encuentra fuertes problemas ecológicos y que los robots hacen muchas de las actividades de los humanos. Iris es una niña que pasa el tiempo mayormente con su hermano, al cuidado del androide Mikki: sus padres trabajan en otra ciudad, aunque están presentes a través de hologramas. Un día, la chica ve descender muy cerca una inmensa luz de colores. Se dirige a ella y encuentra a Arco tumbado en el suelo, inconsciente. A partir de ahí su propósito es ayudarlo a regresar a su mundo, así eso implique perderlo y enfrentar a Dougie, Stewie y Frankie, tres hermanos empeñados en demostrar la existencia de los viajes en el tiempo.
La gran sorpresa en la animación, no sólo del año pasado, sino en mucho tiempo es Arco (Francia/2025), dirigida por Ugo Bienvenu. Si bien, título, cartel y primicia no suenen, necesariamente atractivos, la combinación entre drama, fantasía y ciencia ficción en su historia, con temáticas como: amistad, ecología, viajes en el tiempo; relaciones “afectivas” sostenidas mediante la virtualidad; uso excesivo de robots para, prácticamente, todo, incluida la maternidad y la paternidad; lo atractivo de visitar el futuro o el pasado; no valorar lo que se tiene y pensar que es mejor lo que no se posee, es extremadamente interesante.
La cinta escrita por el propio Bienvenu junto a Félix De Givry destaca por su animación 2D, con un estilo y enfoque en la naturaleza que recuerda a las producciones de Studio Ghibli; que lejos de repetir la fórmula de otras películas del género, que exponen el futuro en una distopía con escenarios apocalípticos y catastróficos, muestra una utopía que apela a la esperanza, la amistad, el amor genuino, capaz de trascender en diferentes épocas; el discurso de los alcances de la tecnología, que incluye debatibles ventajas y desventajas; y las graves consecuencias en la naturaleza, debido a las prácticas irresponsables de las personas –la solución es guardarse en enormes domos de cristal, como a Springfield en Los Simpson: La película (2007).
La justamente nominada en certámenes como los Globos de Oro, el Oscar y los BAFTA, como mejor animación y película familiar, se luce con una excelente música a cargo de Arnaud Toulon, que acompaña las imágenes sin estorbar; una narrativa ágil; un guion mayormente consistente y coherente; una escena final que corta la respiración y provoca sí o sí las lágrimas; y un epílogo esperanzador que devuelve el aliento.
Desde luego, Arco tiene sus debilidades: los hermanos que persiguen al niño viajero, el compañero de escuela de Iris y el hermano de esta, no tienen una función, realmente relevante en la trama; no se profundiza en algunas situaciones (padres ausentes, contexto de 2932, funcionamiento de viajes en el tiempo, dependencia tecnológica); y la poca duración, porque, sí o sí, el espectador se queda con ganas de más. No obstante, esto no significa que el filme disponible en MUBI no valga la pena. Todo lo contrario.
Véalo… bajo su propia responsabilidad, como siempre.







