La estrategia que entró en vigor el 29 de marzo, busca eliminar la comida chatarra de las escuelas; directora afirma que no se logrará por decreto, sino de forma gradual
Con la entrada en vigor del programa Vive Saludable, Vive Feliz, este sábado 29 de marzo en todas las escuelas de educación básica, media superior y superior de México, queda prohibida la venta de alimentos no saludables y con alto valor calórico. La denominada “comida chatarra”.
Estos lineamientos deberán ser observados por personas que preparan, distribuyen y venden alimentos en las escuelas.
Cada plantel de las entidades federativas deberá ofrecer alimentos saludables preparados con productos de la región.
Quienes incumplan las disposiciones de Vive Saludable, Vive Feliz se harán acreedores a sanciones que van desde los 10 mil hasta los 113 mil pesos, de acuerdo con el artículo 170, fracciones VIII y IX de la Ley General de Salud.
Jorge Rafael Quintero Salazar, subsecretario de Vinculación Social de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC), explicó que estos lineamientos son parte de la nueva escuela mexicana para la promoción de estilos saludables en el alumnado.
El programa se aborda a través de cinco ejes con una visión integral de lo que es la salud, que son la promoción de estilos de vida saludable, educación física, jornadas de salud en las escuelas, prevención de la drogadicción y desarrollo socioemocional.
“Esos cinco ejes son para la estrategia en donde vamos a desarrollar acciones y actividades importantes para que las niñas y los niños tengan una concepción nueva de la salud”, indica.
Las tienditas
El funcionario señaló que estos lineamientos están dirigidos a los encargados de las cooperativas o tienditas escolares, quienes deberán ofrecer a los estudiantes alimentos saludables y platillos equilibrados, preparados con buenas prácticas de higiene y una atención adecuada.
Con la entrada en vigor, agrega, las cooperativas o tienditas escolares deberán dejar de vender comida no saludable, productos con alto valor calórico y de grasa, y ofrecer una alimentación saludable con productos propios de la región y de la temporada.
“Aquí en Sinaloa tenemos un gran privilegio de contar con un territorio que tiene muchas riquezas en la parte gastronómica, en donde tenemos la gran fortuna de tener el campo a nuestro alcance”, manifestó.
Entre los alimentos que se recomienda vender se encuentran esquites, palomitas naturales, pasitas, obleas con pepitas, yogur natural sin sellos o leyendas, cacahuates con cáscara, habas enchiladas, ensalada de nopales cocidos, torta de frijoles o de pollo, quesadillas de maíz, entre otros.
Las contradicciones
Vive Saludable, Vive Feliz indica multas económicas para quienes incumplan, pero Jorge Rafael Quintero Salazar dice que quienes no acaten los lineamientos serán sancionados por la Ley de Responsabilidades Administrativas y no será económica.
“Las sanciones nos remiten finalmente a faltas que puede cometer el servidor público que no atienda. No son económicas”, expresó.
El artículo 17 de la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible señala que la Federación, estados y municipios también deberán promover la prohibición de la venta, distribución, donación, publicidad y patrocinio de alimentos y bebidas preenvasadas cuando éstos excedan los límites máximos de contenido energético, azúcares añadidos, grasas saturadas, sodio y los demás nutrimentos críticos e ingredientes que establezcan las disposiciones normativas de salud, tanto al interior como en las inmediaciones de los planteles de educación básica.
El subsecretario de Vinculación Social de la SEPyC aseguró que en estos casos deberán ser los ayuntamientos los que procedan en contra de los vendedores ambulantes, siempre y cuando exista una denuncia de por medio.
“Estamos solicitando que el Ayuntamiento sea vigilante de que estas actividades económicas que se realizan al exterior de las escuelas, sean vigiladas por ellos, porque son las autoridades responsables para llevar a cabo. Ahí sí tendríamos una normatividad diferente y ahí habría un marco jurídico diferente”, subrayó.
El funcionario rechazó que se vaya a realizar una “operación mochila” en las escuelas para detectar la introducción de “comida chatarra”, que algunos padres de familia dan a los niños para la hora de recreo.
“Por supuesto que no, no podemos vulnerar, dentro de los derechos de las niñas, de los niños, revisar sus mochilas. Si un niño o niña lleva ese tipo de alimentación, lo ideal sería tener una comunicación con la madre o padre de familia, si eso fuera muy recurrente”.
Todos parejos
Los lineamientos de la estrategia establecen que estos deberán ser observados en todos los planteles educativos de educación básica, media superior y superior.
Jorge Rafael Quintero Salazar dijo que esta disposición deberá ser observada por las tienditas de las preparatorias y facultades públicas como la Universidad Autónoma de Sinaloa, así como las instituciones privadas como el Tec de Monterrey.
“Todas… escuelas públicas y privadas… Si hay quejas, nosotros vamos a buscar cómo intervenir”, puntualizó.
La duda
En Sinaloa diversos gobiernos han implementado medidas para combatir la venta de “comida chatarra” en las escuelas, como una medida para disminuir los altos índices de obesidad y sobrepeso infantil, pero no han prosperado.
“Yo le veo muchísimas posibilidades. Creo que la estrategia nos va a llevar a un buen resultado”, confió.
Para esta estrategia, continúa, se trabajará con torneos de futbol, boxeo y actividades culturales.
“Hasta ahorita lo que nos han comunicado a nosotros es tener jornadas nacionales de activación física”, expresó.
Lineamientos
Vender variedad de frutas, verduras, cereales integrales, semillas y leguminosas secas.
Disponer de agua simple potable y segura para consumir a libre demanda.
Prohibir la venta y publicidad de comida chatarra y bebidas azucaradas a granel, con sellos de advertencia y leyendas.

Prohibir la venta de alimentos preparados con altas cantidades de grasa, sal y/o azúcar.
Promover la recuperación de las preparaciones de alimentos tradicionales y de la región.
Monitorear el cumplimiento de la ley (existen sanciones por incumplimiento).
Estrategia no debe ser por decreto
La directora de una primaria en la colonia Guadalupe Victoria, quien pidió omitir su nombre, consideró que la estrategia está mal diseñada porque no se cambian hábitos alimenticios por decreto, sino de manera gradual.
“La propuesta es buena, (pero) me parece mala estrategia de implementación. Todo lo que se dice es cierto, pero vamos paso a pasito. Nosotros somos personas de procesos. ¿Por qué no se respetan los procesos a la hora de imponer proyectos”, expresó.
Primero, ejemplificó, en unos meses o en un año eliminar las frituras y continuar con el retiro de alimentos altos en azúcares, grasas y calorías.
“Reconocemos que tenemos una niñez obesa en su mayoría, que no estamos cuidando la salud. Es cierto. Pero yo considero que el proceso se tenía que haber dado de manera progresiva”, reiteró.
La directora aseguró que la estrategia tiene fallas de origen porque todo ha sido virtual e implica más gastos para las escuelas.
“Nos han dado muchas conferencias virtuales, nada presencial. Nos mandan todo para que las escuelas imprimamos, no nos han dado un solo documento impreso, de manera que a las escuelas les va a costar todo”.
Estos lineamientos, comentó, no traen apoyos para su implementación. Solo sanciones para las escuelas que los incumplan.
“¿Cuánto me va a costar hacer un agua de guayaba, un agua de piña, si todo está carísimo… Si no se las doy sabrosa, no me la van a comprar. Me voy a quedar con el agua preparada y ahí voy a perder”, cuestionó.
“El problema no está con nosotros. El problema está con los papás. El problema está con los vendedores ambulantes, en la papelería que vende todo y son lugares establecidos. Pagan impuestos y qué vamos a hacer con ellos… Va a ser una lucha sin cuartel”, señaló.
Pamela Castaños, directora de la escuela primaria Nicolás Bravo en la colonia 21 de Marzo, aseguró que siempre se ha cuidado lo que se vende en el plantel y han ido eliminando poco a poco los productos dañinos para la salud, pero el problema es otro.
“Nosotros en la escuela cuidamos lo que vendemos, ¿pero qué pasa? Muchos niños no compran en la tiendita escolar. Se guardan el dinero y como aquí en la salida está lleno de vendedores, el niño compra allá afuera… Podemos hacer mucha conciencia acá en la escuela, pero al final de cuentas al cruzar la puerta ahí los niños ya tienen todo al alcance”.
Los implicados
Madres de familia y vendedores consultados afuera del jardín de niños María Haydeé Barraza de Calderón, en la colonia Emiliano Zapata, consideraron positiva la estrategia para inculcar hábitos de consumo saludables.
“Está bien, aunque no quiere decir que lo vaya a quitar de plano. Poquito porque es comida no muy saludable”, dice María Isabel López.
Y una vendedora que omitió su nombre:
“Está bien vender cosas saludables. Ya he vendido frutas pero no las quieren… Sí me afectará, pero a veces hay que ser conscientes. Pero ya es una decisión de cada mamá de qué le quiera comprar a los niños…”, comentó
Censo
Como parte de la estrategia, el 12 de marzo comenzó la visita a las escuelas públicas del país para levantar un censo de peso y talla, para detectar desbalance nutricional, deficiencia visual y revisiones bucales.
Artículo publicado el 30 de marzo de 2025 en la edición 1157 del semanario Ríodoce.







