En medio del flujo de turistas que este martes recorren la zona turística del puerto, decenas de productores de camarón de distintas entidades del país convirtieron la avenida Camarón Sábalo en el punto de arranque de la protesta.
La exigencia es que no entre el camarón extranjero a México.
La movilización empezó frente al edificio donde funcionó el hotel Camino Real.
Los manifestantes, acuacultores, cooperativistas, armadores y pescadores ribereños, partieron por la zona turística portando pancartas y lanzando consignas, hasta llegar a las oficinas de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), donde exigieron la presencia del comisionado federal y una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con el rayazo del sol, entre vehículos con turistas que no se limitaron a observar, sino que tomaron fotos y videos, los manifestantes llegaron a la Conapesca con candados en mano.
La advertencia era que si no había respuesta, cerrarían el edificio, y lo cumplieron. La acuicultura en México está colapsada Laura Magaña, con tres décadas en el sector, productora del norte de Sinaloa, señaló que el camarón de cultivo se vende hoy entre 35 y 38 pesos el kilo, dependiendo del gramaje, cuando el costo de producción ronda los 76 pesos en promedio. Más de 30 pesos por kilo en rojo, cada cosecha, expuso.
“Los compradores de camarón se burlan de nosotros ofreciéndonos 35 pesos por un camarón de 10 gramos, 38 pesos por un camarón de 15 gramos, cuando a nosotros nos cuesta 76 pesos promedio”, dijo. “Mensualmente pagamos cuotas del Seguro Social, semanalmente pagamos nuestras nóminas, no podemos comprar alimento”, mencionó.
La productora dijo que los bancos ya le cerraron la puerta: “Están negando los créditos a la mayoría de las acuícolas porque somos un gran factor de riesgo, porque el camarón que producimos ya viene con el estigma de costar 35 pesos menos que el costo de producción”. Magaña señaló que la crisis no es nueva, y que tiene su origen con la llegada de Raúl Elenes a la Conapesca con el gobierno de López Obrador.
“Terminaron con absolutamente todos los apoyos a la acuacultura”, criticó . Aclaró que el sector tampoco los está pidiendo ahora: “En tres ocasiones yo he hablado con la presidenta de la República, no les pedimos apoyo, les dijimos desde campaña: ‘Señora, no queremos apoyo, queremos el mercado nacional para nosotros'”.
Lo que obtuvieron, dijo, fue lo contrario. Señaló que hay una coordinación entre la Semarnat, aduanas y Economía, pero no para apoyar al sector.
“Todos ellos parecen tener la consigna de destruir el camarón de cultivo en México; a este gobierno no le cae bien la gente que trabaja”, acusó. México produce 250 mil toneladas de camarón de cultivo, planteó, más la captura de altamar, volumen suficiente para abastecer el mercado interno.
Plantada en la entrada principal del edificio de la Conapesca, Laura Magaña demandó el cierre de fronteras. “Queremos que se cierren las fronteras al camarón extranjero, de cualquier lugar del mundo; aquí somos autosuficientes”.
Cuestionó también el paradero de un cargamento decomisado recientemente.
“¿En dónde está el camarón que confiscaron hace unas semanas? Lo queremos ver para quemarlo aquí enfrente, que se destruya de la misma manera que se destruyen las drogas”, exigió. La productora señaló que detrás del esquema de importaciones ilegales operan apenas siete importadores.
“Solamente hay siete importadores que nos pusieron de rodillas; reparten el dinero a diestra y siniestra”, acusó.

Exigió directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum una solución .
“Ella dijo que si no hiciera el bien, que el pueblo se lo demande; aquí estamos amparados en la Constitución, demandando que nos resuelvan esto”, sostuvo. La ruta del contrabando: Ecuador vía Centroamérica Raúl Barretas, presidente de la Secretaría de Producto Camarón de Cultivo de Sinaloa, explicó el mecanismo que el sector denuncia como la principal vía de ingreso ilegal.
El camarón ecuatoriano que entra a México, aprovechando el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, sin siquiera ser reenvasado. “Son tan cínicos que pasa con caja de Ecuador todavía”, dijo.
La solución. Consideró que es revisar los tratados, no se firman en piedra, y llegar a cero importaciones de cualquier tipo: fresco, congelado o procesado”. Cooperativistas y armadores también exigen respuestas Álvaro Franco, presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas Pesqueras, que agrupa a alrededor de 200 mil pescadores en el país, encabezó la movilización junto con Jesús Omar Osuna, líder de la Unión de Armadores del Pacífico, y Jesús Lizarga, representante de los armadores de pesca de alta mar y ribereña.
Franco dijo que el problema lleva años agravándose y tiene solución si hay voluntad política, porque no requiere presupuesto.
“Hay cosas que el gobierno puede resolver con voluntad, como esto”, dijo. Convocó a una reunión cerrada con la presidenta Sheinbaum para que escuche de voz propia la dimensión del daño.
Cuestionado respecto a qué sucedería si no tienen una respuesta positiva, el líder pesquero respondió que “no podemos cansarnos, de nosotros depende mucha gente.” Osuna, por su parte, dijo que hace cinco o seis años era el sector de altamar el que agonizaba, y que hoy la crisis alcanzó también a la acuacultura.
La flota pesquera de alta mar redujo sus operaciones más del 50 por ciento en los últimos seis años, lo que derrumbó las exportaciones, lamentó.
El camarón que aún se produce se queda en el mercado interno, dijo, donde compite sin piso parejo frente a producto que entra a precios que ningún productor mexicano puede igualar. “Ya no podemos decir importaciones, porque no hay un tratado que lo ampare; prácticamente viene siendo contrabando”, dijo.
Y es que el daño se extiende más allá de los pescadores, agregó, las plantas congeladoras de Sinaloa, Sonora y Nayarit también resienten la caída, con empleos perdidos en cada temporada de veda. “Ya son casi ocho años que hemos perdido completa atención al sector primario, solo piensan en el beneficio de los intermediarios”, señaló.
La movilización de los pescadores y productores de camarón ocurrió en uno de los días de actividad turística alta en Mazatlán. La imagen de los manifestantes avanzando con pancartas por la zona hotelera, frente a restaurantes y visitantes nacionales y extranjeros que llegaron por distintas vías al puerto, incluyendo los cruceristas del Navigator of the Seas, también atrajo la atención.
Al final la puerta principal de la Conapesca fue cerrada con cadena y candado donde permanecieron plantados algunos productores, parte de los trabajadores lograron salir mientras que otros permanecieron dentro.
Bernardino Muñoz Reséndiz, director de Planeación y Desarrollo de Conapesca, atendió a los manifestantes e informó que Rigoberto Salgado, comisionado nacional de pesca, no se encontraba en las oficinas, pero aseguró que la paraestatal ha acompañado las gestiones del sector.
Muñoz Reséndiz dijo que varias de las demandas que estaban siendo planteadas corresponden a otras instancias federales.
“Este tema se ha llevado ya a la presidencia de la República, se tiene una mesa de trabajo donde están todas las secretarías de Estado que tienen que ver con esto, hay avances, ustedes han acompañado a los funcionarios llevando sus demandas y se está trabajando con ello”, expuso.
Pidió a los manifestantes tener un diálogo con soluciones prácticas. Conminó a los líderes a integrar una comitiva representativa para ingresar a la sala de juntas y dialogar.
Propuso sostener una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum el próximo 15 de junio en la Ciudad de México, pero los manifestantes rechazaron la propuesta al considerar que era demasiado tiempo y que la situación requiere acciones inmediatas.
#Productorescamaroneros se manifiestan en #Mazatlán, exigen cierre de fronteras al camarón extranjero.
En medio del flujo de turistas que este martes recorren la zona turística del puerto, decenas de productores de camarón de distintas entidades del país convirtieron la avenida… pic.twitter.com/oQswlf4K19— Ríodoce (@Riodoce_mx) June 2, 2026






