Tras la retención de su equipo médico, paramédicos voluntarios del Grupo Especial de Rescate y Urgencias Médicas (GERUM) suspendieron la atención a servicios de alto impacto y heridos por arma de fuego.
“Durante la atención de un servicio de emergencia reciente, nuestra labor se vio gravemente obstaculizada por la intervención de un mando de Seguridad Pública Municipal. Su actuar, marcado por la prepotencia y una actitud poco cordial, impidió que nuestro personal recuperara equipo médico esencial y material operativo utilizado en el lugar de los hechos”, se denunció en el comunicado.
Julio César, paramédico y director general de GERUM, aclaró que el señalamiento no apunta a los elementos operativos, sino directamente a las decisiones de los mandos: “Cabe señalar que los oficiales de seguridad pública, los policías municipales de carrera como tal, siempre nos han ofrecido seguridad y nos han ofrecido ese respaldo. Tanto la policía municipal como la estatal (…) lo repito y siempre lo voy a repetir, los agentes no tienen absolutamente nada que ver. Son los mandos los que nos han impedido en esta administración”, afirmó.
El conflicto más reciente ocurrió el 26 de marzo, cuando acudieron a atender a una mujer herida por arma de fuego en las inmediaciones del sector Piggy Back. Tras ser trasladada a una clínica privada al sur de la ciudad, se les negó el acceso para recuperar el material médico utilizado durante la atención, incluyendo insumos básicos como gasas, vendas y un oxímetro. De acuerdo con Julio César, esta sería la segunda ocasión en la que se les impide la recuperación de su equipo.
Paramédicos de #GERUM suspenden la atención a heridos de bala en #Culiacán tras denunciar hostigamiento y retención de equipo por parte de mandos de la #PolicíaMunicipal. Pese a contar con registro nacional, la autoridad local obstaculiza su labor, como ocurrió recientemente en… pic.twitter.com/c3m6xG6PWp
— Ríodoce (@Riodoce_mx) March 27, 2026
Aunque el valor económico del material retenido no supera los 800 pesos, subrayó que el problema es de fondo: la obstaculización sistemática de su labor.
“No es tanto el aparato, sino más bien la actitud, el comportamiento. Es lo que nos desmotiva para tomar este tipo de vaya de decisiones tan difíciles, porque bien sabemos que hay muchas víctimas colaterales, hay más víctimas colaterales que otra cosa”, señaló.
Julio César aclaró que GERUM enfrenta una relación tensa con el sistema municipal, el cual parece estar en su contra. A pesar de contar con registro ante el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), el municipio ha rechazado su acreditación local argumentando deficiencias en la documentación y una supuesta falta de capacitación de sus paramédicos.
“Ya hemos tenido conflictos con otras corporaciones, más que nada porque no nos ven como un grupo de emergencias como tal. Ya intentamos nosotros registrarnos ante el sistema, pero siempre hay algún tipo de deficiencia en los documentos. Ellos argumentan que hay deficiencia en los documentos, que no estamos acreditados, que no estamos capacitados”, dijo.
Declaró que, a pesar de que las emergencias por heridas de arma de fuego continúan siendo recurrentes, el grupo detendrá sus labores de atención hasta que su equipo de paramédicos se sienta seguro para acudir a este tipo de llamados.








