El tesorero del Ayuntamiento de Mazatlán, Julio César Ramos Robledo, afirmó no tener conocimiento oficial de la clausura del basurón municipal decretada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
“No estoy enterado hasta este momento de manera oficial si hay una clausura, y si la hay, pues de qué sea; hasta este momento no hay información sobre eso”, dijo.
Ramos Robledo tampoco pudo precisar el monto de la sanción económica que Profepa confirmó que existe en contra del municipio por incumplir la norma oficial.
“No (sabe la cifra de la multa); yo creo que ahorita se dice que está la clausura, pero no hay una parte oficial todavía de qué pudiera ser. Yo creo que en el transcurso del día o mañana se podrá esclarecer en qué sí se hizo y cómo está fundamentada y qué es lo que se busca”, señaló.
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El tesorero detalló que el municipio destina un techo presupuestal de 8.5 millones de pesos al año para el mantenimiento del basurón, recurso que se ejerce principalmente en contratación de maquinaria.
“Se realiza en la contratación de maquinaria, y la maquinaria es la que trabaja todo el área que tiene que ver para darle mantenimiento al basurón, y estamos hablando de ocho millones y medio, más o menos el techo presupuestal para el año”, dijo.
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En años anteriores, el municipio recibió reasignaciones adicionales para cumplir con las normas que marca la Profepa, agregó. “El otro año, recuerdo que hubo en la reasignación, se dieron más recursos para cumplir con las normas que marca Profepa”, dijo.
Con relación al gasto extraordinario que ha generado el incendio registrado en el sitio, Ramos Robledo dijo que los recursos se han destinado a pagar combustible, alimentos y equipo de protección para el personal que atiende la contingencia.
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“Está generando desde combustible, alimentos, máscara, todo lo que se ocupe de hidratantes y todo, porque desde que sucedió, pues instruyó la presidenta municipal a que todo saliera de manera rápida para que esta contingencia durara lo menos posible”, explicó.
En el contexto Existe el antecedente de que la administración pasada, encabezada por Édgar González Zatarain, pagó una multa derivada del problema de contaminación del basurón que fue objeto de juicios por parte de Asociaciones Colectivas, A. C. en 2014, y desde entonces la falta de una solución ha generado gastos al Ayuntamiento. Se le impuso una multa de más de 52 millones de pesos, mismos que pagó al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El problema data desde 2014 con el exalcalde Carlos Felton, fecha en la que el municipio se comprometió a realizar unos estudios, pero al no hacerlo, se hizo acreedor a una multa de 140 millones de pesos que, a través de gestiones, se redujo a 52 millones 128 mil pesos, hasta enero de 2021.
En julio de 2023, el exalcalde Édgar González declaró que el Ayuntamiento estaba obligado a realizar estudios que permitieran evaluar el impacto del basurón en el subsuelo, pero anteriores administraciones hicieron caso omiso y no se realizaron.
“Eso significa que se incumplió, pero ya después todo mundo pateó el bote, es decir, fueron aventando el problema hacia adelante, y nadie lo enfrentó, nadie lo atendió, prefirieron pagar multas menores a la que se pagó, que data de 2022, antes de que yo estuviera como alcalde, que eran de poco más de 100 millones de pesos, pero impugnamos y el resolutivo fue que bajara a la mitad: 52.5 millones de pesos, monto que ya fue pagado al SAT”, declaró entonces González Zatarain.







