Un camión urbano se detiene y dos jóvenes en sus veintes intercambian miradas. Ella, arriba del transporte, sonríe coquetamente, él, en la acera, ve como el camión empieza a avanzar, pero no piensa perder la oportunidad: “Hoy tengo un día a tope, necesito energía al cien”, dice mientras toma una botella de Vive 100 y se lanza a una aventura de parkour por la ciudad: brinca sobre bancas, a dos personas cargando un sillón y salta incluso a través de un puesto de hot dogs con una agilidad felina hasta que alcanza al camión y se sienta al lado de la joven. Todo gracias a la “energía” que le dio la bebida. Es un comercial de redes sociales que Quala México publicó hace 97 semanas, cuando lanzó este nuevo sabor de su popular bebida.
Vive 100 vende sorbos de “energía”, pero las bebidas energéticas están sobrevaloradas. O bien, exageradas en sus cualidades. Durante años han vivido de la “buena reputación” de ser bebidas energizantes, una categoría que podríamos colocar, al menos en percepción, elevada de los refrescos. Se piensa son mejores que aquellos, porque energizan, hidratan, reponen. Falso. Mercadotecnia pura. Son tan innecesarios como los refrescos clásicos, acaso más dañinos en algunos sentidos, ya que, además de grandes cantidades de azúcares, contienen estimulantes como cafeína o taurina.
ENVASE
La botella de Vive 100 Blueberry tiene una forma acinturada. En ella abunda el color azul con distintos tonos y texturas. La tipografía en relación a la marca está diseñada en vertical: nombre de la marca, eslogan y versión; la relacionada con la información al consumidor, está en horizontal: sellos y advertencias de consumo, sabor y descripción oficial del producto.
La leyenda “Energía para tu día a día” recorre el centro del envase y termina con la ilustración del símbolo universal de encendido, que hace referencia al efecto que causa la bebida en quienes la consumen.
El envase exhibe los sellos de: Exceso de calorías; exceso de azúcares; y exceso de sodio, además de las advertencias: Contiene edulcorantes, no recomendable en niños; y Contiene cafeína, evitar en niños.
El primer impacto al revisar el diseño de esta bebida es que se trata de una bomba calórica y estimulante, pero que pretende ser exhibida como una bebida energética “del diario”.
INGREDIENTES
Antes de iniciar la lista de ingredientes, el envase nos recibe con una fuerte advertencia: “No se recomienda su consumo para niños menores de 12 años, mujeres embarazadas o lactando, personas sensibles a la cafeína, ni la mezcla con bebidas alcohólicas”.
La versión Blueberry de Vive 100 está elaborada con 13 ingredientes. A diferencia de la versión Original, que aterrizó en el mercado mexicano hace más de 10 años, esta es una mucho más plástica, por así decirlo. La original tenía algunas trazas naturales, como los extractos de guaraná y té verde, o la vitamina B6, que incluso ayuda en la función neurológica. En cambio, esta reciente versión sabor mora azul tiene poco que aportar: de los 13 componentes con que se elabora, solo el ingrediente “saborizantes naturales” puede leerse como algo fresco, digamos, aunque no se especifica cuál es el origen de ese saborizante.
La base de la bebida es agua carbonatada (agua con gas), jarabe de maíz de alta fructosa —el peor edulcorante que pueda encontrar en el mercado—, algunos conservadores y estabilizadores derivados de sodio y potasio, edulcorantes artificiales (sucralosa y acesulfame K) y azul 1, como colorante. Ni seña mínima de algún extracto, de alguna vitamina. Nada. Agua con gas, azúcar, saborizantes y color. Un refresco más. Eso sí, vitoreando energizar.
SU CONTENIDO, ENERGÍA CUALQUIERA
Si hablamos de energía, hablamos de calorías. Pero hasta en las calorías, como en los perros, hay razas. Cuando Vive 100 Blueberry se publicita como una bebida energizante lo hace por la cantidad de, ya no digamos azúcar porque es confuso y eso conviene a la industria, sino jarabe de maíz de alta fructosa que hay en ella. En muchos casos hemos documentado como la industria le llama “energía” a las calorías, para suavizar la declaración nutrimental. Este es uno similar.
Al revisar la lista de ingredientes, no encontramos una fuente mayor de energía que no fuera el jarabe de maíz de alta fructosa. Entonces, siendo claros, aquí no hay energía, hay 31 gramos de azúcar de muy baja calidad. Sí, torpe de mí, el azúcar es energía, pero, ¿esa energía busca usted cuando compra un producto de estos para levantar el ánimo? ¿Jarabe de maíz de alta fructosa?, o, ¿qué diferencia hay entre esto y una coca cola? No hay mucha diferencia. Sabores y un añadido de cafeína equivalente a una taza regular de café, es todo. Al final son lo mismo: agua carbonatada, azúcar, saborizantes, colorantes. Refrescos cafeinados. Nada nuevo.
Artículo publicado el 25 de enero de 2026 en la edición 96 del suplemento Gula.





