La senadora con licencia dice que las reformas sobre Transparencia se pueden revisar, que la crisis que vive Sinaloa no ha impactado en las preferencias de la gente por Morena, que Rocha puede regresar si quiere y que antes Morena y la presidenta Sheinbaum deberían medir el impacto de una decisión así.
La senadora Imelda Castro me recibe en su oficina de gestión, por la calle Juan José Ríos. Acaba de regresar de la Ciudad de México y se le ve optimista. Cree —eso es lo que observo— que ya tiene la gubernatura en la bolsa y que es cuestión de tiempo. Se mide al menos una vez al mes, y mide a sus “compañeros y compañeras”. “Las tendencias son irreversibles —comenta— y no son nuevas, desde hace mucho estoy arriba en las preferencias de la gente”.
—¿Por qué quieres coordinar la defensa de la 4T en Sinaloa?
—En primer lugar porque es muy estimulante. Estamos participando en esta contienda interna, que no se va a resolver en lo interno, sino con la opinión del pueblo, en una encuesta abierta y eso es muy esperanzador para la democracia en nuestro país y en Sinaloa, ¿por qué? Porque no es el dedazo, la encuesta es un método científico que es una muestra, un ADN de lo que piensa el pueblo de Sinaloa.
“Se miden diversos atributos, nivel de conocimiento de las personas, luego si la gente te prefiere y aquí, como sabemos no necesariamente el alto conocimiento a un alto nivel de preferencia. Alguien puede ser muy conocido y tener muchos negativos. Lo importante es tener un crecimiento sano… yo tengo ahora casi el 69 por ciento de conocimiento y casi 60 por ciento de las preferencias”.
—Y si llegaras, después de ser coordinadora a gobernar Sinaloa ¿Cómo lo harías?
—En primer lugar, dándole continuidad a los grandes ejes de la transformación: uno, que la política pública esté al servicio de las mayorías; todas las decisiones políticas que se tomen, en esa eventualidad, van a ser pensando en la mayoría de la gente; segundo, un ejercicio de la política bajo una perspectiva ética en donde los tres mandamientos más importantes han sido no mentir, no robar, no traicionar. Si todos los liderazgos políticos de este movimiento cumpliéramos a cabalidad con esos tres mandamientos de la gente…
—¿Entonces no han cumplido?
—En general creo que sí. Sin embargo, en el de no robar, te diré lo que decía López Obrador, que las escaleras se barren de arriba par abajo. Yo te digo con toda franqueza, que probablemente los escalones de arriba sean las más limpias, pero tenemos que seguir barriendo las escaleras intermedias y las de abajo.
—¿Cómo lo harías?
—Bueno, necesitamos una legislación donde haya ciudadanos guardianes de la honestidad en el gobierno; que haya protección de los denunciantes de corrupción. Porque si alguien sabe dónde está la corrupción, es abajo, es la gente, porque la gente va a buscar un servicio, un trámite… En la parte de no mentir es que tenemos que ser congruentes…
—¿No lo han sido?
—Ya dije que en lo general sí hemos cumplido con esos tres, pero la congruencia es seguir siendo pueblo. Para qué vas a presentar en campaña… si tengo más de 40 años en esto porqué echar a perder unos cuantos años toda esa trayectoria, porqué mentirle a la gente, porqué prometerle cosas y no cumplirle. Y lo otro, no traicionar. Esta es una frase, pero en realidad tiene mucho que ver con que cumplamos con todos esos ejes de la transformación…
—Que no se han cumplido. Yo platico con morenistas de cepa y veo mucha decepción porque sienten que los ideales se han traicionado.
—Pues mira, ese es el segundo sexenio, yo creo que hay muchos más logros que decepciones, necesitamos ser congruentes con lo que fuimos porque este movimiento se puede acabar y pronto, porque la gente está muy informada, ha madurado, por eso no podemos ir en contra de nosotros mismos.

—Aquí se acaba de aprobar la desaparición de la CEAIP y resulta que la transparencia fue parte de la agenda de la izquierda…
—Mira, yo creo que la transparencia y la política anticorrupción, no pueden pasar de moda, no son modas, son elementos consustanciales de una democracia porque los recursos públicos no son de quienes los administran sino del pueblo; tiene que informarse y revisión de cuentas claro. Yo creo que esta armonización en materia de transparencia, se debe de revisar, creo que es importante mantener los avances que hemos tenido porque en Sinaloa, yo como diputada local fui promotora de la primera ley de Transparencia, los derechos son progresivos, no pueden retroceder.
—Pues esto es un retroceso…
—Esa parte sí, se puede revisar y además, lo importante de una legislación es que no es para siempre. Por fortuna no se ha aprobado la ley de transparencia y se puede revisar.
—La economía está en una zanja, miles de empleos perdidos, hay ahora mil patrones menos según en IMSS… ¿qué piensas hacer para recuperar la economía?
—Yo sostengo que mientras no se construya el segundo piso de la economía sinaloense —el primero es la producción primaria—, vamos a estar enfrentando estas crisis, no podemos seguir así, Sinaloa tiene que industrializarse para ponerle valor agregado: dos y esto que te diré no es muy popular: necesitamos desnarcotizar la economía, hay un porcentaje de falsa economía, que se prende de alfileres porque depende de inversiones golondrinas, que se van cuando no hay condiciones; si la economía no tiene pilares estructurales que tengan que ver con la industria y el tamaño real, no podemos seguirnos engañando con una economía inflada, con una falsa economía, narcotizada…
—¿Y qué harías?
—Primero, industrializar Sinaloa o iniciar ese proceso al menos, hay que organizar el talento. Pero desnarcotizar la economía es lo principal; lo más lamentable de la guerra son las pérdidas humanas y el impacto en las familias, ese es un gran reto que vamos a enfrentar, pero en la economía hay que revisar de qué tamaño es nuestra economía y junto con el gobierno federal empezar a sacarla adelante.
—Si tú fueras la gobernadora y a como está el conflicto en Topolobampo por las empresas que se quieren instalar ¿qué harías?
—Política, mucha política.
—¿Tú aprobarías que GPO empezara a producir amoniaco?
—Mira, lo que yo te puedo decir es que no puede haber una confrontación entre el progreso económico y la justicia social, y empezaría por un plan de justicia yoreme-mayo. Resolver todas las necesidades de las comunidades que están protestando, porque ellos están protestando porque les falta bienestar, porque les falta justicia…
—No, senadora, están protestando porque la planta les va a destruir la bahía…
—Pues el diálogo; en todo el mundo hay leyes y hay en México en donde está prohibido dañar el ecosistema…
—Y hay leyes internacionales y el sitio donde está construida la planta es un sitio Ramsar protegido por la UNESCO…
—Por eso, resuélvase conforme a la Ley. Yo digo que se atienda a la gente, que se haga política e información real con la gente. No puedo asumir una postura irreductible, hay que dialogar.
—Hazme una definición de Rubén Rocha como político y también como gobernador.
—Mira, como político, como compañero de este movimiento, yo te digo que Rubén Rocha, en lo personal, sigue teniendo los mismos valores y principios como académico, como intelectual y como líder social. Yo creo que las acusaciones que se están dando contra él en lo personal son injustas, son falsas. Ahora si hubiera razón en eso, pues que sean nuestras instituciones quienes investiguen. Como gobernador, quiero ser muy clara y sincera: esa es una opinión que ahora no es concluyente, que tenemos que dar la opinión cuando concluya —ahora es gobernador con licencia— y que el veredicto más importante lo tiene el pueblo de Sinaloa. Creo que al final habrá cosas muy buenas y quizás algunos errores.
—Hay una gran pérdida de confianza de la gente sobre Morena, sobre Rocha, ¿qué harías tú para recuperar esa confianza?
—Mira, hemos tenido mucho contacto con la gente y la verdad, si bien hay problemas, la guerra, la economía, las acusaciones, pero al hablar con la gente te das cuenta que si bien Morena cae de pronto, en pocas semanas lo recupera. ¿Qué quiero decir? Que el movimiento sigue teniendo una gran aceptación, la marca Morena está arriba, la presidenta también, de tal manera que esto no nos ha afectado para nada en la preferencia electoral, afecta de momento pero luego se recupera porque la gente tiene mucha información, sabe colocar cada cosa en su lugar.
—¿Que regrese Rocha?
—No sé, porque hasta cierto punto es una decisión de él. La licencia es una opción voluntaria, él ha facilitado que se desarrollen investigaciones por la FGR, entonces él puede regresar de acuerdo a la Ley. Ya en otros aspectos, políticos, judiciales, no tengo los elementos para decir que no deba regresar.
—Si él solicita regresar y el congreso aprueba su regreso, ¿crees que le afectaría a la presidenta?
—Tendríamos que medirlo porque yo no me guío por opiniones, yo inmediatamente me iría por una encuesta y lo mediría, qué tanto le afectaría a Morena y qué tanto a la presidenta.
Artículo publicado el 20 de julio de 2026 en la edición 1225 del semanario Ríodoce.







