Nacer por casualidad en Culiacán. Nacer en los tiempos de lo peor de la guerra contra el narco en los años 2010-2011. Bebés en un Culiacán violento. Son de la generación que concluyó su primaria en el encierro de la pandemia. Niños en el intento de ser jóvenes en otra guerra entre narcos. De esos jovencitos, entre 14-15 años, son Natalia, Mizael y Lucas.
Tres niños más que se unen a la larga lista de niños asesinados en Culiacán, durante estos 18 meses que llevamos atrapados en el fuego cruzado. A los tres los asesinaron muy cerca de donde vivieron.
Con Mizael, Lucas y Sol Natalia son nueve jovencitos menores de 18 años asesinados en lo que va del 2026. En su misma generación, casi un centenar están en internamiento y en proceso judicial por delitos relacionados con la misma guerra de Chapitos y Mayiza. Otros muchos más están en las filas de esas mismas organizaciones, sintiéndose parte de ellos.
Ricardo Mizael salió de su casa la mañana del miércoles 11 de febrero. No se alejaría mucho, apenas cruzar unas calles al fraccionamiento Los Ángeles para comprar leche para sus gatos. Sus padres en el trabajo, y él más tarde se alistaría para ir a la preparatoria Emiliano Zapata, también muy cerca de su casa. Un día normal.
Mizael ni siquiera alcanzó a saber qué pasaba. Otros niños como él se bajaron de una motocicleta, se le aproximaron y le dispararon casi a quemarropa. Mizael intentó huir, era imposible. No es ningún alivio, no significa paz para sus padres, que les digan que fue una confusión.
A Lucas lo asesinaron el miércoles 18 de febrero. Apareció en un parque a espaldas del panteón La Lima, frente a Ciudad Universitaria. Un sitio con mucho tráfico, centenares de jóvenes entrando y saliendo por las calles aledañas a la UAS. Las versiones son contradictorias, pero Lucas vivía también muy cerca de donde murió. Apenas unas cuadras de separación.
Sol Natalia murió el 19 de febrero, después de un año, dos meses y 16 días, del ataque donde quedó atrapada en el baño y sufrió quemaduras en casi todo el cuerpo. Sus asesinos iban con la orden de quemar un dispensario (un sitio para la venta de mariguana), ella estaba en el local. Afuera, mataron a tiros a Jesús Eduardo, también menor de edad (17 años).
Sol Natalia llegó con vida al hospital y fue trasladada a Estados Unidos para su atención. Regresó a su Culiacán hace unas semanas, un año después del ataque que terminaría por quitarle la vida.
Margen de error
(Febrero) El 14 de febrero de 2026 no se registraron asesinatos en Sinaloa. Cero. Macabra contabilidad la nuestra: si hay homicidios sumamos, si no los hay anunciamos el respeto al amor y la amistad como una ironía cruel.
Este mismo febrero en que murieron Sol Natalia, Mizael y Lucas, se presenta la rareza de estos 18 meses, que es un día sin homicidios.
Contrario al 14 de febrero está el 18 de febrero: Asesinaron a ocho personas, entre ellas Lucas. Muy temprano de ese día apareció Brianda Raquel en El Palmito, 34 años. Un hombre sin identificar en un campo de futbol en la comunidad de Villa Juárez, Navolato. Otra mujer sin identificar en Humaya. José Carlos, de 23 años, motociclista que murió en el hospital después de que lo atacaron a balazos en la colonia Progreso. Isidro, de 55 años, fue asesinado en la colonia Francisco Fragoso, cerca del parque 87. Jesús Ramón, de 25, y Alejandro, de 41, fueron asesinados a tiros en El Diez. Ahí mismo Ángel, de 16, resultó herido. Jesús Fernando, de 53 años, vecino de Estación Rosales, apareció asesinado en la carretera.
El Servicio Médico Forense no daba fin a los trabajos ese miércoles 18 y tardó 8 horas en llegar para las diligencias del levantamiento del cuerpo de Jesús Fernando, quedó registrada su muerte el día siguiente.
Ese mismo miércoles tirotearon la vivienda del dirigente electo del STASAC, Homar Salas, para sumarle otra duda a la violenta elección de un sindicato que parece una disputa mafiosa, más que una renovación de cuadros de una organización de trabajadores. Y en el centro de la ciudad dispararon a un dispensario.
Primera cita
(2019) En marzo de 2019 se contaron díez días sin asesinatos en Culiacán. En el resto de Sinaloa se siguieron presentado, como es habitual contamos más muertes que días.
En los últimos 18 meses de esta guerra narca, los días sin asesinatos, como el 14 de febrero pasado, son escasos.
Como tenemos alterado todo, transcurrían los días finales de aquel marzo de 2019 y los medios iban publicando la novedad de un día más sin homicidios. Dos, tres, cuatro…seis, nueve…
El martes 2 de abril de 2019, después de 10 días sin asesinatos en Culiacán, fue acribillado un joven. Algunos medios titularon la información como el fin de una racha. Debían decir al revés, que la mala racha volvía. Volvía para quedarse por mucho tiempo (PUNTO)
Artículo publicado el 23 de febrero de 2026 en la edición 1204 del semanario Ríodoce.






