Cuando entró el Dr. Rubén Rocha a gobernar Sinaloa sucedían 1.63 asesinatos por cada 100 mil habitantes, tres años siete meses después esa cifra subió a 4.34. El problema se más que duplicó de octubre de 2021 a mayo pasado.
La Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán está dedicando 1 mil 304 pesos por persona para prevenir el delito y garantizar la paz de los ciudadanos de aquel estado. Su similar de Chiapas, 727 pesos. La instancia de Durango, 674. La dependencia de Coahuila, 752. La secretaría de Tlaxcala, 894. En Sinaloa, se están aplicando solo 320 pesos por cada sinaloense.
El día de su toma de posesión prometió: “Nuestra posición ante la delincuencia común y el crimen organizado, es inequívoca. Seremos inflexibles persiguiendo el delito para que no haya impunidad y atacaremos las causas que originan la violencia y la inseguridad.”
La tasa de asesinatos por cada 100 mil habitantes no presenta una tendencia decreciente en la actual crisis. Al inicio de la narcopandemia, septiembre de 2024, fue de 3.20 y en mayo pasado subió a 4.34. No está controlado el problema ni va disminuyendo.
En 2023, en Yucatán a cada policía preventivo le correspondió proteger a 909 ciudadanos; en Tlaxcala, a mil 111. En Sinaloa a 3 mil 333. Fuimos penúltimo lugar por número de policías estatales por habitante.
Rocha Moya afirmó el 4 de enero pasado al diario Noroeste: “Estamos satisfechos porque nosotros estamos haciendo lo que corresponde al Estado. El Gobierno ha hecho lo correcto, hay que hacer un balance justamente de eso. Eso nos ha permitido que en general, la sociedad sinaloense, particularmente la de Culiacán ha venido funcionando de manera normal. (…) la inseguridad no solo debería valorarse por la cantidad de homicidios”.
“Tras revelarse que Sinaloa cayó al lugar 22 del Índice de Paz en México 2025, (…) el gobernador respondió tajante. ‘Ya te he oído. No tengo cifras ni voy a hablar de seguridad’”, reportó la página digital Espejo el 14 de mayo pasado.
En 2024 sucedieron en Sinaloa 1 mil 022 asesinatos y en Coahuila, 141. Para continuar la investigación de estos y otros delitos y detener a los presuntos responsables, la fiscalía de nuestro estado contará con mil 140 millones de pesos, en 2025, 191 millones menos que en Coahuila. La fiscalía de Sinaloa tiene 780 por ciento más trabajo y 14 por ciento menos presupuesto.
Cuando entró el Dr. Rubén Rocha a gobernar Sinaloa sucedían 10.69 robos con violencia por cada 100 mil habitantes, tres años siete meses después esa cifra aumentó a 23.09. El problema se más que duplicó de octubre de 2021 a mayo pasado
La tasa de robos con violencia por cada 100 mil habitantes no presenta una tendencia decreciente en la actual crisis. En septiembre de 2024 fue de 13.44 y en mayo pasado de 23.09. No está controlado el problema ni va disminuyendo.
“Las acciones coordinadas entre autoridades de seguridad de orden federal, estatal y municipal, están dando resultados en Sinaloa, aseguró el Senador Enrique Inzunza”, según nota del diario Noroeste del 16 de febrero.
“Llama Imelda Castro a Mayos y Chapos a ‘tregua navideña’”, informó el semanario Ríodoce el 18 de diciembre pasado.
Cuando el Dr. Rubén Rocha entró a gobernar, Sinaloa ocupaba el octavo lugar de competitividad, tres años después caímos al lugar 16.
Cuando el Dr. Rubén Rocha entró a gobernar, Sinaloa tenía una productividad de 205 pesos por hora trabajada, tres años después caímos a 187, en marzo pasado.
Entre mayo de 2024 y mayo de 2025 debieron crearse 40 mil empleos permanentes con prestaciones, para incorporar a los jóvenes que deseaban un trabajo. En lugar de ello, se perdieron 11 mil 723 puestos permanentes registrados ante el IMSS.
“El gobierno de Rubén Rocha Moya se distingue por su humanismo, por mejorar el bienestar de las y los sinaloenses, y bienestar es también construir paz, progreso y felicidad”, señaló la diputada morenista Teresa Guerra el pasado 29 de enero.
El gobierno del estado ha debilitado a las instituciones responsables de prevenir, investigar y perseguir el delito asignándoles los más bajos presupuestos y las menores cantidades de recursos humanos y materiales del país.
La actual crisis de inseguridad va a terminar cuando el crimen organizado quiera y va a volver a suceder cuando el crimen organizado quiera volver a hacerlo.
En el intermedio no tendremos paz sino un dominio criminal con un número de asesinatos, desapariciones y robos que causarían escándalo en sociedades que no han normalizado la violencia.
Es un gobierno incapaz de garantizar la seguridad pública y resolver los problemas del campo, la salud o el desempleo; ni siquiera puede gestionar una declaratoria de emergencia por sequía ante el gobierno federal de su propio partido.
Es un gobierno con funcionarios sin límites ni contrapesos pues tienen capturados los otros poderes y sin vigilancia, pues desaparecieron los órganos autónomos que garantizaban la transparencia. Tienen todas las condiciones para cometer todos los excesos de corrupción y degradación de la vida pública.
No están ocupados en resolver los problemas sino en repetir y repetir que todo está perfectamente bien y en insultar a quien no lo crea.
Con pretextos y justificaciones van sembrando más caídas y descensos en la economía y más aumentos de la violencia y la inseguridad. Un futuro de tristeza, derrota y desesperanza.
Artículo publicado el 22 de junio de 2025 en la edición 1169 del semanario Ríodoce.







