El lawfare es el Golpe de Estado en nombre de la ley. Es la guerra judicial.
El lawfare (o guerra judicial) remite al ámbito jurídico, pero tiene su origen que da pista, sobre su naturaleza al ámbito militar. Se suele considerar al general estadounidense, Charles Dunlap, como el creador del concepto. En 2001 publicó un artículo en el que acuñó el vocablo lawfare como el uso de la ley para lograr objetivos políticos y militares.
Ya no son necesarios los Golpes de Estado con militares, como el de Chile de 1973 con Augusto Pinochet al frente. Son costosos y poco eficaces a largo plazo. Dan mala impresión y son reprobados por las diferentes comisiones de derechos humanos que existen.
Se señala como corrupto al líder político que se pretende convertir en objeto de Lawfare, se empieza una campaña desde la derecha contra la presidenta, y se empieza a llamarla narco presidenta. Si en décadas pasadas a la izquierda se le estigmatizaba con el calificativo de comunista, ahora se les estigmatiza llamándolo narco.
EU, como país hegemónico mundial, es decir, como potencia todavía dominante en el sistema internacional de pos Guerra Fría, considera que debe ejercer algún tipo de tutelaje a lo que sucede en otras partes del mundo. De este modo, la clase dominante estadounidense proyecta su influencia y trata de que el resto de los países, a través de sus respectivas clases dominantes, asuma su agenda política como propia.
Para desplegar esa política de influencia e injerencia, EU cuenta con instituciones propias que llevan a cabo su política exterior, tanto de manera pública como de modo no visible. Todo ello financiado con presupuesto público aprobado por el Congreso de EU bajo el rubro de <<ayuda externa>>.
Uno de los motivos principales por los que se han podido dar los casos de lawfare contra distintos líderes de izquierda es la injerencia de EU en los sistemas judiciales de los países de América Latina y el Caribe. A través de programas de cooperación de larga data, así como de intercambios formativos y cursos específicos para jueces y fiscales latinoamericanos.
EU ha ido penetrando con sus principios, valores e interés. Además, EU también ha firmado con varios países del área acuerdos llamados de cooperación eficaz, en los que ha introducido prácticas, como la delación premiada, que han sido útiles para armar la estrategia de lawfare mediante la figura de los arrepentidos que se convierten en fuente de acusación, vulnerando la presunción de inocencia, a cambio de exenciones de penas y otras promesas.
EU sigue considerando al resto de países del mundo como un conjunto de estados que deben someterse a sus principios e, incluso, a su propia legislación. El sistema internacional tiene que responder a sus intereses; en caso contrario, la amenaza, la sanción, la guerra o la invasión están presente.
EU rechaza la justicia universal cuando va en contra de sus intereses, pero trata de someter al resto de países a una suerte de justicia universal unilateral.
Por tanto, es muy importante entender que la jurisdicción de EU se amplía unilateralmente a todo el planeta, también en el caso de la supuesta lucha contra la corrupción, que es uno de los pilares justificativos del lawfare.
Artículo publicado el 17 de mayo de 2026 en la edición 1216 del semanario Ríodoce.






