Palaperos ignoran sellos de clausura; agravan su situación legal, dice Profepa

Palaperos ignoran sellos de clausura; agravan su situación legal, dice Profepa

Tres días de oleaje fuerte provocados por el huracán “Priscilla” bastaron para que las palapas que están en las playas de Mazatlán colapsaran, y con ello se desatara la polémica ante la necesidad de ponerlas de pie.

Son alrededor de 20 palapas las que se encuentran en la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) por lo que las personas que tienen concesión deben cumplir con los requisitos de construcción respetando la superficie otorgada, y quienes fueron omisos, fueron clausurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Marco Antonio Moreno León, titular de la Profepa en Sinaloa, explicó que cuando se hacen las inspecciones y ven daños al medio ambiente por obras ejecutadas en dimensiones y materiales no autorizados, se clausura como medida precautoria.

“La persona tiene el derecho de defenderse de acuerdo a la ley, a argumentar y presentar documentos (…) nosotros como ponemos los sellos y se inicia el procedimiento administrativo, ellos no pueden quitar los sellos o continuar las obras que fueron clausuradas”, detalló.

La Profepa no tiene autoridad para detener a quienes reinicien las obras, aclaró, “no podemos en ese momento porque somos autoridad administrativa (…) documentamos, evidenciamos y circunstanciamos esas obras y eso lo único que hace es que agrava su proceso jurídico”.

—¿Qué sucede si hay sellos de clausura y siguen trabajando?

—A nosotros nos da elementos para poder tener resolutivos más fuertes y contundentes, la sanción aumenta, nosotros no podemos evitar que sigan construyendo, si ellos lo hacen, es bajo su propia responsabilidad teniendo sellos federales. En redes sociales preguntan por qué no vamos y los detenemos, nosotros ya pusimos sellos, no podemos ir a poner otros.

Lo que sí hace la Profepa es turnar denuncias penales en caso de que, por ejemplo, se violen los sellos y continúe la obra, dicta medidas y si no son acatadas, por procedimiento, turna una denuncia penal a la Fiscalía General de la República (FGR) por ser un delito federal.

Aclaró que una vez que la Profepa clausura e inicia el procedimiento, la ley establece periodos de pruebas y alegatos, el acusado tiene argumentos jurídicos “(…) se les emplaza, se les dan los tiempos para que respondan, se emiten los resolutivos, tienen derecho a los juicios de inmovilidad, pueden ampararse”.

“Ahorita debe de andar entre 15-17 palapas con autorización, es importante que la gente sepa que muchos de esos establecimientos tienen concesión y autorización en materia de impacto ambiental o excepción de impacto, cuando se hizo la remodelación del malecón (2018)”, mencionó.

MARCO ANTONIO MORENO. Medidas precautorias.

 

Los palaperos cuentan con un documento que establece que no requerían en su momento una nueva evaluación de impacto ambiental para reubicarse.

El funcionario consideró que está siendo malinterpretada esa excepción porque hay casos en los que se está rebasando la superficie concesionada por la Semarnat.

“Con el tema de la destrucción de las palapas, muchos están reconstruyendo y agarrando más espacio y con eso están violando su concesión, no están respetando sus límites, eso lo estamos verificando en campo y se emiten las sanciones”, dijo.

Pero lo más grave, no son los metros de más, sino un posible daño al ambiente por utilizar material de construcción prohibido.

“En la última palapa que clausuramos, tenían un muro de concreto con varilla y con cimentación en la playa, esas obras no están autorizadas”, explicó.

—¿Ninguno debería tener ese concreto sobre la arena? —Tenemos que revisar la autorización que tienen, pero en general creo que los muros de concreto no están autorizados; con varilla y concreto, no, en algunos casos, algunas palapas tienen autorizado poner un muro de contención de piedra, de mampostería de piedra caliza, es una piedra sobrepuesta enjarrada así se los especifica (…) pero ellos están optando por el muro de concreto porque resiste más los golpes de la marea.

 

Se clausura la obra, no el establecimiento

Marco Antonio Moreno precisó que los sellos de clausura son para detener la obra de concreto y varilla, no para penalizar al restaurante.

“La gente a veces pasa por el malecón y ve que siguen trabajando en la palapa de palma, eso no significa que estén violando los sellos, porque lo que nosotros clausuramos es el muro, si ellos siguen haciendo su palapa con las especificaciones que tienen autorizadas, eso lo tienen autorizado pero si siguen haciendo el muro de concreto, ahí sí están violando mis sellos, porque yo les clausuré la obra no les clausuré todo el establecimiento, pueden seguir haciendo su techo de palma, que es lo que he visto que reportan en redes sociales, (…) pueden hacerlo”, reiteró.

Si detectan cambios en la construcción del muro, Profepa continuará documentando y registrando evidencias.

La reincidencia podría provocar que se les retire la concesión, que la FGR ejerza acción penal, y la demolición de la obra.

Profepa advirtió que las palapas que no tengan explícitamente autorizada la construcción de un muro serán clausuradas y que las que tengan autorización de la Semarnat, tienen que ser respetadas.

Artículo publicado el 11 de enero de 2026 en la edición 1198 del semanario Ríodoce.

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