Dos ciudadanos mexicanos comparecerán este 16 de junio ante un tribunal de Nueva Gales del Sur, Australia, acusados de intentar ingresar más de 200 kilogramos de metanfetamina a Sídney, un cargamento valuado en aproximadamente 185 millones de dólares en el mercado negro.
La investigación comenzó luego de que la Fuerza Fronteriza Australiana interceptó un contenedor procedente de México. Tras una inspección, agentes detectaron la droga oculta en una capa de pintura aplicada al interior del cargamento.

Como parte de las indagatorias, la Policía Federal Australiana realizó un cateo en una vivienda de Sídney, donde aseguró dispositivos electrónicos y equipo presuntamente destinado a la extracción del narcótico. En el operativo fueron detenidos tres mexicanos, entre ellos un padre y su hijo; sin embargo, solo los dos hombres, de 49 y 25 años, fueron procesados, mientras que una mujer de 25 años quedó en libertad en espera de nuevas investigaciones.
Las autoridades estiman que la droga incautada equivale a cerca de dos millones de dosis y destacaron que el decomiso representa un golpe significativo a las finanzas de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. El delito imputado contempla una pena máxima de cadena perpetua.





