Cuando pedimos alitas en un restaurante regular, debemos estar seguros que vendrán de la freidora. También de que en el aceite en que las frieron ya se cocinaron decenas o centenas de alitas y quién sabe qué más durante quién sabe cuántos días. Si eso le molesta, solo hay una forma de controlarlo: cocine en casa.
En casa usted es dueño del fuego y controla el medio en el que cocina. El uso de las brasas no es habitual para cocinar alitas. Los restaurantes y bares con botanas y menús de comida rápida nos acostumbraron a comerlas directo desde la fritura profunda, y a asociarlas con dedos de queso, aros de cebolla, papas —a la francesa o en gajos— y boneless. Si ha de cocinar sus propias alitas, le explico un poco.
Las alitas de pollo constan de tres partes antes del despiece. La primera parte es la punta, que no se utiliza en esta receta. Las dos partes restantes son conocidas como ala plana, que es la que tiene dos huesos delgados, y drumette, que tiene un solo hueso y su forma es parecida a la de una pierna de pollo, pero en menor tamaño.
Por tratarse de piezas con hueso, ambas son muy sabrosas, más si se les deja la piel, que además aportará su buena porción de grasa. Son especiales para marinarse antes de asar, o aderezarse después de freírse.

INGREDIENTES
Para las alitas
8 piezas de alitas (mezcla de planas y drumettes)
1 cucharada de Mostaza
2 cucharadas de miel de abeja
Sal y pimienta
Perejil fresco
Hojuelas de chile
Para el aderezo Ranch
1 cucharada de mayonesa
2 y ½ cucharadas de crema ácida
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de cebolla en polvo
1 cucharadita de mezcla de hierbas finas (perejil, tomillo, romero, etcétera)
Sal

PROCEDIMIENTO
Con los ingredientes a la mano, el armado es rápido, por lo que hay que tener el carbón listo.
En un recipiente mezcle mostaza y miel. Una vez que se forme una mezcla homogénea, reserve.
Sazone las alitas con sal y pimienta y lleve al asador a calor moderado. Con ayuda de una brocha, barnice las alitas con el aderezo de mostaza y miel. Repita este paso en cada vuelta que les dé, serán varias. La idea es que queden asadas y a la vez glaseadas.
Una vez listas, retire de las brasas y deje reposar. Prepare el aderezo mezclando mayonesa, crema, ajo y cebolla en polvo, hierbas finas y un poco de sal hasta que se integren todos los ingredientes.
Sirva las alitas con la guarnición de su preferencia. Nosotros usamos unos mini pimientos como guarnición y agregamos un poco de perejil fresco y hojuelas de chile.
TIP
No tire a la basura las puntas de las alitas. Si bien no las necesitamos para esta receta, éstas están hechas de piel, hueso, y grasa, por lo que nos sirven perfectamente para dar sabor a un caldo base de pollo.
Artículo publicado el 27 de septiembre de 2024 en la edición 80 del suplemento Gula.







