diciembre 3, 2020 10:08 PM

Obesidad; entre lo físico y lo psicológico   

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La Dra. Lise Bourbeau, propone que la obesidad es una máscara o adaptación psicológica de las personas controladoras y masoquistas, las controladoras arrastran un trauma de traición y las masoquistas de humillación.

Al margen de la evidencia y coincidencias psicológicas de estos perfiles de personalidad, lo cierto es que cuando el exceso de grasa sobrepasa los límites fisiológicos y se convierte en obesidad patológica, existen dos posibilidades: seguir manteniendo el exceso de grasa esperando sus consecuencias, o hacerse responsable de la salud física y mental, actuando en consecuencia.

Las frases “como por estrés”, “como de nervios” o “como por ansiedad”, son frecuentes en la boca del obeso, sin embargo, parece que solo sirven de calmantes de la culpa. Una cosa es el metabolismo lento de la persona y otra el metabolismo psicológico acelerado, es decir, la parte física puede responder y acumular grasa vía las hormonas o simplemente la trasgresión dietética al consumir más calorías de las necesarias, pero otra cosa es responder de manera obsesiva a la ingesta de alimentos como parte del trastorno psicológico.

Lea: Coronavirus, el terror de la obesidad https://bit.ly/3hpM2EG

Las personas con trastornos de la alimentación, ya sea atracones, bulimia o anorexia, son la mejor evidencia del descontrol metabólico secundario a las emociones, por eso, toma vigencia la postura académica de la Dra. Lise Bourbeau.

Desde la óptica psicológica, las personas obesas buscan inconscientemente ser observados, según la teoría de la Dra. Bourbeau, estas personas obesas, en la niñez tuvieron conflictos con el padre del sexo opuesto, y se sienten expuestos a la traición en el plano amoroso, al principio los obesos exhiben un cuerpo fuerte, una atracción visual para aquellos que los observan, aunque después esta corpulencia se transforma en una masa de grasa deforme y enfermiza.

En los países orientales a las personas obesas se les conoce como personas con la “fuerza Hara”, según esta cultura oriental, ellos poseen características que los conectan con ciertas deidades o fuerzas espirituales con objetivos específicos en la vida de la persona que experimenta la obesidad, la mejor evidencia de esta postura cultural son los luchadores de sumo, hombres con peso superior a los 200 kilos en promedio.

No todas las obesidades obedecen a cuestiones psicológicas, hay casos relacionados con los hábitos, por ejemplo, los americanos, o aquellos que privilegian la comida rica en harinas, papas y grasa como las hamburguesas, hot dogs, pizzas, espaguetis, y todo aquello rico en carbohidratos.

En la práctica clínica, lo que observamos son obesos mixtos, es decir, obesos con un componente psicológico y un componente físico, entendiendo como físico lo relativo a la costumbre dietética. Solo con la conciencia de tener un conflicto psicológico por resolver o una costumbre alimenticia que modificar, se puede tratar con éxito cualquier obesidad. No se trata de dietas, se trata de estilo de vida, no se trata de juicios, se trata de buscar la salud mental.

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29 de noviembre del 2020
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