La iniciativa funcionó durante la administración municipal de Sergio Torres, pero sólo operó por un año
Tirada en el patio del Ayuntamiento de Culiacán, junto a un contenedor de basura, permanece una columna roja con un botón de auxilio en el centro.
El aparato es uno de los botones de emergencia instalados durante la administración del exalcalde Sergio Torres Félix con la intención de que ciudadanos pudieran denunciar de manera rápida cualquier ilícito en el primer cuadro de la ciudad.
El dispositivo estaba colocado en una esquina del Palacio Municipal, pero fue derrumbado la noche del 5 de diciembre de 2025, cuando un conductor de un camión de paquetería fue atacado a balazos en la avenida Álvaro Obregón. Tras perder el control de la unidad, el vehículo terminó impactándose contra una fuente del edificio municipal y, antes, contra el aparato de emergencia.
Para entonces, el botón llevaba años sin funcionar. En realidad, los dispositivos dejaron de operar poco tiempo después de su instalación y terminaron convertidos en simples estructuras donde se pegaban panfletos o fichas de búsqueda de personas desaparecidas.
Además del instalado en el Ayuntamiento, también se colocaron botones en la plazuela Rosales, en la Catedral, en el mercado Garmendia; el primero de estos aparatos fue inaugurado en marzo del 2014 en el puente bimodal del malecón, a escasos metros del sitio donde años después el propio Torres Félix sería atacado a balazos.
Fueron instalados durante la administración de Héctor Raúl Benítez Verdugo, entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, quien fue asesinado a balazos en 2016, días después de haber sido removido del cargo. En su momento, el funcionario defendía el funcionamiento del sistema, aunque también señalaba que era víctima de reportes falsos.
De acuerdo con un elemento de la Policía Municipal con 24 años de servicio, de quien se reserva su nombre, el proyecto solo funcionó cerca de un año. Los aparatos quedaban fuera de servicio porque los vándalos abrían las estructuras y robaban el cableado. “Ese era el problema de los botones”, explicó.
Pese a ello, el policía aseguró que durante el tiempo que operaron sí fueron utilizados por la ciudadanía. Al presionar el botón, la llamada se enlazaba directamente con una operadora que enviaba el reporte a los elementos policiacos que patrullaban el centro, los hoy denominados Grupo Águila, integrado por agentes que recorren las calles en bicicleta.
Según relató, quienes más utilizaban los botones eran mujeres que denunciaban acoso o personas que reportaban robos.
Recordó que antes de la actual ola de violencia era común el robo de carteras en el parque Las Riberas, aunque ese delito ha disminuido. El acoso a mujeres, comentó, se ha mantenido.
“Se incrementaron otros, el homicidio o el robo de carro, pero el robo de carteras o de teléfonos sí bajó mucho”, comentó.
Aun así, considera que los botones de emergencia pueden ser útiles para atender delitos menores que afectan a quienes transitan a pie por el centro.
Nuevo proyecto
Más de diez años después de su instalación original, el proyecto vuelve a estar sobre la mesa. El alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil anunció en diciembre pasado que el Ayuntamiento planea invertir en tecnología de seguridad en zonas estratégicas. Uno de los primeros objetivos sería el centro de la ciudad, con la instalación de un sistema de videovigilancia y nuevos botones de auxilio.
Este marzo, el primer edil aseguró que los dispositivos comenzarían a instalarse este mismo mes, aunque no precisó cuántos serían colocados, ni de cuánto es el costo de inversión.
Explicó simplemente que se trataría de una especie de interfón conectado al centro de monitoreo, mientras que las esquinas del primer cuadro estarán cubiertas por cámaras de videovigilancia en los cuatro puntos cardinales.
El objetivo, dijo, es mejorar la prevención, atención y la capacidad de reacción ante emergencias con un denominando “ecosistema de vigilancia”.
Mencionó que era un proyecto fortalecido por la estrategia de la Secretaría de la Defensa Nacional en el marco de proyectos de seguridad.
“Por un lado tener monitoreo, pero también si ocurre algo, que cualquier persona pueda hacer el llamado de auxilio y nosotros tener la capacidad operativa de reacción, pues prácticamente en el momento, pero también en ese ecosistema de videovigilancia tener identificado”, explicó.
El pasado 10 de marzo, durante la conferencia mañanera, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció que se fortalecerían los C5 de Mazatlán y Culiacán con recursos federales. El funcionario informó que se llevaría una evaluación de dichos centros la semana pasada.
Otros botones
El viernes 13 de marzo se registró un intento de asalto a una joyería ubicada en el cruce de las calles José María Morelos y Miguel Hidalgo, en pleno Centro de Culiacán. De acuerdo con testimonios, un hombre ingresó al establecimiento con la intención de cometer el robo; sin embargo, empleados del negocio lograron reportar la situación, lo que provocó que el presunto asaltante huyera.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Culiacán, a través de su presidenta Guadalupe Zavala Yamaguchi, propuso la compra de botones de pánico para comerciantes, con el fin de que pudieran denunciar inmediatamente cualquier delito en sus negocios.
La iniciativa fue planteada en 2025 en mesas de trabajo con autoridades. Sin embargo, a inicios de marzo Zavala Yamaguchi informó que el proyecto se pausó por cuestiones en el presupuesto de Seguridad Pública. Según dijo, el secretario estatal de Seguridad, Óscar Rentería Schazarino, manifestó inconformidad con algunas licitaciones, por lo que buscaría dialogar con el gobernador Rubén Rocha para gestionar recursos sin afectar ese rubro.
Artículo publicado el 15 de marzo de 2026 en la edición 1207 del semanario Ríodoce.






