El zar de la frontera de Estados Unidos, Tom Homan, afirmó que los migrantes fallecidos recientemente durante operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) “seguirían vivos” si hubieran obedecido las instrucciones de los agentes, según El Universal.
Las declaraciones se dieron tras las investigaciones por la muerte de dos hombres, el mexicano Lorenzo Salgado Aráujo y el colombiano Joan Durán, quienes fallecieron por disparos de agentes migratorios durante controles de tráfico en Texas y Maine. Homan sostuvo que las personas deben acatar las órdenes de las autoridades durante una intervención.
El funcionario también respaldó el uso obligatorio de cámaras corporales por parte de agentes de ICE, al señalar que ayudarían a transparentar los operativos y respaldarían a los oficiales ante posibles acusaciones.
Las muertes han generado críticas de sectores demócratas y organizaciones que exigen mayor supervisión sobre las acciones de las autoridades migratorias.







