El lunes 3 de noviembre, un operativo por tierra y aire dejó 13 abatidos, cuatro detenidos, en uno de los episodios más violentos de la sindicatura de La Brecha
Primero llegaron ocho vehículos con civiles armados, levantando el polvo de las calles mientras se abrían paso a toda velocidad por la sindicatura de La Brecha, Guasave. Luego las ráfagas atravesaron la calma de la comunidad y la vida de más de una docena de personas.
Alrededor de las 12:30 horas del lunes 3 de noviembre, elementos de la Secretaría de la Marina Armada de México (SEMAR) fueron emboscados por presuntos sicarios, quienes se encontraban debajo del puente vado; lugar donde se habían instalado con al menos dos horas de anticipación.
Esta acción derivó en un fuerte enfrentamiento, en el que ante el descontrol que se desató en la zona, necesitaron solicitar refuerzos al Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal. Iniciando un operativo por tierra y aire.
“Nos tiramos al piso, me tocó ver que también se metieron unos por ahí para el río”, relató Jesús, poblador de la sindicatura, quien señaló que la confrontación duró dos horas.
Durante ese tiempo, el intercambio de fuego entre el grupo armado y las fuerzas federales se registró de manera intermitente. Hubo lapsos de silencio seguidos por nuevas ráfagas, la de mayor duración, según los testigos, fue de 15 minutos, quienes también afirmaron que algunos disparos llegaron desde el helicóptero de la Guardia Nacional que participó en el operativo.
“Lo más fuerte duró unos 15 minutos, puro rafagazo. Se escuchaban los helicópteros, y se mira que venían armados”, detalló mientras observaba al helicóptero que permaneció rondando por la zona hasta la madrugada del 4 de noviembre.
La Brecha, la misma comunidad que dio a México a la campeona olímpica María del Rosario Espinoza, volvió a ocupar titulares, pero esta vez no por medallas, sino por haber sido escenario de uno de los episodios más violentos de la última década en el municipio de Guasave, dejando un saldo oficial de 13 personas abatidas, cuatro detenciones, además nueve personas que se mantenían privadas de la libertad en una casa de seguridad en la sindicatura, fueron liberadas.
En el operativo interinstitucional también se decomisaron siete vehículos, municiones y 20 armas largas.
Las autoridades confirmaron la identidad de 11 civiles que perdieron la vida en el enfrentamiento: dos menores de edad y nueve adultos jóvenes. Algunos fueron hallados calcinados entre los restos de los vehículos incendiados.
Los registros forenses corresponden a Hugo Daniel “N”, de 16 años; Wilmar Iván “N”, de 17; Wilmar Alexander “N”, de 20; Diego Antonio “N”, de 21; Yael Oswaldo “N”, de 23; Mario Alexis “N”, de 25; Alfredo “N”, de 27; Víctor Joel “N”, de 34; Omar “N”; un menor de 16 años; y Jesús Leonardo “N”, de 28.
Asimismo, se informó que los hombres son originarios de Navolato, Culiacán, Guasave, Ahome y Salvador Alvarado.
Después del fuego
“Tenga cuidado porque aquí estuvo fuerte, estuvo mucho más fuerte. Ahorita, nada más que si mantengan cuidado porque puede haber alguna represalia”, reveló uno de los agentes que participó en el operativo cuando se encontraban asegurando la zona donde quedaron los cuerpos de las personas abatidas.
“El boludo”, como las personas llamaron al helicóptero, permaneció toda la tarde rondando sobre la sindicatura. En tierra, algunos elementos de las fuerzas de seguridad ingresaron a las viviendas cercanas al área del enfrentamiento para asegurarse que ningún agresor estuviera ocultándose, otros continuaron apuntando con sus armas hacia los árboles que bordean el río, como una manera de prevenir una agresión.

Durante la noche del 3 de noviembre y la madrugada del 4, la sindicatura continuó con la presencia de elementos de la Marina, y el sobrevuelo de un helicóptero perteneciente a la Guardia Nacional, y según información extraoficial, se habría derribado un dron, que presuntamente pertenecía a una célula criminal que opera en el norte de Sinaloa.
Posterior al encuentro entre civiles armados y elementos de fuerzas federales, las autoridades exhortaron a la población a evitar el área, pues se esperaba que se suscitaran réplicas de encuentros armados, incluso después de controlar la seguridad en la zona.
En los días siguientes, elementos del Ejército Mexicano desplegaron operativos en distintas zonas del municipio, entre ellas la colonia y la sindicatura de Bamoa.
Una década de pax narca
Hasta antes del enfrentamiento del lunes, Guasave figuraba como el municipio más seguro de Sinaloa, pese a la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa que ha recrudecido en otras zonas del estado desde septiembre del 2024.
El municipio había ganado ese título debido a que desde hacía 10 años no se registraba un hecho de alto impacto.
Los antecedentes más cercanos datan de 2015, cuando 10 agentes de la escolta del secretario de Seguridad Pública y un civil, fueron emboscados y asesinados en la carretera México 15, y de 2009, con el enfrentamiento de dos grupos antagónicos en El Burrión.
Hoy, La Brecha ocupa ese lugar en la memoria colectiva: el del día en que Guasave perdió la calma.

De los “Avendaño”, los apresados en La Brecha
La célula de pistoleros diezmada en La Brecha, Guasave por fuerzas federales resultaría ser del clan Avendaño, leal a la facción de la “Mayiza” que está combatiendo en el centro del estado a sus ex aliados, la “Chapiza”, dentro de la guerra del Cártel de Sinaloa.
Este jueves, la Fiscalía General de la República mantuvo en reserva el ejercicio de la acción penal en contra de cuatro capturados tras un tiroteo que dejó 13 personas sin vida, entre ellos, al menos tres adolescentes.
De acuerdo a la carpeta de investigación, los apresados el lunes 3 de noviembre con fusiles, cuetes de fabricación casera y pertrechos militares fueron identificados como Aarón N., Luis H., Luis Javier R. y Ernesto Alonso J. Todos ellos serían parte de las Fuerzas Especiales de “Los Avendaño”.
Entre estos se descartó la militancia de familia o de integrantes del Cártel de Guasave leales a su fundador y escisión también del CDS, Fausto Isidro Meza Flores, alias el Chapito.
Durante el encierro de estos en la subsede de la FGR en Los Mochis, militares mantuvieron un cerco de seguridad. El tránsito sobre el bulevar Rosendo G. Castro de Santos Degollado a Niños Héroes fue cerrado. Sin embargo, el punto de bloqueo fue roto por “halcones”, quienes se colocaron a unos 100 metros de distancia del convoy militar.
Ni uno ni otro actuó en contra.
Los integrantes de “Los Avendaño” han tomado Guasave y Los Mochis como punto de despliegue del norte hacia el centro del estado.
Y en esa acción fueron ubicados, masacrados y capturados.
Dos de los cabecillas del clan, identificado por el apodo del Flaco Avendaño y el Chendo fueron detenido en Los Mochis por la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
Se trata de Jesús Miguel A, alias el Chendo o el 16, y Jayson Ariel T. alias el Flaco Avendaño. En el norte de Sinaloa, la captura de integrantes de ese clan ha generado una escalada de violencia.
Los patrullajes militares en la ciudad continúan.
Artículo publicado el 09 de noviembre de 2025 en la edición 1189 del semanario Ríodoce.







