marzo 29, 2020 11:23 am

Cine: ‘Parásitos’

parasitos

El director Bong Joon-ho clasifica su película Parásitos (Gisaengchung/Corea del Sur/2019) como “comedia triste”, pero se queda corto. La cinta ganadora en Cannes de la Palma de Oro al Mejor largometraje, el Globo de Oro a Mejor película de habla no inglesa y que busca coronarse como la mejor en Película, Director, Película Internacional, Guion Original, Montaje y Diseño de producción en la próxima edición de los Oscar, es más que una comedia y un drama: no solo hace reír y conmociona, también asusta, sorprende, cuestiona, lleva a reflexionar en la sociedad actual y en los alcances de las personas para conseguir sus propósitos.

La crisis económica que atraviesan los Kim: Ki-taek (Kang-ho Song), Choong-sook (Hye-jin Jang), Ki-woo (Woo-sik Choi) y Ki-jung (So-dam Park) los lleva, incluso, a colgarse de cuanto wifi encuentren libre. Por eso cuando Min (Seo-joon Park), el amigo de Ki-woo le propone que lo sustituya como asesor de inglés de la chica que le gusta (Ji-so Jung), sin dudar, el joven acepta ir a la elegante casa de la millonaria familia Park. Una vez ahí, la madre (Yeo-jeong Jo) le hace ver que su hijo más chico (Hyun-jun Jung) necesita atención psicológica, por lo que el instructor de inglés se ofrece a solucionar ese problema al día siguiente, y lo mismo sucede cuando el señor Park (Sun-kyun Lee) requiere un chofer y al renunciar la empleada doméstica. Si bien ahora todos los Kim tienen un sueldo y una vida mejor, las consecuencias les salen caras.

En al menos dos ocasiones el personaje de Sun-kyun Lee deja claro que no le gusta que las personas se pasen el límite, y eso, precisamente, es lo primero que hacen los Kim: cruzan la línea al colarse astuta, perversa y maliciosamente en la elegante mansión de los Park como una plaga hambrienta que ocasiona una avalancha de daños irremediables –en la realidad, algunos llegan a lo último, al extremo, con tal de figurar y poseer, así solo se trate de apariencias.

La virtud más sobresaliente de la cinta son sus sorpresivos giros que llevan a la historia a rumbos completamente diferentes a los que se habían pensado. Cuando se cree que ya se dio con el punto que resolverá el conflicto, viene una vuelta que cambia la idea y termina con todo lo anterior, por lo que, si al principio Parásitos luce como más de lo mismo, eso solo es el comienzo, y entre más se acerca al final, es cada vez más sorprendente.

La película, además, sobresale por las actuaciones de quienes interpretan a los personajes de las dos familias; por su habilidad para crear no solo los espacios, sino también las atmósferas de los contrastantes contextos en los que se desarrolla; por su interesante crítica a las clases sociales; y por su ágil narrativa y su destreza para mostrar, primero, las situaciones como insignificantes y, después, llevarlas a lo más importante y trascendental del relato.

El impacto de Parásitos, escrita por Bong Joon-ho y Jin Won Han, también ha marcado un precedente como la sexta producción en ser nominada a Mejor Película y Mejor Película internacional en los Oscar, como pasó con Roma (2018), y por ser la primera producción coreana en ganar la Palma de Oro. No se la pierda… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Artículo publicado el 19 de enero de 2020 en la edición 886 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RÍODOCE EDICIÓN 896
29 de marzo del 2020
GALERÍA
COLUMNAS
OPINIÓN

LO MAS VISTO

El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

OPINIÓN DEPORTES

DEPORTES

viral