domingo, septiembre 19, 2021
  • 00
  • Dias de Impunidad
  LO ÚLTIMO

El domo de Mocorito: Joven construye vivienda sustentable

vivienda 3

A la arquitectura sustentable también se le conoce como arquitectura verde, sostenible, ambientalmente consciente o eco-arquitectura; su finalidad es la de optimizar los recursos naturales y sistemas de edificación de manera que se minimice el impacto ambiental de los edificios sobre los habitantes y el medio ambiente.

 

Los principios básicos de este tipo de arquitectura ponen a consideración las condiciones climáticas y el ecosistema del entorno donde se va a construir, para tener un máximo rendimiento con un menor impacto ambiental.

 

Es común en este tipo de construcciones el uso de energía renovable, reduciendo el consumo de energía para refrigeración, iluminación, calefacción y otros equipamientos. Los materiales de construcción también son de bajo contenido energético; se impulsa el reciclaje evitando la creación de basura como sólidos, líquidos y gaseosos.

 

En México aún no existe una conciencia de arquitectura bioclimática, sustentable, solo en algunos estados se empieza a tomar conciencia. Por ejemplo en Mérida, capital de Yucatán, en algunas viviendas se implementaron calentadores solares, llaves ahorradoras de agua y aislantes térmicos en los techos, aunque esto no significa que sean sustentables por completo por que no están concebidas desde su construcción como espacios ecológicos.

 

Algunos consideran la arquitectura mexicana de siglos anteriores como sustentable, por ejemplo las casas mayas, por estar construidas con materiales de la región que responden a las condiciones climáticas del lugar. Otro ejemplo es la arquitectura de la época de la colonia, donde el patio central permitía la ventilación cruzada, las habitaciones construidas con techos altos y muros anchos generalmente de adobe, funcionaban como aislantes térmicos.

vivienda 4

 

 

¿Una casa domo en Sinaloa? 

Luis Diego Peregrina García es un joven de 25 años que estudió la licenciatura de Arquitectura y Urbanismo en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Graduado el año pasado, es diseñador de la casa domo, una construcción sustentable, cuyos cimientos se encuentran en el kilómetro 25 de la carretera a Mocorito.

 

El diseño de las casas tipo domo es un concepto moderno pero el uso de domos lleva ya mucho tiempo. Por ejemplo en la vivienda de los esquimales, el iglú es un domo hecho de hielo; hay distintas formas de hacer una casa domo y los materiales varían según las zonas donde se realicen.

 

El modelo que plantea Luis Diego Peregrina es único, es una deformación de una casa maya hecha con una mezcla de adobe con piedra pegado con cal.

 

“Fue mi buscar de una replantación de la casa domo, hay unas personas de Puebla que hacen súper adobe, hay otros tipos de casas de domo pero no es la misma conjugación de materiales”, explicó.

 

El domo, agregó, “se construye a partir del mismo material que hay en el entorno inmediato, que serían unos 50 o 60 metros en el perímetro, lo cual permite no hacer manchas de carbono para transportar materiales, ya que la piedra que utilicé es del mismo lugar”.

 

El joven arquitecto mencionó que los beneficios que brinda la utilización de cal, es que es un material que funciona no solo como adhesivo, sino que es un repelente natural para evitar plagas.

 

Uno de los beneficios de esta construcción es que mantiene una temperatura de 25 grados todo el año, Peregrina utilizó sifones, por abajo instaló unos tubos de PVC para que el aire fresco entre el lugar, tiene mucha altura, y el aire fresco que entra por los tubos sale por un ojo de buey que tiene el domo arriba, entonces siempre está circulando.

 

“Parece como si tuviera un abanico pero desde abajo, los muros de piedra son de 65 centímetros de ancho y no hay forma de que la piedra de afuera trasmita carga calórica a la piedra de adentro, porque está hecha con tres capas de piedra, además la cal ayuda a disminuir la temperatura”.

 

Para la construcción no se requiere mano de obra especializada. El domo ya se había terminado de construir, sin embargo un problema con la calidad del ladrillo y las fuertes lluvias provocadas por el huracán Manuel, afectaron la obra y solo dejaron la primera parte, que es la construida con piedra. Luis Diego está esperando obtener dinero para financiar y terminar otra vez el domo.

 

La idea del arquitecto ahora es utilizar ladrillo que se produce muy cerca de la zona donde se construye, “para tener una mejor estructura con buen material además de apoyar al comercio local, porque es parte de la sustentabilidad, los tres ámbitos que busco son el ambiental, el económico y el social”.

vivienda 2

 

—¿Qué hay de la iluminación del lugar? 

—Tenemos irradiación. Esto quiere decir que con la entrada de sol baña el espacio por dentro y la iluminación más fuerte es por el ingreso de luz por arriba, mediante dos tragaluces. La idea es poner un sistema llamado luminux, que es un tragaluz con reflector mantenido.

 

“Colocamos cinco ventanas circulares, que además se adecuan perfectamente a la forma que trabaja el ojo, la idea es que cuando vemos una ventana cuadrada el ojo tiende a sentirse relegado, enmarcando las cosas, por eso la idea de las ventanas circulares”. 

—¿Dentro del casco urbano recomiendas estas construcciones? 

—Dentro de la ciudad probablemente no plantearía un proyecto así. Fue un proceso pragmático hacer el domo. Es una deformación de una casa maya, lo que yo hice en lugar de hacer dos semicírculos aquí, pues los junté pero aplique los mismos principios.

 

“Mi proyecto no genera una nueva propuesta para todo el mundo, porque está pensado específicamente para esa zona donde tengo un cerro por atrás, con un tipo específico de suelo. Si yo me vengo a Culiacán, por ejemplo, necesito plantear algo diferente. Tal vez casa desplantada unos sesenta o setenta centímetros del suelo, sin dañar el espacio natural con pilotes, trabajando con madera, tal vez, para escaparnos de la humedad, evitando dañar las estructuras y poder meter un aire fresco y sacarlo por ventilación cruzada, aquí sería diferente”.

 

Dijo que el chiste es “componer construcciones tomando en cuenta todas las condicionantes que tiene la zona, las problemáticas tanto sociales como ecológicas, para que responda perfectamente a ese espacio”.

 

La casa domo tendrá diez metros de ancho por seis metros de alto. Por la parte de abajo se instaló un biodigestor para aprovechar el metano producido por los desechos.

 

“La recolección de residuos va hacía el biodigestor que reaprovecha el metano que se produce, pues los sistemas sanitarios que están propuestos son cíclicos. Quiere decir que del lavado el agua se va al escusado, y del escusado al biodigestor, y en su defecto regadera, escusado, biodigestor”, explicó Luis Diego Peregrina.

 

Explicó que el biodigestor “es una especie de cisterna donde se mandan todos los residuos, ahí se descomponen por procesos aerobióticos o macrobióticos, y producen gas metano que se puede utilizar en la misma casa”.  

—¿Tienes otros proyectos? 

—Cuando empecé a construir el domo, mis clientes me pidieron si yo les podía hacer un horno, y pensé ‘no sé hacer un horno, pero estudio arquitectura así que, qué tanto me puede costar diseñarlo’. Le hablé a un amigo de ahí, de la misma carrera, y nos pusimos a construir lo que ya sabíamos y nos aventamos el horno.

 

“Propusimos como en experimento los recubrimientos, que utilizamos cal y ceniza, el pegado lo hicimos con una arcilla especial que teníamos. El horno es mini arquitectura, a comparación del domo que estaba haciendo era una mini casita: mientras el horno mide 1.50 metros de ancho por un metro de alto, en el domo tenía diez metros de ancho por seis de alto.

“Mis clientes ya tenían un horno y me pidieron otro que funcionara mejor, que calentara más rápido. Reciclamos mucho vidrio que agregamos a la base, agregamos sal y arena que hace que se incremente el calor y lo demás es ladrillo, por dentro no hay boquillas entonces no hay perdida calórica, el sellado es con tierra y ceniza”.
Dijo que en Sinaloa son muy comunes los hornos para hacer pan, pero el que hizo funciona diferente, como un horno de convección: se hornea por trasferencias de calor, empieza afectar el alimento desde la parte de arriba, provocando una horneada pareja.

 

“Hacemos sustentabilidad muy moderna, pero muy aplicada a las tres líneas, cabe recalcar un poquito, porque el mayor problema al que te enfrentas como profesionista es que cuando quieres hablar de sustentabilidad, la gente luego se va a pensar en ramitas, tierrita y botellas”.

 

Esos procesos, advirtió, no son de sustentabilidad, sino “son elementos de carácter social, que hablan de reintegrar a una comunidad y que se integren. Hacer un edificio con material reciclado no es sustentabilidad, el concepto va más allá de eso”.

ARTICULO-DE-FONDO-31

 

 

Culiacán, lugar 30

 

Banobras, Infonavit, Banamex, junto con el Centro Mario Molina para Estudios Estratégicos sobre Energía y Medio Ambiente, y el Instituto Mexicano para la Competitividad, realizaron una investigación titulada Índice de Ciudades Competitivas y Sustentables 2014.

 

El estudio es una propuesta para evaluar la competitividad y la sustentabilidad en las ciudades mexicanas, el primero en el país en vincular ambos conceptos, y promover iniciativas, soluciones y proyectos innovadores que impulsen la sustentabilidad y que mejoren la calidad de vida de los habitantes.

 

Según el documento, en México desde finales de 1970 se presentaron nuevas tendencias de urbanización, “en las que las ciudades de tamaño intermedio crecieron más rápido que las grandes”.

 

Ello condujo, agrega el documento, “no sólo a la concentración de población en dichas ciudades, sino a un aumento en la demanda de empleo, suelo, vivienda y servicios urbanos con su respectivo impacto en la sustentabilidad local-global debido a los altos niveles de consumo, producción y generación de desechos”.

 

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una ciudad sustentable “puede ser concebida como la integración de cuatro pilares: desarrollo social, desarrollo económico, gestión ambiental y gobernanza urbana. Aun así, la manera como una ciudad es capaz de desarrollar sustentabilidad se refleja en su capacidad de adaptación, en el contexto de su historia particular, en prioridades políticas y las metas definidas de esos cuatro pilares”.

 

En el Índice de Ciudades Competitivas y Sustentables 2014, se consideraron 78 ciudades en 379 municipios, a partir de los datos se realizó la clasificación de ciudades considerando su población. Los Mochis, cabecera municipal de Ahome, obtuvo el lugar 24, Mazatlán el 27, mientras que Culiacán quedo en el 30.

 

Se evaluaron catorce categorías, nueve de competitividad y cinco de sustentabilidad.

 

Entre los subíndices de evaluación están:

 

Sistema de derecho confiable y objetivo, que evalúa el entorno de seguridad pública y la seguridad jurídica.

 

Sociedad incluyente preparada y sana, que mide la calidad de vida de los habitantes relacionado con el acceso a los servicios básicos, educación, salud y equidad de oportunidades.

 

Gobiernos eficientes y eficaces, que evalúa la forma en que los gobiernos locales son capaces de influir positivamente en la competitividad de sus ciudades mediante políticas públicas orientadas a fomentar el desarrollo económico local.

 

Otros aspectos que se evaluaron fueron el uso del agua, la calidad del aire, la disponibilidad de áreas verdes, el manejo de residuos sólidos urbanos y el uso de energía. 

De acuerdo con el ejercicio, las ciudades más competitivas y sustentables en México son:

 

Categoría A.

Ciudades con una población con más de 1 millón de habitantes

Categoría B.

Ciudades con una población de 500 mil a 1 millón de habitantes

Categoría C.

Ciudades con una población de 100 mil a 500 mil habitantes

Guadalajara Aguascalientes Ciudad del Carmen
Monterrey Cancún Colima-Villa de Álvarez
Puebla-Tlaxcala Chihuahua La Paz
 Luis Potosí-Soledad Mexicali Los Cabos
Valle de México Saltillo Puerto Vallarta

 

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 972
12 de SEPTIEMBRE del 2021
GALERÍA
Desfile Cívico Militar por los 211 años de la Independencia de México
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.