El director Eduardo Esparza estrena Con un pie en la gloria, un documental que acompaña al primer equipo mexicano de futbolistas amputados
Durante 13 años, Eduardo Esparza siguió con su cámara la vida del primer equipo mexicano de futbolistas amputados. Los acompañó en entrenamientos, viajes, derrotas, conflictos personales y sueños que parecían inalcanzables.
El resultado de ese largo proceso es: Con un pie en la gloria, una película de una hora con 48 minutos que, no sólo retrata el nacimiento de una disciplina deportiva en México, sino que pone en el centro a personas que han aprendido a enfrentar la discapacidad en un país donde, afirma el director, el tema sigue siendo invisible.
El origen de esta producción, se remonta a 2012. Mientras amigos periodistas realizaban un reportaje sobre el equipo, acudió como invitado. Aquella primera convivencia, en Mazatlán, bastó para descubrir una historia que, con el paso de los años, terminaría convirtiéndose en su primer largometraje documental.
“Llegué ahí por invitación del fotógrafo Luis Brito, entonces los del equipo pensaban que era reportero. Cuando les decía que era una película y que ellos serían los protagonistas, era algo muy difícil de creer. Pero desde ese primer encuentro supe que ahí había una historia que valía la pena contar”, recordó Esparza.
Lo que en un principio parecía un proyecto documental de corto alcance fue creciendo junto con la vida de sus protagonistas. Los acompañó en competencias, concentraciones y procesos personales, mientras el propio documental encontraba su forma narrativa.
El camino, sin embargo, estuvo lejos de ser sencillo. Entre 2015 y 2017 la producción quedó en pausa mientras el director buscaba la manera de continuar.
“Hubo un descanso. No sabía qué estaba pasando con la película ni cómo iba a terminar. Después la retomé y fue cuando empecé a buscar fondos para poder concluirla”, dijo.
Con un pie en la gloria
Durante esos 13 años ocurrieron cambios inevitables. Algunos jugadores dejaron el equipo, otros tomaron distintos rumbos y seis participantes fallecieron antes de verla terminada.
“Llegó un momento en que algunos decían: ‘ya tiene mucho grabando y no vemos nada’. Incluso podían pensar que era un farsante. Pero yo sabía que tenía que terminarla porque ya era un documento histórico.”
La película sigue principalmente las historias de Berc Zorian, conocido como “El Zorro”, entrenador de origen armenio que encabezó la creación del primer equipo mexicano de futbolistas amputados; Alejandro Solórzano, “El Arista”, originario de Concordia; y Martín Díaz, “Chutama”, de Mazatlán.
A ellos se suman otros integrantes del equipo los Zorros de Sinaloa, la esposa del entrenador y el portero Don Veneer, quienes dan forma a una historia colectiva.
Aunque el futbol es el punto de partida, Esparza aseguró que nunca quiso hacer una película exclusivamente deportiva.
“Yo no soy futbolero. Lo que me interesó fue ver cómo viven estas personas en una sociedad donde todavía hace falta mucha atención hacia la discapacidad. Eso fue lo que realmente me atrapó.”
La película, mencionó que se desarrolla como una crónica cinematográfica que sigue una cronología. El recorrido lleva al espectador por escenarios de Concordia, Mazatlán, Culiacán, Guadalajara, Monterrey y Estados Unidos.
“Su lenguaje visual combina el cine directo, con la cámara acompañando permanentemente a los personajes, con secuencias deportivas, fotografías, material de archivo y animaciones elaboradas mediante la técnica de rotoscopía”, explicó.
“Hay futbol, pero también mucha intimidad. La cámara está encima de ellos. Hay conflictos, archivo, fotografías, animación… es una mezcla de elementos que ayudan a construir la narrativa”.
Hacer cine desde Mazatlán
El cineasta que ya había abordado en documental este tema, detalló que, con este proyecto, le interesa dar a conocer la discapacidad.
“Para empezar, se trata de una hazaña muy cabrona de los jugadores, vivir en la sociedad con amputaciones cuando no hay una atención a estas causas, visibilizar la discapacidad, eso me llamó la atención”, mencionó”.
En la producción participaron Marta Rivera en el desarrollo de la animación y el diseño visual; Eduardo Dueñas en la música original; David Aguilar con una canción, y Mike Molina en el diseño sonoro realizado en la Ciudad de México.
El largometraje recibió el estímulo EFICINE 189 en 2022 y contó además con el respaldo de empresas sinaloenses como Grupo Alerta y Gaspasa, consolidándose como una producción realizada prácticamente en su totalidad por talento local.
“Nunca me propuse hacer una película para decirle a la gente que saliera a jugar futbol. Quería contar una historia con tragedias, traiciones, conflictos y esperanza. Mostrar personas espectaculares haciendo cosas extraordinarias con un solo pie”, detalló.
“El equipo nunca había ganado un campeonato. Siempre estaban a punto de lograrlo. Igual pasó cuando participaron en el Mundial de 2014, que se quedaron cerca de avanzar. Todos tienen un pie y siempre buscan la gloria. De ahí nace el nombre”.
Tras 13 años de trabajo, Con un pie en la gloria inició su recorrido internacional con selecciones oficiales en el Verano Vienés Latin America Photo & Film Fest, en Austria, donde Eduardo Esparza obtuvo el reconocimiento como Mejor Director; el Lift-Off Global Network Filmmaker Sessions, en Reino Unido, y el Festival Mundial de Cine de Fútbol y Deportes Tercer Tiempo, en Colombia.
Mientras espera concretar su estreno en México, el director confió en que la película también contribuya a transformar la percepción sobre Sinaloa.
“Siempre parece que cuando se habla de Sinaloa todo tiene que ver con violencia o narcotráfico. Este documental demuestra que también existen otras historias, historias profundamente humanas que merecen ser contadas”.
Artículo publicado el 20 de julio de 2026 en la edición número 26 del suplemento cultural Barco de Papel de Ríodoce.



