Martha Reyes, dueña de la empresa y presidenta de la Coparmex, señala que el tráiler sí salió con costales de alimento para ganado, pero que en algún punto del camino alguien subió la droga
Un tráiler Freightliner salió de la empresa sinaloense Forrajes El Barrio. El personal acomodó en fila la caja con costales blancos de alimento para ganado, impresos con el logo de la compañía. El semirremolque salió el martes 21 de julio y esa misma tarde fue detenido por agentes de seguridad al localizar en su interior más de 3 toneladas de metanfetamina. Martha Reyes Zazueta, y directora de la empresa familiar señalada y presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Sinaloa, deslindó responsabilidades tras el aseguramiento.
“Ellos tuvieron que haberse detenido en algún lugar porque pues el cargamento de aquí iba al tope y para meter esos sacos que traían, no sé cuántos sacos eran, pues simple y sencillamente tenían que haber bajado algunos sacos (…) el estibado que tenía el tráiler, pues no correspondía al estibado que nosotros hacemos aquí”, dijo.
Los agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Fiscalía General de la República (FGR) efectuaron la detención sobre la carretera federal Sonoyta-Puerto Peñasco, en Sonora, a la altura del kilómetro 91, tras detectar que el tractocamión circulaba a exceso de velocidad e invadía los carriles vecinos. Este no llevaba en su caja ningún logotipo, pues era externo a la empresa Forrajes El Barrio. Según la documentación de traslado, la unidad tenía como destino Tijuana, Baja California.
“Con el propósito de descartar alguna conducta ilícita, los agentes realizaron una inspección al vehículo, donde localizaron 60 costales que contenían recipientes de plástico con metanfetamina, ocultos entre bultos de alimento para ganado, con un peso aproximado de 3,025 kilos de droga”, dicta el comunicado oficial.
Reyes Zazueta explicó que el cliente habla por teléfono para realizar la orden y es él mismo quien contrata un flete para recoger el alimento en la planta. Una vez que la unidad llega, el personal revisa el interior de la caja, ya que no puede ingresar si tiene algún cargamento previo. El cliente que ordenó el cargamento posteriormente asegurado no era nuevo, detalló: “Siempre ha venido con nosotros, por eso está igual de sorprendido él. Porque siempre hemos trabajado con la dinámica bien y todo”.
Una vez verificado el peso de la caja, se inicia el llenado con el alimento que el cliente pagó. Tras completarse la carga, se le solicita al chofer su documentación para verificar que sea efectivamente el fletero contratado por el comprador. Se realiza la entrega del producto en tiempo y forma, y se le proporcionan al chofer los documentos necesarios para circular por carretera y respaldar la procedencia legal del alimento ante las autoridades.
En las imágenes compartidas por la FGR se observa a elementos de la SSPC abriendo los 60 costales blancos. En su interior, las cajas plásticas con metanfetaminas están organizadas en filas compactas y envueltas en cinta canela. Los sacos no llevan impreso ningún logotipo de Forrajes El Barrio ni de ninguna otra compañía. Reyes Zazueta explicó que los sacos de su empresa están debidamente sellados, presentan logotipos en ambas caras y cuentan con códigos QR para su identificación, detalles que se observan en las imágenes del aseguramiento. Además, añadió, el hombre de 49 años detenido no formaba parte de su equipo de trabajo.
“Hubo medios que dijeron que eran mis camiones y mis empleados, claro que no. Ni el vehículo es de nosotros, entonces esa es la parte. Nuestros carros siempre van a estar debidamente identificados arriba, abajo, costado, en todo. Entonces este no, si ustedes se fijan en la foto, también era un camión en blanco sin logo ni nada”, argumentó.
Reyes Zazueta infirió que el fletero tuvo que detener la carga en algún lugar para sacar el alimento e ingresar los costales con metanfetamina, pues el remolque cargado por Forrajes El Barrio iba lleno. En las fotografías, indicó, el estibado era ajeno al que ellos realizan. Ante esto, declaró que la responsabilidad de la planta termina en la puerta: una vez que se entrega el producto en tiempo y forma con la documentación legal necesaria para circular, lo que ocurra en el trayecto es ajeno a ellos.
Aclaró que la FGR no ha tenido acercamientos con su empresa: “Porque pues es que no hay ningún delito que seguir aquí porque ellos me imagino que sus propias investigaciones se están dando cuenta y entienden la dinámica de una planta”, dijo.
Tras esto y la mediatización del caso, Reyes Zazueta acusó que se trata de amarillismo para manchar su imagen. Señaló que desde su llegada a Coparmex en 2024 —coincidiendo con el deterioro de la seguridad en Sinaloa tras la fractura del Cártel de Sinaloa— se ha posicionado de forma crítica y manifestado su inconformidad con las estrategias de seguridad implementadas por el estado.
“Estamos tranquilos nosotros (…) lo único que hicieron fue querer manchar mi nombre (…) Nos quieren golpetear a las personas que estamos sosteniendo como parte de la economía. Sí, tenemos 150 personas, 150 familias que el gobierno debería de estar viendo cómo sostenerlas, cómo darles las condiciones y esas las hacemos nosotros (…) los sinaloenses requerimos, paz, estabilidad económica, oportunidades y pues vivir, porque ahorita es un privilegio vivir, trabajar y tener la paz”, culminó.
Artículo publicado el 27 de julio de 2026 en la edición 1226 del semanario Ríodoce.







