Según la última publicación del INEGI sobre los resultados de la cuenta satélite del sector salud 2024 en México del total de servicios de salud, el sector público sólo generó el 43.9 por ciento, el resto fueron los privados, una parte el sector empresarial, 38.9 por ciento y otra parte muy significativa los propios hogares, 18.2 por ciento. Esta proporción ha variado poco en años recientes, aunque hace 20 años estaba dos puntos porcentuales arriba. Esto indica claramente que, aunque se han emprendido diversos modelos de salud pública en la presente y pasadas administraciones, con diferentes partidos en el poder, desde el Seguro Popular hasta el IMSS bienestar, ello no ha garantizado el acceso a los servicios. Si bien, en teoría todos tienen derecho a ser atendidos en el sistema de salud, la realidad es que la población sigue acudiendo a los servicios privados debido a que la oferta pública es simplemente insuficiente.
El acceso a la salud es uno de los elementos que más logran equilibrar el ingreso de la población y promover la justicia generacional. Si los jóvenes deben trabajar para construir su patrimonio al tiempo que atienden a sus padres con enfermedades propias de la edad, ello limita el crecimiento de las familias jóvenes. Asimismo si los niños tienen acceso real a salud pública, se puede garantizar un mejor desarrollo desde la infancia que posibilite una buena calidad de vida, sin que el enfermarse sea una carga familiar.
Un dato aún más preocupante es que el sector público apenas proveyó el 22 por ciento de los servicios dentales y una mínima oferta de servicios psiquiátricos y de adicciones, prácticamente cero. Ello considerando que la salud mental es también un tema que se ha demostrado es tan fundamental como otras áreas de la salud.
El gasto y esfuerzo de los hogares
El gasto de los hogares en salud se divide principalmente en medicamentos con el 42.6 por ciento, 15.3 por ciento en consultas médicas, 14.9 por ciento en servicios hospitalarios y el resto en servicios de apoyo, laboratorio y otros gastos. De estos, es la compra de medicinas la que presentó mayor crecimiento con respecto al año anterior.
Pero además del gasto, los hogares dedican una buena parte de su tiempo en el cuidado de la salud de los familiares, lo que también implica un esfuerzo adicional. Aquí, es claro que el nulo desarrollo de un sistema integral de cuidados ayudaría a reducir la carga del cuidado de la salud a los hogares. Por ejemplo, en muchos países la familia no es parte del equipo del hospital, y tampoco se hacen cargo de las personas mayores, sino que el Estado lo hace. En México, son las familias, especialmente las mujeres quienes dedican una parte significativa al cuidado de enfermos tanto en casa como al interior de los hospitales.
Finalmente, pero no menos importante, se debe resaltar que las actividades de investigación y desarrollo han seguido con un papel poco significativo, y justo entre 2023 y 2024 hubo un decrecimiento de 14 por ciento.
En suma la salud continúa siendo una deuda pendiente en la sociedad mexicana, anunciar el acceso a salud no es suficiente, se debe garantizar mediante el crecimiento de la oferta en todas las áreas del sector salud, especialmente en las de salud mental y dental, que son igualmente importantes para el desarrollo y bienestar de la sociedad.
Artículo publicado el 14 de diciembre de 2025 en la edición 1194 del semanario Ríodoce.






