La Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de EU detectó que en el estado, bastión del Cártel de Sinaloa, en 2024 se realizó el mayor número de transacciones sospechosas
Desde pequeños pueblos o zonas rurales de Sinaloa y hasta de empresas fachadas de diversos giros establecidas en la entidad, Estados Unidos ha detectado transferencias bancarias sospechosas que forman parte de una red de lavado de dinero producto de la producción y tráfico de fentanilo que involucra a México, China y Estados Unidos.
En el informe Finanzas ilícitas relacionadas con el fentanilo: patrón de amenazas para 2024 & Información de Tendencias, publicado la semana anterior, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de EU da a conocer que los dos estados bastiones del Cártel de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación, registran el mayor número de transferencias bancarias de recursos relacionados con el fentanilo.
La información se basa en mil 246 reportes de transacciones sospechosas por un monto de mil 400 millones de dólares, realizadas entre enero y diciembre de 2024, —aun cuando se precisa que algunas pudieron realizarse antes—, remitidas por bancos y otras entidades financieras, como parte de la Ley de Secreto Bancario (BSA, por sus siglas en inglés) relacionadas con la cadena de suministro de la droga, desde la adquisición de precursores químicos, tráfico y el lavado de las ganancias ilícitas.
El análisis de FinCEN reveló que casi el 32 por ciento de los sujetos y empresas identificados en México tenían dirección en Sinaloa y Jalisco. Los pagos registrados tenían como destino proveedores de precursores químicos con sede en China, los cuales son utilizados posteriormente para fabricar fentanilo en laboratorios clandestinos.
De los 318 sujetos y empresas que realizaron transferencias de dinero desde México, 81 se ubicaron en Sinaloa, 46 en Jalisco, 41 en Baja California, 40 en Sonora y el mismo número en la Ciudad de México, el resto en Chihuahua, Nuevo León, Nayarit y el Estado de México.
“En un caso, un declarante identificó a personas con direcciones en zonas rurales de Sinaloa, incluidos pequeños pueblos y municipios, que enviaban transferencias electrónicas a empresas químicas con sede en la República Popular China”, indica el documento.
El reporte señala que personas físicas, identificadas como mulas o prestanombres, radicadas también en Culiacán, Sinaloa, remitían pagos fragmentados etiquetados como “servicios” o “productos” desde distintas cuentas personales a un mismo proveedor de productos químicos con sede en China, con las que no tenían una actividad comercial relacionada.
Además del esquema de transferencias a pequeña escala, el FinCEN identificó en México redes criminales que utilizan intermediarios etiquetados como corredores de productos químicos, que a su vez utilizan esquemas similares en EU para enviar pagos a los proveedores de precursores químicos.
“Por ejemplo, un solicitante identificó a una empresa con sede en México que anteriormente enviaba presuntos pagos de precursores químicos directamente a la República Popular China antes de aprovechar a una empresa con sede en Estados Unidos, propiedad de un ciudadano chino, como aparente intermediario. Otro declarante identificó a una presunta organización mexicana de lavado de dinero que desviaba una parte de sus ganancias ilícitas a una empresa fachada con sede en los EU que podría facilitar pagos de precursores a empresas con sede en la República Popular China”.
También pagos en efectivo
El análisis de FinCEN señala que las redes financieras ilícitas entre México y China, respaldan la versión de que la producción de fentanilo en este país está relacionada con el comercio de precursores químicos provenientes de la nación asiática.
Además de las transferencias electrónicas cruzadas desde Estados Unidos a México y de México a China, el informe señala el uso de efectivo, pagos a través de plataformas digitales, envío de dinero por casas de cambio, y en algunos casos, lo que demuestra “la dependencia de los cárteles del sistema financiero de EU para mover fondos internacionalmente para facilitar el comercio de fentanilo”.
Luego de Estados Unidos, con mil 178 reportes, FinCEN señaló a México y China como los dos principales países en los que se detectaron transacciones vinculadas al tráfico de fentanilo. De ahí siguen Canadá, República Dominicana, Colombia, Reino Unido, España e India, proveedores alternativos de precursores químicos, así como sedes de farmacias ilegales que operan en línea.
“Las personas en Sinaloa, Jalisco y los estados fronterizos occidentales de México fueron identificadas principalmente como beneficiarios de transferencias de fondos de empresas de servicios monetarios (MSB) de remitentes con sede en EU sospechosos de repatriar las ganancias a México y el abastecimiento de narcóticos para su distribución dentro de los EU”.
En California, Florida, Nueva York y Arizona, la agencia gubernamental ubica redes de distribución de drogas y puntos de recolección de ganancias ilícitas, mientras que en China estas se ubican en las provincias de Guangdong, Zhejiang, Hebei y Shandong.
En las transacciones también se utilizan divisas y pagos, desde dólares hasta bitcoin, y los cárteles lavan dinero además del comercio de productos electrónicos, como teléfonos celulares y vapeadores. El informe detectó que desde Culiacán se realizaban transferencias y depósitos en efectivo a una red de empresas mayoristas de electrónica en EU.
Artículo publicado el 20 de abril de 2025 en la edición 1160 del semanario Ríodoce.







