junio 18, 2021 11:26 PM

Flacos Compromisos por Sinaloa

Compromisos por Sinaloa. Cargada oportunista.
Compromisos por Sinaloa. Cargada oportunista.

Se había previsto que las reformas pretendidas en el marco de los Compromisos por Sinaloa no serían más que un remedo de los cambios inspirados en el marco del agotado ya, Pacto por México. Y que, en el fondo, solo pretendían posicionar personajes y partidos de frente a la adelantada sucesión gubernamental. Aquellos, por el fondo pretendido, han sido discutibles y, para bien o para mal, serán trascendentales para el país. Ahí está la reforma energética, de la cual todavía no se ha dicho la última palabra. Y tan escabrosa es la ruta para aprobarla, que nuestros legisladores prefirieron discutirla cuando en Brasil se esté disputando el mundial de futbol, es decir, cuando la atención de los mexicanos esté puesta enajenadamente en un balón.
En Sinaloa todos los partidos acudieron al llamado de Gerardo López Vargas, el secretario General de Gobierno. Y todos mansos, dóciles, acríticos y hasta serviles, lo cual se expresa en el pajoso contenido de los tres paquetes o propuestas que se han hecho llegar al poder legislativo.
Empezaron con una reforma a la ley de Acceso a la Información Pública para vender más baratas las copias fotostáticas que se expiden en las dependencias a la hora de ofrecer información, avanzaron con una reforma constitucional —la más relevante hasta ahora—para hacer de la procuraduría de justicia un ente disque autónomo y siguieron, en el tercer paquete, con reformas a leyes secundarias, sobre pensiones, defensores de oficio, peritos y protección de datos personales, que pueden hacerse en el marco de las obligaciones cotidianas de los legisladores. No se ocupaba, para ello, la parafernalia propagandística de los Compromisos por Sinaloa.
Hay reformas de gran calado que se están evadiendo, como la redistritación electoral, cuando son solamente dos estados de la República, Tabasco y Sinaloa, los que definen sus distritos electorales en función de criterios geográficos, no poblacionales. Y es aquí donde se dimensiona la abyección con que los partidos se han estado comportando en esta pantomima, pues históricamente quienes se han opuesto a una nueva configuración distrital han sido los priistas. Impulsada por el PAN y seguida por el PRD —por lo menos en el discurso—, la redistritación se ha planteado cada vez que se discute en Sinaloa una reforma política, desde hace dos décadas.
“Tiene que llegar”, dice Vargas Landeros. Pero no asume el compromiso, ni siquiera “por Sinaloa”, de sacarla antes de que se lleven a cabo las elecciones de 2016. En una lógica transformadora, con un “Gobierno del cambio”, con el PAN y el PRD de aliados, sería lo más normal que se planteara, pero está ocurriendo lo contrario. Y salvo por los desplantes verbales —que duran en lo que se seca una saliva en el piso— del dirigente estatal del PAN, Edgardo Burgos, no hay una sola voz que diga que la redistritación debe concretarse ya.
Los municipios pequeños, aquellos que perderían al diputado de su terruño no quedarían más desamparados si ahora un diputado representa a varios de ellos. Y no están mejor representados ahora, eso es fácilmente demostrable, solo porque tienen cada uno su propio diputado. Qué han hecho, por ejemplo, los diputados de Sinaloa de Leyva de las últimas cinco legislaturas para detener el saqueo de las arcas municipales en manos de alcaldes corruptos hasta la ignominia, del PRI, del PAN, del PRD… de coalición. Y lo mismo puede decirse de El Fuerte, una comunidad a la que parece le calló el chahuixtle, abrumada por una plaga de alcaldes corruptos que se han enriquecido al amparo de los recursos públicos. De qué le ha servido al municipio de Angostura tener su propio diputado si los últimos dos alcaldes han hecho de la administración una carpa de payasos y vivales. Qué hicieron los diputados de Salvador Alvarado y Mocorito para evitar que los grupos delincuenciales se apoderaran de sus comunidades y delinquieran a su antojo, manipulando alcaldes y jefes policiacos.
El criterio geográfico para definir distritos electorales es anacrónico, obsoleto, y no corresponde a la nueva configuración democrática del país, ni constitucional, eso está demostrado. Para modificarlo, hace falta que nuestros políticos sean menos cínicos.
Bola y cadena
EN EL FONDO DE ESTA caricatura del Pacto por México está la sucesión gubernamental. Así que Malova no se puede quejar de que sus colaboradores le estén moviendo el tapete. Gerardo es uno de ellos, y lo está haciendo con recursos públicos desde una posición privilegiada. Pero es de su grupo compacto. Y por eso no pasará lo mismo que con Eduardo Ortiz en 2012, o con Roberto Cruz hace unos meses. Las varas son distintas.
Sentido contrario
OTRO QUE SE MUEVE en el mismo sentido es el diputado federal Heriberto Galindo, que esta semana pone en marcha la recién creada Fundación para mover y transformar Sinaloa. Sería bueno saber qué opina respecto a si nuestra entidad podría moverse sin el dinero del narcotráfico. Y de qué forma. Como buen sinaloense, debe conocer del tema.
Humo negro
DESPUÉS DEL CRIMEN DE Sandra Luz Hernández, el procurador de justicia debiera renunciar y no porque con ello mejoraría lo que se hace en esa dependencia, sino hasta por vergüenza. Su presencia allí es incoherente con el concepto más elemental de la justicia. Y su actuación raya en lo criminal. Al cierre de esta edición nos enteramos del asesinato de Ramón Corrales Vega, líder de los comuneros del Cajón de Cancio, Choix, que reclaman una mina que les fue arrebatada. ¿Qué va a decir ahora Marco Antonio Higuera? ¿Cómo va a justificar este crimen?
 

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